Menú Portada

China y Japón, posibles agitadoras del mercado de divisas durante el G-20

Septiembre 2, 2016
China aceleró el jueves una devaluación del yuan, provocando que las monedas de la región asiática tambalearan y los mercados bursátiles se hundieran, porque los inversores ahora temen que el gigante oriental esté comenzando una guerra comercial contra sus competidores. En la imagen, se  por ciento en esta imagen tomada en Hong Kong, China, el 7 de enero de 2016. REUTERS/Bobby Yip

Este primer fin de semana de septiembre está marcado en el calendario político y económico de más de medio mundo debido a la celebración del G-20, una reunión en la que los líderes políticos de los países industrializados y en desarrollo más importantes del panorama global se juntan durante tres días. Y en esta cita del Grupo de los 20, aunque, como siempre, existen muchos temas candentes, el protagonismo ha virado en parte hacia el Extremo Oriente, más precisamente al papel que puedan jugar China y Japón durante el fin de semana, y como éste pueda afectar a los mercados financieros. Unos mercados que, por seguro, van a verse afectados de lo que ocurra en la cumbre.

Primero de todo, en esta reunión que precisamente se celebrará en la ciudad china de Hangzhou, muchos están atentos a lo que pueda suceder con el comportamiento de los países occidentales con China. Desde algunas fuentes se hablaba de que se podría intentar provocar un cierto aislamiento del Gigante Asiático y, con ello, claro, se provocarían ciertas variaciones en el valor del yuan, la divisa china.

Y sin embargo, esta teoría parece difícil de que se cumpla, sobre todo después de que dos miembros de peso del G-20 y aliados acérrimos del bloque occidental como son Japón y Corea del Sur, hayan mostrado cierto apoyo al gobierno chino durante los últimos días. En una reunión a tres entre los ministros de exteriores de los países asiáticos, Wang Yi por China, Fumio Kishida por Japón y Yun Byung-se de la República de Corea del Sur, los gobiernos acordaron establecer lazos tanto económicos y sociales más fuertes entre estos países.

En dicha reunión, que se celebró en el país nipón, el más que probable objetivo del gobierno chino sería crear una especie de bloque de apoyo para sus reivindicaciones frente a la próxima celebración de la cumbre del Grupo de los 20. “Estos tres países deben reforzar la confianza política entre sí, llevar a cabo una cooperación práctica, promover los intercambios de pueblo a pueblo e impulsar el desarrollo sostenible, con el fin de fortalecer la colaboración trilateral y proporcionar un nuevo impulso a la cooperación de Asia Oriental”, explicaba el ministro de exteriores chino, Wang Yi.

Por su parte, tanto el japonés Kishida como el surcoreano Byung-se hicieron también especial incidencia en la importancia que tiene la cooperación trilateral en la paz, la estabilidad y la prosperidad regional; mostrando su apoyo a China de cara al G-20. Un apoyo que supone un nuevo movimiento japonés en contra de los designios de Estados Unidos, tal y como ocurrió en la anterior reunión del G-7, celebrada durante el pasado mes de mayo.

Batalla nipona en torno las divisas

Y es que en la última cumbre del Grupo de los 7 se produjo una importante fractura entre las tesis económicas japonesas y las norteamericanas, con el gobierno nipón dejando claro su intención de intervenir directamente en el mercado de divisas si la evolución de su moneda, el yen, mantenía la misma dirección. Algo que, por supuesto, no gustó en absoluto ni a los americanos ni a otros países occidentales como Francia.

¿Por qué Japón abogó en el G-7 por la intervención en su divisa? Pues básicamente porque ésta se había apreciado un 7% en tan solo un mes respecto al dólar americano, para un total del 10% en lo que iba de año en esas semanas finales de mayo, lo que supone un enorme freno a sus exportaciones a los países occidentales. Finalmente, y ante los rumores de una posible intervención japonesa, muchos de los forex traders comenzaron a ser testigos de posiciones bajistas respecto al yen, desarrollándose una venta masiva de esta divisa, lo que pudo hacer las delicias de más de un inversor con cabeza.

Por ello es tan importante para los inversores en busca de beneficios el estar atento a los resultados que pueda conllevar este tipo de reuniones como la de este fin de semana, en las que nunca se sabe para donde se moverán las divisas. Aunque, eso sí es seguro, se van a mover para algún lado.