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CatalunyaCaixa, presidida por Narcís Serra, ostenta el 45% de las acciones y la mitad del consejo de Baring Private Equity Partners España

Castellana de Seguridad ganó la adjudicación de la vigilancia del Palacio Real, Casita del Príncipe, Palacio de La Quinta y El Pardo por 6,8 millones

Mayo 8, 2011

Los contratos con organismos dependientes de la Administración del Estado superan la docena en los últimos cuatro años

La Sociedad de Capital Riesgo participada por la Caja catalana tiene el 62% de la empresa de Seguridad

Castellana de Seguridad ha pasado de tener unos activos de 14,1 millones en 2007 a 33,2 millones en 2009, y sus ventas crecieron de los 73,7 millones a 118,9 millones de euros


La última semana de marzo fue clave para CatalunyaCaixa. En esos días la Agencia Moody´s rebajó el rating de la entidad presidida por Narcís Serra a bono basura y aprobó su plan de ayuda y reestructuración para garantizar la supervivencia de la Caja. Por este hecho se verá obligada a reducir en un 25% sus oficinas, un 15% su plantilla y realizará una estrategia de capitalización para lograr los ratios de solvencia exigidos por el Banco de España; además, deberá solicitar al FROB 1.718 millones de euros, cifra indicada como necesaria para dar cumplimiento a los nuevos niveles de solvencia, a la vez que dará entrada a inversores privados, vía deuda convertible en acciones, y captando capital procedente de sus empleados.

Así, la entidad pasa de ser inversora a ser objeto de recepción de fondos, un cambio que no sabemos si afectará a participaciones como las que mantiene en empresas como Baring Private Equity Partners España, S.A., SGECR una de las primeras sociedades gestoras de entidades de capital riesgo constituidas en nuestro país y que se dedica a proporcionar recursos permanentes a pequeñas y medianas empresas en España y Portugal. Su objetivo: financiar y contribuir a su expansión, participada mayoritariamente por su equipo directivo y por el grupo CatalunyaCaixa, el cual controla el 45% de su capital y 2 de los 4 puestos en el Consejo.

Castellana de Seguridad, una inversión segura

Entre las empresas actualmente participadas, la propia Barings Private Equity destaca Castellana de Seguridad, SA, CASESA, por su importante cartera de “clientes corporativos”. Pero aunque para la Sociedad de Capital Riesgo esta cartera es principalmente privada, nada más lejos de la realidad. En la edición del pasado viernes, extraconfidencial.com destacó como había conseguido hacerse con un contrato por vía urgente de vigilancia de dependencias del Ejército de Tierra y de diferentes delegaciones de la Dirección General de Tráfico.

No sólo eso. Además, en su cartera  de clientes figuran más de una docena de clientes de empresas públicas: RENFE, ADIF, Universidad Politécnica de Madrid, Consejo de Seguridad Nuclear, Secretaría General de Pesca Marítima, Ministerio de Agricultura, Tesorería General de la Seguridad Social, Gerencias de Informática de la Seguridad Social, Patrimonio Nacional, Agencia EFE y Loterías y Apuestas del Estado.

Castellana de Seguridad, suma y sigue gracias a la Administración

Entre las más llamativas están las relacionadas con Patrimonio Nacional. Entre 2006 y 2007, se convirtió en la adjudicataria del contrato para la vigilancia en el Palacio Real, la Casita del Príncipe, el Palacio de La Quinta y la Delegación de El Pardo. En total, 2.605.488 euros, 1.302.744 euros por cada año. Sin embargo, en el contrato de de seguridad en el Palacio Real de Madrid y Patronatos, durante los años 2007 y 2008, la cifra se elevó hasta los 6.849.225 euros, más del doble que el anterior contrato.

Todo esto se refleja en la evolución de la empresa: sus activos pasaron de 14.139.044,82 euros en 2007 a 33.370.534 euros en 2009, y sus ventas de 73.729.343,01 euros hasta los 118.954.028 euros en ese mismo ejercicio. Y es que para la empresa que preside Francisco Javier García Saldaña parece que no hay crisis y ha declarado que espera alcanzar los 150 millones de ingresos en 2011 y ser la tercera empresa del sector. Con los contratos de la Administración parece más que posible aunque no son pocos los que se preguntan cómo es posible que en instalaciones públicas tan “delicadas” presten servicio de seguridad y vigilancia empresas privadas.