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Comienza la temporada de fichajes más agitada de las últimas décadas en la Fórmula 1 con cambios que pueden afectar a media parrilla

Junio 6, 2016
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La Fórmula 1 se prepara para uno de los paquetes de cambios normativos más importantes desde principios de siglo, y debido a ello los equipos quieren disponer de los pilotos adecuados para comenzar con buen pie este ciclo. Apenas llevamos un tercio de temporada y sin embargo la llamada Silly Season, “la temporada tonta en el mercado de fichajes”, se encuentra en plena ebullición y viene cargada de rumores, filtraciones interesadas, sueldos, comisiones a la baja y un tiovivo que no ha hecho más que arrancar. Después de unos años de escasos cambios, entre un tercio y la mitad de la parrilla, si tomamos como referencia la primera carrera de la presente temporada, podría cambiar de formación por diversos motivos para 2017.

Tan complicada se antoja, que uno de los principales movimientos de 2017 se ha producido este mismo 2016. Todos esperábamos una lucha fratricida entre Max Verstappen y Carlos Sainz ante la posibilidad de recabar el asiento de Daniil Kyvat en Red Bull, del que se decía andaba en entredicho. Esto ocurrió tras apenas cuatro carreras de la presente temporada en una jugada muy poco habitual: intercambiar asientos en una subida de calidad para el holandés, y una degradación de las del ruso, que por cierto se expresa abiertamente quejoso por su destino. Esto último suele gustar poco en el equipo azul, y por ende hace pensar que abandone la formación al acabar 2016. Kyvat dispone de apoyos publicitarios suficientes para recalar en otro equipo así que es muy posible que acabe recalando en otra formación. A su lado, Carlos Sainz está hilando una temporada excelente pero su futuro pasa porque Daniel Ricciardo abandone Red Bull, algo en principio poco probable, o que salga de la disciplina de la bebida energética; un tercer año en Toro Rosso sería una rareza poco propia de la filosofía azul. Se ha ganado con creces un hueco en la Fórmula 1 y sus representantes ya tienen establecidas relaciones con al menos un par de escuderías: Renault y Williams.

La renovación de Nico Rosberg

En Mercedes, a menos que ocurra algo raro, Hamilton y Rosberg deberían repetir. Al segundo, y líder de la tabla de pilotos (tras cuatro victorias de seis) su contrato le liquida a finales de 2016 y si acaba siendo campeón, sería un fracaso para la firma dejarle escapar en dirección a Ferrari con el número uno bajo el brazo. El tema se ha enrarecido en las últimas semanas cuando se ha sabido que el ex piloto Gerhard Berger, que goza de excelentes relaciones con el equipo italiano no en vano corrió para ellos, ha solicitado a mercedes 85 millones de euros por renovar a Nico por un plazo de tres temporadas. El alemán-monegasco quiere sueldo de campeón (actualmente es poco más de la mitad de su compañero) y un plazo trianual, muy poco frecuente en la F1. Sus resultados y el flojo inicio de temporada de Hamilton le están ayudando a conseguir la mejora laboral deseada. En principio se sabe que le han ofrecido una extensión de su actual acuerdo, y se sospecha que para renegociar y ampliar condiciones en caso de que se lleve el título. El director de su formación, Toto Wolff, suelta cargas de profundidad en un intento de evitar el gasto extra y sabedor de que posee el monoplaza más deseado deja caer un lacónico “hay otras opciones en el mercado”. Cualquier piloto de la parrilla querría ir a Mercedes, pero Mercedes tampoco admitiría a cualquier piloto, especialmente en un momento delicado con el cambio de reglamentación y el muy posible acercamiento del resto de monoplazas a las prestaciones del suyo.

Pocos movimientos en Ferrari

Poco parece que vaya a cambiar el panorama en Ferrari, donde Vettel seguirá y un relativamente renacido Kimi Raikkonen parece que continuará a pesar de que su contrato acaba este diciembre próximo. Si el finés fue literalmente arrasado por Fernando Alonso cuando compartían box, y el año pasado obtuvo poco más de la mitad de puntos que Vettel, este año y al menos de momento, lidera el casillero de puntos encarnado. La situación es engañosa porque el rendimiento del germano ha sido superior pero la mala suerte se ha ensañado con él. Si uno sale de ahí será Kimi pero parece poco probable ante la búsqueda de continuidad por parte de los italianos. Del que se rumorea que si podría salir es del ingeniero jefe, James Allison, muy afectado por el fallecimiento de su esposa recientemente, se está repensando su papel en Maranello.

