Menú Portada
Ante la polémica por la elección de Madrid como sede para las semifinales de la Copa Davis y la injerencia del CSD

Carta abierta a Angel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, para que aconseje al de la de Tenis

Mayo 10, 2008
pq__munoz-kama.jpg

Señor Villar, presidente de la RFEF, como te deben envidiar estos presidente de pacotilla. Tu sí que eres un presidente, tu sí que sabes cómo mantener a raya incluso al mismísimo Gobierno de un país que otrora se definía como de Estado Democrático, Social y de Derecho. ¡Partida de aprendices! Vamos, que se creen que por el mero hecho de ser españoles, de representar a una federación española de una modalidad deportiva, que por el mero hecho de haber sido elegidos para el cargo de forma libre y democrática de acuerdo con unas normas emanadas del poder ejecutivo español, basadas en otras normas de rango superior que fueron dadas por otro poder de esta país, el poder legislativo, siendo España de un país soberano, miembro de una Unión Europea, sólo por eso, se consideran sometidos al ordenamiento jurídico español y van y como tontos, cumplen las normas. Desde luego….
Villar, por favor, explícales a esa panda –con perdón— de presidentillos de tres al cuarto y, de forma urgente al que lo es de la Real Federación Española de Tenis, don Pedro Muñoz, creo que se llama- cómo se debe tratar al secretario de Estado para el Deporte, enséñale cómo mostrarle cuál es su sitio, ¿cómo es eso de pedir explicaciones o de solicitar información acerca de un problema de tu federación? ¿Pero quién se ha creído ese que es? ¿A lo mejor se piensa que por ser el secretario de Estado para el Deporte va a tener competencias y, por ello, las santas narices de inmiscuirse en los asuntos de tu federación? Enséñale que eso puede suponer un acto de injerencia y, o que te deja en paz o llamas a tu amigo Blatter. ¡Ah perdón, que él no tiene un amigo llamado Blatter! Mira, entonces mejor no le digas nada, no vaya a ser que le inhabiliten…
En cualquier caso, sí que puedes enseñarles como no cumplir ningún precepto de la Orden que regula la celebración de Elecciones a la Presidencia, Asamblea General y Comisión Delegada de tu Federación, cómo mofarte además en todos los medios de ello y, salir indemne, más aún, salir reforzado. Enséñale cómo convocar una Asamblea General y romper cualquier relación con el Estado. Enséñale cómo los tienes de bien puestos –lo Estatutos, no seáis mal pensados— que ni tan siquiera te ves en la obligación de remitirle los acuerdos de Asamblea, ¿para qué? Te preguntarás, ¿para ponerle en un aprieto? Si es que en el fondo debes ser de un sensible…. y de paso, si tienes tiempo, enséñales tu carpeta personal de expedientes judiciales, de sentencias del Supremo, de la Audiencia Nacional, de Autos … y uno piensa, si se pasa –el señor Villar— por el arco del triunfo todo eso, ¡cómo leñes le vamos a exigir que cumpla una simple Orden Ministerial! Y, menos aún, si él, el señor Villar la califica de contraria a Ley. Y digo yo. ¿qué ley? ¿de qué país? Ah, perdón de la FIFA. Lo siento señor Villar, le pido disculpas, pero es que –una vez más lo siento— le había confundido con un ciudadano español sujeto a los derechos y obligaciones, de todos los españoles, además lógicamente de los propios de su cargo de presidente de la RFEF, que representa a una modalidad deportiva española, labor nada altruista, puesto que percibe un buen sueldo. Pido disculpas. Lo siento. No me haga caso, soy tan ignorante… 

Germán Rodríguez. Abogado y escritor.