Menú Portada
Emotivo encuentro en Palacio de la Reina de España con sus familiares alemanes

Carlos, Camilla, su íntimo amigo el Duque de Ciudad Rodrigo y la prima de Doña Sofía

Abril 3, 2011
pq_927_carlos_ciudad_rodrigo.jpg

Mientras Fernando Gómez-Acebo mete la pata hasta el corvejón abusando de su estatus de sobrino del Rey para aparcar su coche a voluntad en las calles de Madrid y el Emperador Akihito del Japón sale de su torre de cristal para, por primera vez, arrodillarse junto a su pueblo, Inglaterra entera se entrega a la fiebre de la boda real con toda esa parafernalia comercial tan propia de los británicos y en España hemos vivido con intensidad la visita del Príncipe de Gales y la Duquesa de Cornualles.

Una visita que parece haber dejado un manto de amabilidad y que ha acercado a Carlos y a Camilla a los corazones de los españoles ante quienes ambos han sido tradicionalmente personajes atrapados en los chichés forjados por la prensa. Poco se sabe, en realidad, de ellos y de su fuerte y sentido compromiso con la ecología, el cambio de las mentalidades en estos tiempos tan convulsos, las formas de paliar el cambio climático y la promoción del desarrollo sostenido a nivel mundial. De ahí que muchos hayan vivido con sorpresa su enorme esfuerzo por acercarse a la gente de la calle, su visita a empresas “verdes” y ese sentido mensaje en castellano leído por el Príncipe Carlos durante la cena de gala en Palacio en la que ya aludió a su próxima visita: “Mi esposa y yo estamos encantados de estar en España”. El encuentro con la Familia Real española no ha podido ser más afectuoso y cercano y los ilustres invitados también tuvieron tiempo para asistir a un concierto benéfico en compañía de su prima la Infanta Margarita, su esposo el Duque de Soria, y su hija María Zurita.

El poderío del Duque de Ciudad Rodrigo

 

Camino de España, Carlos y Camilla pasaron antes por Portugal, donde visitaron el bello Palacio da Pena, en la sierra de Sintra, siempre en compañía de dos fieles amigos de siempre en cuyas personalidades ha reparado muy poco la prensa. Él, Lord Arthur Wellesley, hijo primogénito del nonagenario Duque de Wellington y desde 2010 portador del flamante título español de X duque de Ciudad Rodrigo que incorpora la Grandeza de España. Ella, su esposa, la Princesa Antonia de Prusia, prima en segundo grado de la Reina doña Sofía e hija del Príncipe Federico de Prusia y de Lady Brigid Guinness (de la famosa familia de cerveceros británicos).

Hemos sabido que los Gales han pasado el fin de semana como invitados suyos en la magnífica finca que los Wellington todavía poseen en la provincia de Granada, una enorme propiedad en otro tiempo conocida como Soto de Roma que, tras ser de Manuel Godoy, las Cortes de Cádiz regalaron al primer Duque de Wellington junto con su notable ducado español. Pocos saben que el Duque de Ciudad Rodrigo, que también ostenta el título de Marqués do Douro en Portugal (título por el que es conocido en Inglaterra) , es uno de los más íntimos amigos del Príncipe de Gales y que es heredero de una gran fortuna en bienes inmuebles (la famosa Aspley House de Londres y numerosas mansiones y propiedades rurales de los Wellington), y poseedor de un notable capital personal por su participación en importantes empresas tabaqueras (“Dunhill” y “Rothmans”), de bebidas alcohólicas (“Pernod-Ricard” y “Guinness”), y hasta ferroviarias (el ferrocarril chileno desde la ciudad de Antofagasta hasta Bolivia).

Pero también es importante recordar aquí la cercanía familiar de su esposa, la en otro tiempo muy bella Princesa Antonia de Prusia, a la Reina doña Sofía que siempre recibe a sus parientes con la mayor alegría en Madrid. Por ello el Duque y la Duquesa de Ciudad Rodrigo no faltaron a la cena de gala del miércoles pasado en palacio a la que fueron invitados por derecho propio y, aunque no ha trascendido, no cabe duda de que habrán encontrado un momento para encontrarse en privado con los Reyes de España pues, el Palacio de la Zarzuela dixit allí “han sido muy saludados y muy bien recibidos por ser muy queridos”. Doña Sofía, tan cercana a sus numerosos primos alemanes, habrá disfrutado de este encuentro con personas de su entorno familiar más cercano con quienes habrá podido rememorar muchos recuerdos y ponerse al día de las cuestiones de su tan extensa familia.

Ricardo Mateos