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Los dos principales sindicatos nacionales amenazan con nuevas movilizaciones e incluso se plantean una huelga general

CCOO ha recibido más de 108,6 millones en subvenciones estatales en los últimos 20 años

Octubre 2, 2013

De esta cantidad, 92,1 millones los ha percibido en función de su representación y otros 16,5 millones por su participación en órganos públicos

A pesar de que en 2012 se recortaron estas ayudas en un 30,8% respecto al ejercicio 2011, esta cifra fue un 38,2% superior a lo cobrado en 1994

El mayor crecimiento interanual se produjo entre los años 2005 y 2006, siendo presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, cuando este importe subió un 34,8%

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No corren buenos tiempos para el movimiento sindicalista español. Los dos grandes buques sindicales de España, erigidos en esta posición por la buena relación que siempre han mantenido con el Gobierno, se hunden ante los escándalos que salpican una y otra vez a sus direcciones. Facturas manipuladas, desvío de fondos, subvenciones sinsentido o presupuestos mal planificados son algunas de las prácticas que las convierten en otro elemento más del aparato burocrático capitalista y corrupto que conforma el sistema político nacional. Como diría Harold Kerbo, los sindicatos ya no defienden al trabajador, lo oprimen y lo controlan para beneficio del Estado. 

Aunque las últimas semanas ha sido el sindicato UGT el que ocupa más titulares de prensa por lo que parece ser un engaño continuado de facturas falsas (con manual incluido) a la Junta de Andalucía, CCOO no se queda atrás en las sospechas. El sindicato de Ignacio Fernández Tojo se ha visto involucrada de lleno en el caso de los EREs fraudulentos de Andalucía. Hace ya cuatro meses que la juez instructora del caso, Mercedes Alaya, imputaba al secretario general de la Federación de Industria de CCOO Andalucía, por la inclusión de un intruso en la póliza de prejubilaciones de la empresa Calderinox -percibiendo una renta millonaria que no le correspondía-. Sin embargo, los detalles que golpean la línea de flotación de CCOO a este respecto no cesan. A principios de este verano, la Guardia Civil descubría un informe en el que CCOO desaconsejaba trabajar con Vitalia, por ser sus actuaciones “contrarias a la ética del sindicato”. La delegación andaluza hacía oídos sordos y el holding entregaba entre 2001 y 2009 más de 4 millones de euros en ayudas a los dos sindicatos. El resultado, una financiación irregular durante una década, según Alaya y la correduría, entre otras, incriminada hasta las cejas. ¿Cuál es la respuesta de los Sindicatos? Anunciar nuevas protestas y no descartar una nueva huelga general, y todo a la sombra de unos Presupuestos Generales del Estado para el 2014 que mantendrían las subvenciones millonarias que año tras año reciben las organizaciones sindicales.

Millones en subvenciones

Estas subvenciones se dividen en dos grandes grupos, las que reciben por su representación conseguida en las elecciones sindicales (92,1 millones de euros) y las que perciben por participar en organismos públicos (16,5 millones de euros). En general han subido todos los años, solo descendieron entre los ejercicios 2008-2009 y 2011-2012. En este último año, los importantes recortes generalizados realizados por el gobierno de Mariano Rajoy llevaron a que descendieran estas partidas en un 30,8%, pero a pesar de ello, la cantidad recibida en ese ejercicio, 5,19 millones de euros, es superior en un 38,2% a los 3,75 millones de euros que percibieron en el ejercicio 1994.

 
Y es que, hasta que llegó este importante tijeretazo la tendencia general fue de subida, en concreto entre 1994 y el 2011  cuando se recibió un máximo de 7,37 millones de euros dobló la cantidad recibida (99,8%), con un incremento récord entre los años 2005 y 2006, siendo José Luis Rodríguez Zapatero presidente del Gobierno, cuando en sólo un año se aumentaron las subvenciones en un 34,8%.

Millones de euros que no saben de crisis, y que si sumamos ayudas que proceden de Europa, fondos para la formación o de las Comunidades Autónomas, permiten holgadamente pagar cenas, congresos, movilizaciones y huelgas.