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Con apenas veinte años se acaba de proclamar vencedor del competitivo certamen World Series by Renault

Carlos Sainz Jr., aprobada su selectividad, debería recibir su regalo de fin de curso de Red Bull: un Fórmula 1

Octubre 19, 2014

Su problema es que Helmut Marko, el examinador, ha dejado en el aire que a pesar de su impresionante trayectoria las carencias por desconocimiento puede traer ciertas dificultades a Verstappen y para ello es muy posible que le continúe acompañado por Jean-Eric Vergne, actual titular del equipo, dejándole sin espacio


Carlos Sainz Jr, el hijo de “El Matador”, corre más que su padre. Con apenas veinte años se acaba de proclamar vencedor del competitivo certamen World Series by Renault, una categoría nacida en España y que poco a poco se ha convertido en el escalón previo que catapulta a sus pilotos hacia la Fórmula 1. Carlos padre empezó su exitosa carrera deportiva sobre el asfalto, pero salió de él cuando tuvo claro que en terrenos más abruptos le iría mejor. Su heredero parece tener un guión establecido en el que sólo llegar a la Fórmula 1 le vale. Para ello fichó hace años por la ‘autoescuela’ de Red Bull para jóvenes valores, en que la que los malos estudiantes desaparecen con rapidez, pero los buenos (como Kyvat, Ricciardo o Vergne, actualmente titulares en la Fórmula 1) suelen tener premio.

El gerente de este programa, el ex piloto Helmut Marko, es el examinador y pide resultados, y el madrileño le ha entregado un título a falta de una carrera, algo que nunca había logrado ninguno de sus alumnos. El escollo es que al tal Marko se le acumulan en la puerta los pilotos de éxito y el futuro inmediato de Sainz no tiene asegurada la continuidad que se ha ganado. Red Bull sube y baja pilotos de sus coches sin pensárselo demasiado e igual que les concede su confianza, se la retira de un día para otro como hiciera con los chicos a los que desplazaron para sentar a Sebastian Buemí y Jaime Alguersuari, a los que a su vez dejó sin asiento en beneficio de dos valores emergentes. Todos ellos hicieron méritos suficientes como para ganarse el asiento, pero la compañía matriz usa a sus peones como comercialmente le viene en gana, que para eso es quien paga la fiesta.

Promesas y falta de sitio

En esa endiablada gestión interna aseguraron a Sainz un asiento si ganaba en las World Series, y el resultado ha llegado; el problema es que sitio… parece no haber. Toro Rosso ejerce de equipo junior de la escudería matriz Red Bull, y es donde llevan a sus lechones más prometedores. Uno de ellos, el brillante Max Verstappen se acaba de bajar de un Fórmula 3, una categoría relativamente baja y sin pasar por los estadios superiores de esa escalera deportiva que es la competición automovilística ha sido fichado a toda velocidad para darle uno de esos Toro Rosso el año que viene ante el temor de que se marchase a otra formación. En el dominó de Red Bull, este holandés de diecisiete años llega sustituyendo al ruso Daniil Kyvat, que a su vez hereda el monoplaza del saliente Sebastian Vettel, que tiene las maletas hechas y apuntando hacia Ferrari. El problema de Sainz es que Marko ha dejado en el aire que a pesar de su impresionante trayectoria las carencias por desconocimiento puede traer ciertas dificultades a Verstappen y para ello es muy posible que le continúe acompañado por Jean-Eric Vergne, actual titular del equipo, dejando a Sainz sin espacio hábil cuando se supone que recibiría como premio el asiento de éste último, apeado del equipo.

En principio Red Bull no apuesta por otras categorías, ni tampoco las que hay sean excesivamente atractivas, para que Carlos siga creciendo tras el que ha sido el mejor año de su vida. Tenerle en barbecho calentando banquillos durante toda una temporada puede mermar su mordiente, o lo que es peor, ante la falta de reflejo mediático de su trabajo sobre el asfalto, caiga en el olvido. Carlos necesita continuidad en su carrera y las opciones son pocas o poco apetecibles. Lo lógico sería que saltase de alguna forma a la F1, pero pilotando. El balón está en el tejado de Red Bull, a donde ha sido enviado de una eficaz patada por el que espera pacientemente una decisión positiva. En Red Bull deberían darle lo que se ha ganado, sería lo justo. 

José M. Zapico
@VirutasF1