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Ha conseguido puntuar en cuatro Grandes Premios de F1, ha recopilado nueve puntos y, en caso de mantener este ritmo, bien podría acumular a finales de temporada cerca de 50 puntos

Carlos Sainz protagoniza el mejor inicio de temporada de toda la historia de Toro Rosso

Mayo 31, 2015

El mejor registro en este sentido lo obtuvo Sebastian Buemi en 2011 con siete puntos en tres pruebas. Incluso el tetracampeón, Sebastian Vettel, tuvo un peor debut durante este periodo en 2008 al puntuar en una sola -quinto en Mónaco-, y recaudar cuatro puntos


No era fácil y el hijo de El Matador” supera con creces las expectativas. Su comienzo de temporada tras seis carreras disputadas está dejando sorprendidos a observadores y analistas y un excelente sabor de boca a los gestores de su equipo. Sabían que había un diamante en bruto dentro del madrileño, especialmente tras protagonizar un crecimiento exponencial dentro de sus capacidades y su aplicación en carrera el último año, pero ahora tienen la prueba. 

Desde que Red Bull compró a finales de 2005 la escudería Minardi y lo transformó en una suerte de “equipo B” de su formación sénior, ningún piloto ha recabado mejores resultados que Carlos, y menos aún un debutante. Tras seis carreras disputadas -un tercio de la temporada-, Sainz ha conseguido puntuar en cuatro de ellas y ha recopilado nueve puntos, la mejor actuación de un piloto de este equipo en toda su historia. El mejor registro en este sentido lo obtuvo Sebastian Buemi en 2011 con siete puntos en tres pruebas. Incluso el tetracampeón, Sebastian Vettel, tuvo un peor debut durante este periodo en 2008 al puntuar en una sola -quinto en Mónaco-, y recaudar cuatro puntos. En caso de mantener este ritmo Sainz bien podría acumular a finales de temporada cerca de 50 puntos, una cifra jamás alcanzada por la formación de Faenza sumando los resultados de ambos pilotos; su record fue registrado en 2011 con 41.

Camino de la promoción para poder pilotar un Red Bull

El ciclo vital de los pilotos de Toro Rosso tiende a durar dos, puede que tres años, pero raramente más allá de este plazo. Si el del equipo junior –Toro Rosso-, funciona y retorna los resultados programados, el director deportivo de la marca de bebidas energéticas, Helmut Marko, les promociona hacia arriba y suele premiarles con un asiento en Red Bull, el equipo destinado a recabar títulos y victorias siempre y cuando haya sitio. Esto le ocurrió a Vettel o Daniel Ricciardo, que con una mecánica más depurada y un presupuesto mayor alcanzaron victorias o títulos en condiciones mucho más favorables. Tras la marcha de Vettel hacia Ferrari, dejó sitio para Daniil Kyvat, que hizo un año de debut sobresaliente en 2014. El rendimiento del ruso dista de lo deseado, y Marko ya le ha dado algún aviso de manera pública; en su coto, el que no crece o justifica de manera constante su valía peligra.

Carlos se está enfrentando a un año duro y sumamente importante en su carrera deportiva, por ser el de debut y por tener a su lado al genial Max Verstappen, el hijo del ex piloto Jos Verstappen y del que todos esperan mucho. No hay dudas sobre él, pero sus registros son peores que el del español y sólo ha logrado puntuar en una carrera. Es más, en Mónaco estrelló su coche en la Curva de Santa Devota tras golpear al de Romain Grosjean en una maniobra de la que sólo se puede culpar al belga (que corre con licencia holandesa) Su exceso de fogosidad es directamente proporcional a su escasa experiencia en monoplazas y el escaso acúmulo de kilometraje que alberga a sus diecisiete años. Esta capacidad le vendrá muy bien en el futuro y aporta espectáculo, pero en la Fórmula 1 los abusos se pagan y Max estampó su monoplaza justo donde su progenitor hizo lo propio con su Footwork en 1996.

Sainz lidia con seriedad y eficacia su tarea en Toro Rosso y aunque empieza a mirar de reojo el asiento de los más poderosos Red Bull, no pierde la concentración en su trabajo actual. Asesorado con profesionalidad por su padre, Carlos Sainz, el manager de este, Juanjo Lacalle, y su representante, Borja Ortíz-Echagüe, sabe que ha de aprobar el curso actual sin fijarse en otra cosa más que lo que hace a día de hoy.

El propio Fernando Alonso dice, cada vez que tiene la ocasión, que su heredero natural no es otro que Carlos. Lo que no dice, aunque sonríe cuando se lo sueltan, es que Carlos Sainz es el mejor piloto español del Mundial de Fórmula 1. El rookie, va muy por delante del bicampeón en la tabla de pilotos, tras su compañero Max, el asturiano es su segunda “víctima”. Caerán más.

José M. Zapico

@VirutasF1