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En el año 2014, víspera de la cita electoral, se incrementó el gasto en obra pública en un 64%

Caos en la gestión de las obras públicas de Andalucía: los costes del Metro de Sevilla y Málaga, participados por la Junta de Susana Díaz, se dispararon un 75% sobre la cantidad contratada

Marzo 15, 2015

En el caso del Metro de Sevilla, el incremento del total de la inversión ascendió a 1.093 millones de euros sin que se cumplieran con los plazos de ejecución previstos y con un tratamiento irregular en el aumento del coste
Si se suma el coste real de la construcción de las líneas 1 y 2 del Metro de Málaga, durante la fase de ejecución de las obras, se superan los 636,8 millones de euros
Estas modificaciones se formalizaron a través de expedientes de liquidaciones de gastos para evitar así el pronunciamiento exigible por parte del Consejo Consultivo de Andalucía


Aunque la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, esperó al arranque de 2015 para convocar elecciones a la Junta de Andalucía, las señales de 2014 eran bastante premonitoras. Una de las más evidentes residía en el incremento del gasto en obra pública tras años de recortes. Hace pocos días el Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (CEACOP) presentaba su Informe Anual de Adjudicaciones en Andalucía 2014, donde detalla las cifras de contratación en obra pública en la región valorando las mismas en 1.625,2 millones de euros, un 64% más que en 2013.

Estos números han sido bastante artificiales para los empresarios si tenemos en cuenta que apenas han generado un incremento del empleo. La ocupación en el sector en el último año ha aumentado levemente un 0,3%, siendo 135.075 los empleados de 2014. Una cifra que nada tiene que ver con la del año 2008 cuando se contaba con un 67,7% más de trabajadores y un 37% más de empresas. Pero también esos años anteriores fueron de gastos incontrolados y presupuestos que se disparaban en cientos de millones de euros, tal y como se refleja claramente en dos de las grandes obras faraónicas de Andalucía, el Metro de Sevilla y el de Málaga.

Más de 1.093 millones de coste en el Metro de Sevilla

El Metro de Sevilla es la red de metro ligero de la ciudad hispalense que tan sólo consta de una línea operativa que une diferentes puntos del área metropolitana de Sevilla, la cual fue inaugurada el 2 de abril de 2009 de la mano de Manuel Chaves y la entonces ministra de Fomento, la socialista Magdalena Álvarez. En ese día sólo se puso en funcionamiento en torno al 80% del trazado con 17 de las 22 estaciones previstas; todas las restantes – salvo la Estación de Guadaíra-, estuvieron operativas meses más tarde, en otoño de ese mismo año.

Pero detrás de esta obra faraónica, subyace un sobrecoste escandaloso que debió ser sufragado por andaluces y españoles. La concesionaria, Metro de Sevilla S.A., emitió en el periodo 2007-2010 facturas por un importe global de 45,15 millones de euros al margen del contrato de concesión. Además, fuera del mencionado contrato se pagaron importes menores con otros contratistas no previstas por 0,45 millones lo que supone un total de 45,60 millones de euros en recibos. Igualmente, se pagaron cargos procedentes de la contratación con terceros, no contemplados en el contrato de concesión, por un importe de 50,6 millones de euros. Si se suma al coste real de construcción de la Línea 1 interurbana-Metro de Sevilla durante la fase de ejecución de obras, que ascendió a 680,7 millones de euros y otros 49,6 millones en material móvil -ferrocarriles- el total de gasto alcanzó 730,3 millones de euros. 

Tras las modificaciones producidas y la estimación de anualidades futuras para la explotación del servicio durante el periodo de concesión, el incremento del total de la inversión se disparó al cierre del ejercicio 2013 en 1.093 millones de euros con un incremento superior al 75% sobre la estimación inicial. Y todo ello sin que se cumplieran con los plazos de ejecución previstos en el contrato de concesión y con un tratamiento irregular en el aumento del coste. 

Un 95,3% más de financiación de la Junta de Andalucía para el Metro de Málaga

En el caso del Metro de Málaga el resultado es análogo. Aunque los costes son algo inferiores, los sobrecostes e irregularidades no son nada desdeñables. El Interurbano de la ciudad de la Costa del Sol consta actualmente de dos líneas en servicio parcial. Desde que en noviembre de 2005 se presentará el proyecto de la línea 2 ha sufrido todo tipo de cambios y parones. La inauguración de las líneas 1 y 2 estaba prevista para febrero de 2009 y, por incumplimiento de plazos, se seleccionó un nuevo calendario que proponía la apertura parcial del metro el 11 de noviembre de 2011 y más tarde al año 2013. Por fin, el 30 de julio de 2014 se inauguraron de forma parcial tramos que acumulaban una longitud de 12 kilómetros y contaban con 17 estaciones, quedando un 19% del trazado pendiente de ejecutar.

En todo este proceso también se dilataron los gastos. Los costes procedentes de expedientes de modificación del proyecto de construcción se incrementaron en 207,8 millones de euros, con lo que el importe total subvencionable al cierre de 2013 ascendió a 570,17 millones de euros, con un aumento con respecto a la oferta económica inicial del 57,38 %.

Si se suma el coste real de la construcción de las líneas 1 y 2 del Metro de Málaga durante la fase de ejecución de las obras, hasta diciembre de 2013, el gasto alcanzó los 636,8 millones con una desviación del 75,79% con respecto a la oferta inicial.

Todo ello ha llevado a que se disparara el coste de la inversión y por lo tanto, la necesidad de financiación prevista. Así, la parte procedente de la Junta de Andalucía, que al inicio de la construcción del Metro de Málaga ascendía a 135,6 millones de euros presentó un incremento durante el periodo de construcción, hasta diciembre de 2013, de 264,9 millones, o lo que es lo mismo un aumento del 95,30%.

Este incremento producido, tanto en los costes como en la financiación de ambos metros, provocó que el presupuesto de adjudicación fuera alterado mediante el cúmulo de modificaciones efectuadas, hasta el punto de quedar desvirtuada la cifra inicialmente prevista. 

Además, en lugar de modificarse los contratos, estos cambios se formalizaron a través de expedientes de liquidaciones de gastos para evitar el pronunciamiento exigible por parte del Consejo Consultivo de Andalucía, un punto que sería obligatorio al tratarse de modificaciones de contrato que superen el 20% del importe original.