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Una hija de José Bono fue apoderada de Reyal Urbis

Castilla-La Mancha el otro pilar para la salvación de Reyal Urbis

Noviembre 9, 2008

No hace tantos años que la inmobiliaria de Rafael Santamaría, entonces sólo Reyal, presentó su proyecto estrella. Ciudad Valdeluz, 9.500 viviendas que alojarían a 35.000 personas junto a la estación del tren de alta velocidad de Los Yebes (Guadalajara) que garantiza llegar a Madrid en tan sólo 20 minutos. La realidad es que a día de hoy no llegan a 400 los habitantes empadronados en Valdeluz, una ciudad semidesierta, mal comunicada, con servicios deficitarios como en recogida de basuras y en cuya cercana estación de tren no hay servicio de tren lanzadera en Madrid. Eso sí la inmobiliaria está muy bien relacionada, en su consejo están entre otros Álvarez del Manzano, Miguel Boyer o S.A.R. Don Carlos de Borbón Dos Sicilias y Borbón-Parma.

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La relación de la inmobiliaria de Rafael Santamaría con Castilla-La Mancha, o más bien con José Bono es muy estrecha. Desde pasar año nuevo en el lujoso hotel del inmobiliario en Baqueira, construir su chalet en Olias del Rey, la hípica de Toledo o nombrar a Ana Bono Rodríguez apoderada de la inmobiliaria con tan sólo 25 años (cierto es que por tan sólo tres semanas). Aplazar el pago de la deuda, es sólo alargar la agonía de Reyal-Urbis si esta no consigue vender viviendas, panorama muy difícil en la coyuntura actual. Uno de los fracasos mas notorios de la inmobiliaria fue el desarrollo de una ciudad de más de 9.000 viviendas en un pueblo que no llegaba a los 400 habitantes, por el solo hecho de que la estación del AVE en Guadalajara se sitúa en este término municipal. La realidad es que la gente no coge el AVE en Guadalajara, sin servicio lanzadera a precio económico, la gente utiliza el tren de cercanías que sale de la ciudad alcarreña, el proyecto de centro comercial se ha parado, las comunicaciones son malas y el resultado es que los habitantes empadronados en Valdeluz apenas llegan a los 380. El panorama es de una ciudad desierta, al estilo a la tan conocida ciudad del pocero en Seseña (Toledo), una imagen desalentadora y de difícil venta. Más cuando Reyal Urbis ha anunciado que reducirá su plantilla de 500 trabajadores en un 20%.

Compra de viviendas por la administración

Pero para “ayudar” la Junta de Castilla-La Mancha presentó un nuevo Pacto por la Vivienda que consiste en la creación de un nuevo tipo de Viviendas de Iniciativa Público-Privada (VIPP) que serán construidas a iniciativa privada pero con una doble garantía por parte del Gobierno: comprador desde el día del inicio de obra y financiación para su construcción. Según ha denunciado el coordinador regional de IU en Castilla-La Mancha, Cayo Lara, existe una estratagema del Gobierno regional por querer incorporar las Viviendas Público Privadas (VIPP), de alto precio, que ya están construidas, dentro de las Viviendas de Protección Oficial (VPO) con el fin de adjudicar y liberar viviendas a los promotores. Según Lara, el Ejecutivo regional ha incorporado las viviendas de precio tasado y VIPP al decreto del Gobierno de España 14/2008 que establece que se pueden acoger a régimen protegido las viviendas de régimen general, especial o precio concertado, aprovechado el decreto 109/2008 de la Junta sobre medidas para la aplicación del Pacto por la Vivienda en la región. Es decir, la Junta de Castilla-La Mancha compra viviendas libres a los promotores a un precio X, y las vende a los ciudadanos como protegidas a un precio inferior. ¿Quién paga la diferencia?. Todos con nuestros impuestos y en aras de salvar a un sector, se salva al cuello a los promotores, normalmente muy bien relacionados. Sólo hay que echar un vistazo al consejo de administración de Reyal Urbis, desde el ex-alcalde de Madrid y presidente de IFEMA, José María Álvarez del Manzano, Miguel Boyer o S.A.R. Don Carlos de Borbón Dos Sicilias y Borbón-Parma.