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Entre otros puntos, obliga a demostrar que son más económicos presentando la factura de compra de otro establecimiento

Carrefour continúa con sus promociones imposibles de cumplir: ahora toca con los libros de texto

Julio 30, 2014

Para poder optar a la devolución de hasta 10 veces la diferencia -si encuentra libros más baratos-, sólo dispone de 7 días desde la compra en el hipermercado presidido por Rafael Arias Salgado y debe presentar como prueba un ticket o factura de compra en el mismo día que los adquirió en otro establecimiento, obligando al cliente adelantar dos veces el pago de los libros y gestionar una devolución adicional
La cadena francesa tiene hasta 10 días para contestarle, limitando esta bonificación al valor total del libro; es decir, si encuentra un libro de 12 euros a 10 euros no recibirá 20 euros de diferencia sino sólo 12
Si supera todas las pruebas, no le devuelven el dinero en efectivo, sino en una “tarjeta regalo” para que siga gastando su dinero en la multinacional gala


Hasta hace unos años, el “ritual” de la compra de los libros de texto se realizaba en los primeros días de septiembre, tras la vuelta de las vacaciones de agosto. Ahora los tiempos han cambiado. Ya no vamos con una lista interminable buscando los libros, sino que mucho antes los reservamos para tenerlo todo preparado antes de comenzar el curso. Teniendo en cuenta el importe elevado de los libros (en un curso de primaria supone unos 280 euros de media), la tarta es más que suculenta y todas las grandes cadenas quieren hacerse con un pedazo de este pastel.

La forma para conseguirlo varía: desde ofrecer un porcentaje de estos libros en una tarjeta descuento para la compra de material escolar a garantizar que está comprando los más baratos devolviendo una diferencia ampliada si los encuentra más económicos. Esta es la en teoría oferta de Carrefour: “Garantía del mejor precio en los libros de texto”. Pero la realidad choca con esta oferta, y la empresa presidida por Rafael Arias Salgado vuelve a lanzar una promoción farragosa, imposible de cumplir en la práctica.

Una misión imposible de cumplir

Sobre el papel, el reclamo de Carrefour es más que atractivo: “Si encuentras los libros de texto más baratos te abonamos 10 veces la diferencia”; es decir, si encontramos libros que tan sólo valgan 3 euros más baratos en su totalidad, recibimos 30 euros. Pero, ¿cómo lo hacemos? En un mundo tan globalizado es fácil: los precios son tan accesibles como comprobarlo por Internet. Pero en el caso de la cadena de hipermercados francesa las limitaciones y los requerimientos lo hacen casi imposible.  Los primeros requisitos son lógicos: comparar entre los mismos libros y que los precios sean los finales de venta al público; es decir, no teniendo en cuenta las ofertas  a colegios, economatos o Asociaciones de Padres de Alumnos -entre otras-, pero aquí incluyen la primera restricción sorprendente: al no incluir los comprados por Internet u otros medios de compra a distancia sólo deja establecimientos físicos de la misma provincia para hacer la comparación.

Con esta limitación, comienzan los problemas. El cliente tendrá un plazo de 7 días naturales desde la fecha de compra en Carrefour para solicitar la diferencia, realizándose la solicitud con referencia al mismo día en el que exista ese precio. Pero para acreditarlo, no vale presentar un folleto o una página web en la que se refleje el precio,  hay que presentar factura o ticket de compra original. Es decir, usted compra sus libros en esta cadena de hipermercados por 280 euros, si en menos de una semana los encuentra por 275 euros (si es más tarde ya perdió su oportunidad), tiene que comprarlos. No vale otra fórmula, lo que conlleva un desembolso de 455 euros por niño. Ese mismo día –si lo hace un día más tarde ya no puede-, tiene que correr a su Hipermercado Carrefour y presentar el ticket, para que, con esos 5 euros, recibir 50 euros de diferencia, obteniendo una “ganancia” de 45 ya que sabe que en el otro establecimiento estaban más baratos.

Y si lo consigue… su abono en una tarjeta Carrefour

Pero por supuesto, usted ya tiene en su casa 2 lotes de libros y queda devolverlos al otro establecimiento. Y tampoco es fácil, ya que Carrefour habrá puesto un sello en su ticket o factura ¿Se lo aceptarán así en la otra tienda? Desde luego le pueden poner trabas pero el objetivo de la multinacional francesa va más allá. Con este sellado, impide que sea utilizado por la misma persona o distintas personas; es decir, usted ya ha hecho este esfuerzo y quiere beneficiar a un amigo o compañero del colegio de sus hijos ¡Pues no puede! Esta tercera persona tiene que realizar todo este largo proceso maratoniano por si sólo, aunque con ese ticket se demuestre que los libros son más baratos en otra tienda.

Presentada la documentación, no acaba el calvario para el que se aventure a plantar cara a Carrefour. Nos encontramos con un nuevo límite, “en el caso de que el importe de las 10 veces la diferencia supere el precio de compra del libro de texto en Carrefour, la garantía se entenderá cubierta abonando al cliente como máximo el valor de compra del artículo”. Imagínense que ha comprado un libro de 12 euros y lo ha encontrado por 10 euros. En lugar de recibir 20 euros como resultado de aplicar multiplicar por 10 la diferencia de 2 euros, se le abonará como máximo 12 euros. Pero incluso para ello tiene que esperar: “Carrefour dispone de 10 días naturales desde que el cliente solicita la garantía del mejor precio en libros de texto”. Usted sólo tiene 7 días para comprobar si los libros son más económicos en otro establecimiento y un solo día para comprarlos y entregar la documentación, pero Carrefour se reserva -nada más y nada menos-, que 10 para responderlo. Y queda lo más sangrante: en caso de haber superado todas las complicaciones, no le devuelve el dinero, sino que le entregan una “Tarjeta Regalo del modelo Compra de Carrefour” para que siga comprando en el Hipermercado de las promociones imposibles. Como decía su publicidad, “en Carrefour todo cuenta”.