Menú Portada

Carlos Sainz se enfrenta a la temporada más exigente de su vida como el mejor español en la parrilla de la Fórmula 1

Marzo 14, 2016
sainz

Carlos Sainz, el piloto hijo del piloto, tiene frente así en este 2016 la temporada con más retos de su vida. Si el madrileño estuvo en la encrucijada en 2014 cuando acabó venciendo ante Roberto Merhi el título de las World Series, lo de este año se antoja mucho más complicado. El ciclo vital de los corredores de Red Bull suele ser corto con un par de opciones: victoria o adiós, especialmente en el seno de Toro Rosso, escudería junior de las dos que posee la firma de bebidas energéticas. El responsable deportivo de las dos formaciones, Helmut Marko es terriblemente exigente y raro es el que dura una tercera temporada a menos que se vea de manera clara que llegan triunfos de manera inmediata. A Carlos se le juntan varios problemas por delante, pero los Sainz nunca nunca se han caracterizado por arredrarse cuando las dificultades suben de nivel; así lo hizo su padre ya fuera como piloto de rallyes, más tarde en el Dakar, y ahora su hijo recoge en su herencia genética las dificultades como una parte más de sus tareas diarias. Para no fallar, y tras los tests de pretemporada celebrados con bastante éxito en Montmeló, se ha estado preparando en Mallorca durante la semana previa a su viaje a Australia junto al triatleta Mario Mola.

Su viaje arrancó desde su sede operativa, Londres, el pasado viernes 11 de marzo con la idea de estar en Australia una semana antes de su primera carrera, adaptarse con celeridad al cambio horario, y llegar descansado. En el vuelo de Londres a Singapur y de allí a Melbourne en un trayecto de más de veinte horas, su preparador físico, Rupert Manwaring, no guardó mucho cuidado en revisar su menú, repleto de proteínas, con muy pocos hidratos, sin azúcares ni postres; ya lo hace él tras las rigurosas instrucciones de su representante Borja Ortíz-Echagüe. El fuerte de su mánager es el marketing, no en vano ha ayudado a crecer los negocios familiares relacionados con el karting pero domina los misterios de la alimentación, tanto que gracias a la dieta que ha recomendado a alguno de los periodistas que cubren el Mundial de Fórmula 1 lleva perdidos más de 30 kilos en menos de un año.

La dura competencia con Max Verstappen

El principal problema al que se enfrenta Carlos Sainz esta temporada es que o triunfa o puede quedar en una situación incómoda dentro del seno de Red Bull al final de la temporada. En el año de estreno su compañero Max Verstappen brilló más gracias a dos cuartos puestos logrados, aunque el concurso global de ambos fuera muy parejo. El holandés se llevó los aplausos y la admiración pero la participación de Carlos no fue peor. De hecho en velocidad pura, la que se consigue los sábados en la tanda clasificatoria, Sainz fue estuvo más veces por delante de su compañero aunque siempre por diferencias mínimas. Los siete abandonos del español tampoco le ayudaron mucho y careció de errores graves, por los dos incidentes de cierto calado que provocó Max.

El hijo de Jos Verstappen es rapidísimo, muy duro en carrera y este año será su tercero en monoplazas, con un acúmulo de experiencia del que carecía el año pasado. Si a ellos sumamos sus ráfagas de sorprendente genialidad ante el resultado más templado pero constante de Carlos, puede poner a este segundo no en aprietos, pero si en una balanza descompensada ante las miradas de Marko, muy amigo de pilotos mediáticos, con éxitos puntuales pero contundentes y de fácil “venta” ante Dietrich Mateschitz, el presidente de la compañía y el que decide cual de sus pilotos sube al equipo senior. No hay nada escrito pero la sospecha general es que para 2017, cuando haya una cambio de normativa general de orden mayor, Red Bull querrá movimientos en sus pilotos y es fácil pensar que como alguno de los titulares en Red Bull esté por debajo de las expectativas, uno de los pilotos de Toro Rosso suba de nivel. El problema lo tendría el que quedase… si es que se queda.

El cambio de motor, elemento clave

Por otra parte los tests de pretemporada han arrojado un nuevo escenario desde el plano mecánico. Los STR11 pasan de tener el débil y poco fiable motor Renault de 2015 a montar el mucho más potente y robusto Ferrari del año pasado. Las relaciones entre Red Bull y su proveedor de motores resultó tortuosa durante todo el año anterior y en el seno de la marca decidieron llegar a este acuerdo de mínimos al instalar un motor obsoleto pero que se ha mostrado unos 50 caballos más potente que el usado en 2015. No sólo es más potente que el que manejaban sino que su durabilidad a prueba de errores mecánicos parece muy contrastada al haber sido montado sobre los Ferrari, Manor y Sauber a los que dio pocos problemas en este aspecto.

Es previsible que durante las primeras citas del calendario, los Toro Rosso se sitúen por delante de sus hermanos mayores y es el momento de brillar, puesto que a partir del Gran Premio de Canadá, séptima cita programada, éstos últimos reciban una actualización que los pondrían en una situación mecánica pareja. Las seis primeras carreras son cruciales para Carlos porque parte de su futuro depende en gran medida de lo que brille en unas circunstancias favorables; luego todo será un poco más complicado. Poco a poco se va colando en el imaginario público, cuenta con más apoyos y afronta con profesionalidad sus tareas como el mejor piloto español en parrilla —el año pasado acabó decimoquinto, por delante de Fernando Alonso y Roberto Merhi—. Las voces que apuntaban a que su puesto dependía de la aportación de Cepsa se han silenciado por completo. La petrolera se marchó con su dinero al fútbol por expreso deseo de los propietarios, IPIC, y sin embargo Sainz sigue en su puesto; se ha ganado su asiento más que de sobra no en vano el exigente y poco generoso Helmut Marko dice abiertamente que estos dos, Max y Carlos, han sido la mejor pareja de rookies que han tenido nunca. Va  ser una temporada muy atractiva en el seno de este equipo, pero final de año tendrá que tomar una decisión. A pesar de todo, a ninguno de los dos le faltará coche en 2017.

José M. Zapico

@virutasf1