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Con una única película consiguió subvenciones del Ministerio de Cultura y la Generalitat de Cataluña

Chapuzas Audiovisuales, la productora de Santiago Segura con problemas de solvencia, recibió ayudas por 400.000 euros

Marzo 20, 2011
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El éxito de taquilla de la película de Santiago Segura ha puesto más aun al descubierto el fracaso del cine español. En un fin de semana, Torrente 4, ha recaudado tanto como la película más española más exitosa el año pasado, “A tres metros sobre el cielo”, y es que los números hablan por si solos, 80 millones de recaudación y 4,5 millones menos de entradas vendidas.

Este año Santiago Segura Silva salvara los números de nuestro cine gracias a la película producida por Amiguetes Enterprises, pero no siempre los productos “Segura” son tan exitosos, aun “aprovechando” todo lo posible el sistema que tan generosamente ayuda a nuestro cine.

Chapuza, hasta en su razón social

Este es el caso de la película, “La máquina de bailar”, otro largometraje español que ha pasado sin pena ni gloria, dirigida por Óscar Aibar y protagonizada por Santiago Segura, Jordi Vilches, José Corbacho y Eduardo García en la producción estaba la empresa Chapuzas Audiovisuales, S.L., otra empresa de Segura que forma parte 100% de su holding AM William. El fracaso en crítica y audiencia no impidió a que el Ministerio de Cultura el 13 de junio de 2008, a través del  Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, publicara la concesión de ayudas de carácter general y complementario para la amortización de películas cinematográficas de largometraje, por la que recibió 220.562,72 euros.

Lo curioso es que la empresa domiciliada en Barcelona y creada en 2006, cuando empezaría la preproducción de esta película, tiene como objeto social los servicios de gestión negocios del mercado inmobiliario, la actividad y negocios de información, comunicación y ocio, nada relacionado directamente con la producción.

Eso sí, al estar domiciliada en Barcelona pudo beneficiarse de ayudas de la Generalitat de Cataluña, en la memoria de 2007 del Institut Català de les Indústries Culturals, ya publicitaban ayudas a la producción por 140.000 euros, a las que se sumarían otros 37.561 euros tras su estreno.

Empresa con problemas de solvencia

Después de esta película y el cobro de las subvenciones, se salvaron las cuentas de la sociedad, que este año se recuperó de los números rojos gracias también a aportaciones de los socios, de la empresa holding de Segura que es dueña del 100% de la empresa.

Pero también ayuda a salir de las pérdidas la televisión, y en este caso incluso la Televisión Autonómica Catalana que emitió la película e incluso el famoso CAC emitió un informe sobre su emisión.

Lo que está claro es que entre “Amiguetes”, “Pícaros” y “Chapuzas” hay negocio.