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Según la Confederación General de Trabajadores, atenta contra la integridad física y moral del empleado

CGT denuncia a Carrefour, presidida por Rafael Arias Salgado, ante la Inspección de Trabajo por ordenar usar la mano a un trabajador que carece de dedos

Julio 9, 2014

El empleado, que tiene una minusvalía física reconocida del 33% desde el año 2002 por ausencia congénita de dedos, recibió la orden de realizar una de sus tareas habituales, apilar pallets, en lugar de con una máquina elevadora, “con la mano”
El trabajador afectado se encuentra de baja a raíz de lo sucedido
Según la organización sindical, “todo esto es fruto de la política de presión que está desarrollando la empresa desde hace dos años”


La Confederación General de Trabajo (CGT), ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Valencia a Carrefour y al jefe de Servicios del Hipermercado de Paterna por atentar contra la integridad física y moral de un trabajador afiliado a este sindicato. El empleado, que tiene una minusvalía física reconocida del 33% desde el año 2002 por ausencia congénita de dedos, recibió la orden de realizar una de sus tareas habituales, apilar pallets, en lugar de con una máquina elevadora, “con la mano”.

El hecho se produjo el pasado mes de febrero, tal y como consta en el primero de los escritos remitidos por la Sección Sindical de CGT-Carrefour a la dirección de la multinacional presidida por Rafael Arias Salgado, en primer lugar en el Centro de Paterna y posteriormente a Inspección de Trabajo. En estos escritos se relataba como el trabajador “se encontraba realizando labores de recogida y apilación de palets con la carretilla elevadora” cuando el jefe de servicios se dirigió a él “recriminándole realizar esa labor con la máquina, diciéndole que así no se hacía” y señalando al sorprendido trabajador que se debía realizar “con la mano”, realizando una demostración práctica apilando manualmente los pallets al tiempo que alegaba que “con la máquina se tarda mucho”.

Trato vejatorio sin respuesta de Carrefour

Para el sindicato, la actuación del jefe de servicios no sólo puso en peligro la integridad física del trabajador sino que fue “un claro abuso de poder y supone un menosprecio al respeto y consideración debida a todos los trabajadores y trabajadoras con minusvalía además de trato vejatorio” y por ello consideran que son razones por las que podría ser constitutiva de una infracción penal.

Según la organización sindical, “a pesar de la gravedad de los hechos, de las reiteradas peticiones por parte de CGT para que Carrefour adoptara las medidas oportunas, y de la consecuencia que todo ello ha tenido en el trabajador afectado que se encuentra de baja a raíz de lo sucedido, la Dirección ha permanecido pasiva”, y por ello han decidido denunciarlo ante la Inspección de Trabajo.

Acoso al trabajador

José Catalán, uno de los dos delegados de CGT que forman parte de un Comité de Empresa integrado por un total de 9 miembros, señala que “todo esto es fruto de la política de presión que está desarrollando la empresa desde hace dos años. En un ambiente laboral en el que el respeto a los derechos de la plantilla se está perdiendo a marchas forzadas, las vejaciones de este tipo encuentran su caldo de cultivo”. Además sostiene que “no es casualidad que el menosprecio vaya dirigido a empleados y empleadas con años de experiencia”.

Como también destaca, el Convenio Colectivo de Grandes Almacenes establece que “todos los trabajadores tienen derecho a un entorno libre de conductas y comportamientos hostiles o intimidatorios hacia su persona que garantice su dignidad y su integridad física y moral” o el propio Estatuto de los Trabajadores que garantiza asimismo “el respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad comprendida la protección frente al acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual”.