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Caza de brujas en el Banco Santander: búsqueda y despido de cualquier empleado díscolo que se queje o informe de la situación que se vive en la entidad presidida por Ana Patricia Botín

Julio 20, 2016
ana p botin

Este próximo jueves, 21 de julio, Bankinter abrirá la temporada de resultados de la Banca con la presentación del segundo semestre del 2016. La siguiente semana, lo harán el resto de principales entidades como BBVA, CaixaBank o Banco Santander. Precisamente, los resultados de la entidad presidida por Ana Patricia Botín, que se conocerán el 27 de julio, son los más esperados, dada la importancia que tienen en sus resultados mercados tan importantes como Brasil, Reino Unido o Estados Unidos, donde se le multiplican los problemas, como la nueva multa de 10 millones de dólares en la filial norteamericana por engañar a un cliente.  Aunque los efectos del Brexit apenas se notarán -salvo por la devaluación de la Libra-, y la tormenta de Brasil se incrementará tras los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro, muchos analistas señalan la importancia de muchas de las señales que se anticiparán en esta presentación, especialmente los efectos de la reestructuración en España.

Revisando cuentas y comentarios en Twitter

Aunque este mes de julio ha supuesto una pequeña desaceleración en el cierre de Oficinas (por ejemplo en Madrid se ha pasado de más de 40 en el mes de junio a tan sólo 15 en este mes), se volverán a acelerar las clausuras tras el verano. Lo que se multiplican en estos días son las obras en muchas de las Sucursales encaminadas a crear “más espacio” para acoger a trabajadores de las que se cierran. Estas nuevas Oficinas que ya son conocidas como “oficinas colmenas” por los propios trabajadores del Banco Santander, no sólo hacinarán a los empleados, también conllevará a que cada uno de ellos tendrá que hacerse cargo de más clientes. Una pérdida de calidad que está generando críticas silenciadas y más o menos controladas, algo que no están consiguiendo con tanta facilidad en las Oficinas centrales.

Los despidos masivos siguen multiplicándose, especialmente en las filiales y entre los trabajadores subcontratados o externos. Todo ello ante el desprecio del Banco Santander, que lo comunica al trabajador en el mismo día, sin ningún preaviso, y el silencio cómplice de todos los sindicatos, sin excepción, que sigue tratándoles como trabajadores de segunda y no les presta ningún tipo de apoyo. Ante ello, surge el ingenio. Crecen los comentarios e incluso perfiles -algunos de ellos, privados-, en las redes sociales en los que reflejan, la mayoría con mucho humor e ironía, la situación que se vive dentro de las distintas empresas, algo que no está sentando nada bien al departamento de Recursos Humanos del Banco Santander y a la cúpula directiva de la entidad presidida por Ana Patricia Botín. Esta situación ha desencadenado una auténtica caza de brujas. Se busca a todo el que hace un comentario, se interroga a los trabajadores para localizarlos e incluso se despide a aquellos que se sospecha que apoyan a los perfiles más críticos. Todo ello, vulnerando cualquier garantía, siguiendo con el proceso de despido individual por causas objetivas cuando lo que se ejecuta es todo un ERE encubierto en una empresa que el próximo 27 de junio certificará unos beneficios por encima de los 3.000 millones de euros en los seis primeros meses del 2016.