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Mientras la Campanario ejerce de secretaria de Jesulín

Carmen Bazán se opera de estética

Mayo 2, 2010

Quiere volver a cambiar de imagen. Y lo conseguirá gracias a un importante cirujano que le someterá a una importante transformación.

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No han pasado mucho tiempo desde que Carmen Bazán fue inmortalizada a la salida de un hospital andaluz. A pesar de que oficialmente la madre de Jesulín ha dejado caer que se ha intervenido de una rodilla, sus más allegados insisten en que Bazán se sometió a una operación de varices de ambas extremidades inferiores. No será la única, pues hace pocos días se reunió con un cirujano del mismo nosocomio que le realizará una liposucción. Ella prefiere no decir nada. No le gusta que se sepa que, muy de vez en cuando, piensa en pasar por el quirófano para estilizar su fornida figura. Y menos gratuitamente. Únicamente hay que tirar de hemeroteca para recordar que su anterior intervención quirúrgica la amortizó con una sonada exclusiva en una prestigiosa publicación. Es a lo que nos ha acostumbrado. Mucha risa y silencio sepulcral ante los micrófonos callejeros, y luego poniendo el cazo cuando interesa en la revista de turno. Y luego se quejan de que fisgoneamos en vidas ajenas. ¡Qué arte!
 
Suena el teléfono
 
Mientras la matriarca del clan intenta poner el cuerpo en su sitio, Jesús Janeiro y María José Campanario intentan no despertar sospechas en cuanto a su matrimonio. Hacen caso omiso y, en privado, advierten que su relación va viento en popa y a toda vela. Insisten en que son rumores, pero los más cercanos a la pareja aseguran que, aunque quieran ocultarlo, lo cierto es que están al borde de la separación. Quién sabe. De momento, María José ejerce de filtro fustigador de las llamadas que llegan al teléfono de su todavía marido. Dicen que con la única intención de entorpecer cualquier comunicación con Belén Esteban. La rubia ya se ha quejado en repetidas ocasiones de que Jesulín no le contesta a las llamadas y, si lo hace, es para mandarla a un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme. Me cuentan que la “extraña” decisión de la Campanario responde a una especie de estrategia para, entre otras cosas, demostrar que, a pesar de la cacareada crisis, siguen viviendo bajo el mismo techo. Eso sí, ambos hacen vidas separadas. El pasado domingo, Jesús se divirtió con un numeroso grupo de amigos con quienes habló de lo divino y lo humano. Amén de contar una decena de chistes que arrancaron risas y carcajadas. Es un zote divertido y ocurrente, aunque ante las cámaras muestre su lado más gélido e incluso agresivo.
 
¿Aceptará la propuesta?
 
Más cínica –quizás inteligente- es la Campanario, quien prefiere esbozar una medrosa sonrisa antes de dar una mala contestación. Sabe que la prensa persigue todos sus gestos y prefiere llevarse bien. De hecho, en estos momentos estudia la posibilidad de comparecer ante los medios en una convocatoria de prensa. Eso sí, ya no se embolsará las ingentes cantidades que hizo en el pasado. Su caché es algo más bajo, puede que porque su credibilidad también ha descendido. Haber accedido a mantener un enfrentamiento más que visceral con Belén Esteban le ha perjudicado más que beneficiado. Todos éramos conscientes de que su relación no era idílica, pero antaño la Campanario se mostraba mucho más comedida y distante. Sin embargo, en la actualidad se ha convertido en un muñeco más, cuyo silencio se puede comprar con dinero. Es lo mismo que le ha ocurrido a su cuñada Beatriz Trapote que ya nunca más será la periodista que un día fue. Las vueltas que da la vida. Por dinero habla el perro. Y más que lo hará si, finalmente, acepta un jugoso contrato que tiene sobre la mesa para convertirse en una colaboradora avezada del mundo del corazón. Sería de traca ver cómo se desenvolvería ante las noticias que corren sobre su persona.
 
Isabel, la supuesta amante
 
Lo mismo ocurre con Isabel, una dependienta de un gran almacén jerezano, con la que relacionan clandestinamente a Jesús Janeiro. Son muchas las voces que la señalan como motivo de la supuesta crisis que azota al matrimonio. Ellos, los protagonistas, lo desmienten tímidamente. No ocurre lo mismo cuando intentas acercarte a Isabel. Sus propios compañeros cierran filas en torno a ella e impiden, por todos los medios, que logres hacer alguna pregunta complicada. Desaparece sin dejar rastro. Nadie entiende el motivo por el que nadie habla claro y replica con vehemencia. Qué cosas. Y eso que en los últimos tiempos no hacen más que aparecer supuestas amantes con las que Jesús podría saciar sus apetencias más carnales. Habrá que esperar, pues seguro que, en algún momento, habrá una portada en la revista ‘Hola’ que confirme o desmiente. Arsa.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)