Puede haber movimientos este mismo año empezando por la cola. Los algo más de cinco millones de euros que la petrolera indonesia Pertamina que sustentan el asiento de Rio Haryanto parecen haberse agotado y se sabe que difícilmente encuentre los más de siete que le piden en Manor para acabar la temporada. Se rumorea que Pastor Maldonado podría ser su sustituto. De ocurrir esto, y tras el intercambio en Red Bull, casi el 20% de los pilotos puede haber bailado antes del fin de la temporada.

En Force India parecen llevar bien los devenir de sus propietarios. El 85% de los socios, Sahara y Mallya tienen enormes problemas legales y financieros, y esto apenas se transmite a la escudería lo que no quiere decir que no vayan a ocurrir cosas. Checo Pérez, único piloto de los hindúes que cada año hace pódiums, ya dice abiertamente que quiere subir de nivel, y que si a ver si algún equipo grande pega en su puerta. Esto es una señal inequívoca de que quiere salir de donde está. Su resultado de Mónaco ha dado alas al mexicano y en pistas rápidas es muy posible que vuelva a obtener resultados importantes con el coche medianero que conduce.

Renault, en proceso de construcción

En Renault siguen en el proceso de crear su equipo pero se sospecha que al menos Jolyon Palmer está cerca de la puerta; sus dos accidentes en Mónaco tampoco le ayudan y hay varios candidatos para eso posible asiento libre. El más deseoso es Felipe Massa. El brasileño parece ver el final de su estancia en Williams a pesar de que sigue negociando con ellos pero le gusta el amarillo de los franceses; apenas aportaría patrocinios, aunque si una enorme y muy estimable experiencia para un equipo que se está recomponiendo internamente. Otra opción es su salida de la categoría, algo que ha barajado con las miras puestas en la Fórmula E y el Campeonato del Mundo de Resistencia, el WEC. Su compañero Valtteri Bottas no es de los pilotos que desaten pasiones pero su puesto parece asegurado.

Jenson Button es otro de los que este año pueden acabar fuera de su actual puesto. Stoffel Vandoorne puede ser su sustituto y acompañar a Alonso durante el último año de contrato del asturiano con McLaren. Se habla de que Button podría acabar sentado en el asiento que dejase libre Massa en Williams.

El equipo suizo Sauber ya sabe que dejará de recibir el año que viene el dinero del patrocinio que aporta Felipe Nasr y que sale de las arcas de Banco do Brasil. El problema no sería si Nasr seguiría interesando no a los helvéticos sino que necesitarán a algún piloto que aporte algo similar. Marcus Ericsson, su otro piloto, es cercano a una compañía manufacturera de tetrabricks y parece estar cubierto, aunque los incidentes de Mónaco, con el toque entre ambos pilotos puede condicionar una decisión en este plano. Como puede verse, hay dos temporadas, la de las carreras y la de los representantes.

A todo este baile sin música hay que añadir, a medio plazo, un elemento que va a transformar la parrilla por completo a tres años vista: la biología, porque todos los pilotos envejecen de manera natural.

Renovación generacional

Si descontamos a Nico Rosberg  y Lewis Hamilton que arrancaron la temporada con 30 años (Lewis cumplió 31 en enero), no gana una carrera alguien con más de 30 años desde que lo hizo Fernando Alonso, durante el Gran Premio de España en 2013, con 32. Michael Schumacher retornó a la Fórmula 1 ya con los 40 cumplidos, pero su compañero Rosberg (que por edad podría ser casi su padre), le arrasó al obtener más del doble de puntos, cuando por experiencia y saber hacer debería haber sido justo al contrario. La edad no le sienta bien a la velocidad y es por esto que con casi toda probabilidad en los próximos tres años los pilotos más mayores desaparezcan de la parrilla y dejen hueco a valores emergentes. Alonso, Massa, Button y Kimi son los seniors de la parrilla y su ciclo vital como pilotos de la F1 está tocando inevitablemente a su fin, todos ellos con más de 35 al acabar esta temporada. Esto nos lleva a otro problema: en los escalones inferiores hay una galopante escasez de nombres realmente brillantes, o a los que brillan algo sus patrocinios no llegan al nivel de lo que les piden en la Fórmula 1. La crisis financiera ha dinamitado los escalones previos y cuesta trabajo dar con valores emergentes que aporten cierto valor. Como no los hay con mucho valor, habrá que ir a los que aporten dinero, y será fácil ver a más pilotos de países emergentes y con economías saneadas, como Rusia, o algún que otro asiático. En la F1 se frotan las manos, si no corren ya correrán, pero el dinero les viene bien a todos.

José M. Zapico

@VirutasF1