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RADIOGRAFÍA A LA MAQUINARÍA DEL ESTADO (III)
Galicia es la región con más fundaciones públicas

Cataluña y Andalucía acumulan 647 sociedades mercantiles, fundaciones, consorcios y otras entidades públicas

Marzo 11, 2010

Entre las dos regiones acaparan el 31% del total

Las sociedades mercantiles de las comunidades han crecido un 77% en los últimos años

En Andalucía algunos departamentos de consejerías se han convertido en empresas, permitiendo por ejemplo, la contratación directa de sus empleados


La fecha clave es el 23 de marzo, ese día la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha convocada a comunidades y ayuntamientos para que inicien sus planes de reestructuración del gasto público que deben presentar en un plazo máximo en tres meses.

Este plan es en esencia similar al plan de austeridad que se ha visto obligado a acometer el Estado a instancias de la Unión Europea y tiene como objetivo, para muchos utópico de reducir el déficit del 11,4% con que cerró el pasado ejercicio al 3% en 2013.

Si estos objetivos son ya muy ambiciosos para la Administración Central, más complicados son para ayuntamientos y comunidades, cuyo sector público no ha hecho más que multiplicarse, especialmente en regiones como Andalucía y Cataluña, dos de las más afectadas por la crisis.

 

Fórmulas para disimular el gasto

El sector público autonómico no ha hecho más que crecer en los últimos años, en un proceso que ni la crisis ha parado. Tampoco lo ha hecho la “imaginación” de los gestores que han buscado disimular su crecimiento a través de ingeniería fiscal como son las empresas de capital público, las fundaciones o los consorcios.

El resultado es que sólo las autonomías han aumentado en un 77% el número de empresas públicas que controlan, que acumulaban una deuda cercana a 15.000 millones de euros.

La mayor parte de estas empresas se sitúan en gobiernos autonómicos de Cataluña y Andalucía. A pesar del imparable crecimiento autonómico, el 53% del total de las sociedades mercantiles públicas pertenece a diputaciones y ayuntamientos, el 35% es para las autonomías y sólo el 12% restante depende al Estado.

Las fundaciones públicas, mientras tanto, han crecido aún más que las empresas, al contar tanto las que tienen finalidad asistencial, cultural, de investigación, educación o deportivos. Aquí la comunidad líder es Galicia, fundamentalmente por el uso de la figura de las fundaciones sanitarias como gestoras de los hospitales. Así mientras Galicia es la onceava junto a Extremadura en número de sociedades mercantiles, tiene casi el doble de fundaciones que la Comunidad de Madrid.

Crear empresas para evitar oposiciones

Pero la picaresca no sólo se basa en disimular el gasto, si no también en crear entes públicos de cualquier departamento o consejería en los cuales no es necesario acceder a sus puestos de trabajo vía oposiciones. Así se ha denunciado que ha ocurrido con la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional, departamento de la Consejería de Presidencia, incluida en la Dirección General de Acción Exterior, desde la constitución de la Junta de Andalucía. El 1 de enero de 2008, disponía de 17 empleados, entre funcionarios, de libre designación y otros.

Para ampliar personal, la Agencia tenía que cambiar su Relación de Puestos de Trabajo, convocar oposiciones regladas y demás procedimientos lógicos en una Administración seria. Pero el camino elegido ha sido convertir a la Agencia en Organismo Autónomo de la Junta de Andalucía y, a partir de ahí, sin las reglas del Derecho Administrativo, contratar a dedo al personal que se considera necesario.

Con todos estos datos la misión de Salgado se antoja como casi imposible.