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El Museo cerró sus puertas al público el pasado día 27 de Julio

Carlos Divar disfrutó de una visita privada al Prado para contemplar la Exposición Sorolla

Septiembre 3, 2009

El presidente del Consejo General del Poder Judicial llegó acompañado de, al menos, siete guardaespaldas

En otra visita anterior, Vladimir Putin regaló un Rolex de oro a cada de uno de los empleados del Museo que le acompañaron en su recorrido


Apeló a sus creencias religiosas para desaprobar la Ley del aborto propuesta por José Luis Rodríguez Zapatero. Carlos Divar, presidente del Consejo del Poder Judicial, elegido primera autoridad judicial del Estado por el presidente del Gobierno, se decantó por sus profundas convicciones personales y religiosas para votar en contra de la nueva ley del aborto. Junto con la abstención del vocal de CiU Ramón Camps, el voto de Dívar coadyuvó a un hecho sin precedentes en los 29 años de historia del Consejo General del Poder Judicial. Por primera vez, el Consejo fue incapaz de emitir un informe -en este caso, ni a favor ni en contra- sobre un anteproyecto de Ley del Gobierno.

Doble moral. El Museo del Prado dedicaba sus salas a una Exposición “antológica” al  gran maestro del siglo XIX y la más importante celebrada tanto dentro como fuera de España, donde no ha habido ninguna de estas características e importancia aunque sí otra gran muestra monográfica de carácter antológico que se celebró en 1963 en las salas del Casón del Buen Retiro, organizada entonces por el Ministerio de Educación y Ciencia. La exposición muestra por primera vez más de un centenar de pinturas de Sorolla, el pintor español de mayor proyección internacional de su tiempo y una de las figuras capitales de la historia del arte española, en un ambicioso recorrido sobre lo mejor de su producción que incluye los catorce paneles de la Visión de España pintados para la Hispanic Society of America traídos a España en el año 2007, por Bancaja, entidad patrocinadora de la muestra.


Un privilegio al alcance de pocos

La gran afluencia de público propició que, durante julio y agosto, la muestra ampliara su horario y motivó su prórroga hasta el 13 de septiembre. Pero Divar es Divar. Contó con el beneplácito de los regidores del Museo del Prado para colarse. Y nunca mejor dicho. El Museo cerraba sus puertas a la ciudadanía el pasado 27 de julio para que, entre otros, el presidente del CGPJ, como sino tuviera otra cosa que hacer, se presentara a las puertas del Museo y observar tan exclusiva Colección. Eso sí, acompañado, como no podía menos, de los máximos responsables del Prado

Divar llegó acompañado de una auténtica cohorte de guardaespaldas –al menos diez-, y cinco coches. Unos permanecieron fuera del recinto de la Exposición y otros le acompañaron. Un auténtico privilegio. Eso es igualdad y Justicia.