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Cae el mito Rossi, tras tirar a Márquez en una carrera que ganó Pedrosa, y con una sanción más que tibia pierde el Motociclismo

Octubre 26, 2015
rossi marquez

El Gran Premio de Malasia debía ser una fiesta para Valentino Rossi y para el Mundial de MotoGP. El italiano cumplía su gran premio número 329, superando a Loris Capirossi y convirtiéndose en el piloto con más carreras de la historia. Nueve campeonatos del mundo, 112 victorias, 211 podios, 61 poles… Unos números de leyenda para un mito del deporte, el ídolo de cientos de miles de aficionados, no sólo al motociclismo, al deporte en general. Pero ahora el mito ha caído, la leyenda se ha volatilizado. Sólo queda el humano, el mortal al que sus miedos han traicionado hasta convertirlos en ira. Hasta causar la caída de Marc Márquez tras una acción fría y alevosa.

Rossi, aquel que siempre flirteó con maniobras al borde de la legalidad, aquellas que ponían en pie a la afición, ha cruzado la línea en Sepang. Otros ya lo avisaron, como Sete Gibernau en Jerez 2005 o Casey Stoner, en Jerez 2011, cuando, después de que el italiano se lo llevara por delante, fue a espetarle al box el ya famoso: “Tu ambición ha superado a tu talento”.

Pero todos siguieron riendo las gracias al de Tavullia, porque nunca daban la sensación de ser maniobras fríamente calculadas. Basta referir una de ellas, esta misma temporada, en Argentina, que igualmente acabó con Márquez por el suelo y por la que también se concedió al italiano el beneficio de la duda. Hoy, aquella acción, como muchas otras, se ven de diferente forma.

La ambición de Rossi, cuando su talento a comenzado a menguar, simplemente por la llegada de pilotos más jóvenes, rápidos y hambrientos, ha llegado a límites injustificables. Y en Malasia no sólo ha ensuciado y tirado por el suelo su nombre. Ha manchado gravemente la imagen del motociclismo como deporte, algo imperdonable y a la que también ha ayudado Dirección de Carrera, con su hipócrita penalización.

Los antecedentes: unas hostilidades que comenzaron el jueves y se recrudecieron hasta el comienzo de carrera

El ambiente empezó a enrarecerse el pasado jueves, con las acusaciones vertidas por Rossi contra Márquez y su supuesta ayuda a Lorenzo en Australia, de las que ya dimos cuenta en extraconfidencial.com.

La guerra dialéctica continúo el viernes, con Rossi echando más leña al fuego: “No sé si fiarme de Márquez en pista, estoy corriendo un riesgo, pero no podía estar callado. Puede ser que mis palabras provoquen un efecto positivo, puede que negativo, pero al menos ahora puedo dormir tranquilo por las noches habiendo dicho lo que pensaba”.

Mientras que el catalán intentaba rebajar el tono y comentaba: “Yo estoy centrado en lo mío, no quiero entrar en esta pelea, la batalla es entre él y Jorge Lorenzo, que es en quien creo que se tiene que centrar. Mi objetivo en estas dos carreras es ganar y si no se puede acabar en el podio”.

Lorenzo era más directo: “Es una estrategia para intentar influir a los demás pilotos, sobre todo a Marc Márquez. Tiene un poco el miedo de que la falta de velocidad pueda complicarle las cosas para el campeonato, no hay otra” y añadía con contundencia: “Aquí nadie es el jefe del paddock ni está en disposición de influenciar a los demás pilotos. Cada uno hace su carrera, cada uno va a su bola y debe ser así”.

Por último, el mallorquín tenía claro los resultados de las bravuconadas del italiano: “Personalmente creo que en este caso a Rossi le puede salir el tiro por la culata. Esa acusación tan fuerte no le va a sentar nada bien a Marc Márquez y puede ser que tenga el efecto contrario. Si me acusase de esta manera a mí, no sé cómo actuaría, pero no muy bien, creo”.

El sábado, Dani Pedrosa marcaba la pole con récord incluido, mientras que Márquez era segundo y Rossi completaba la primera fila de parrilla. El italiano seguía con su campaña mediática y afirmaba: “Falta ver cómo se comporta Márquez en la carrera, que es importante. Espero que todos los pilotos hagan mañana su propia carrera para conseguir su propio resultado”, remarcando verbalmente los “su”, en clara referencia a Márquez.

El piloto de Repsol Honda replicaba de nuevo al italiano: “Yo estaba totalmente fuera de este campeonato y parece que él me ha metido otra vez dentro, en medio. Entiendo su situación, su tensión, sus nervios. Se está jugando un título. Pero como he dicho, haré mi carrera, y si tengo que adelantar a Jorge Lorenzo lo adelantaré, y si tengo que adelantar a Valentino Rossi, lo adelantaré, y gestionaré la carrera como pueda. Al final el objetivo es estar lo más delante posible”.

La carrera

Y llegó el esperado domingo, en una jornada muy calurosa que hizo estragos durante las carreras de Moto3 y Moto2 previas.

Tras apagarse el semáforo, un sólido Pedrosa hizo valer el excepcional ritmo mostrado en entrenamientos y tomó las de Villadiego, dejando sus rivales y los posibles problemas tras él. Márquez y Rossi le seguían, mientras que Lorenzo se las tenía con las dos Ducati oficiales, después de una regular salida.

salida sepang

Lorenzo, por fin, se deshacía de las motos boloñesas y se situaba a la estela de Rossi, al que rebasaba limpiamente en la segunda vuelta, iniciando la caza de Márquez. El de Movistar Yamaha alcanzaba al catalán en el tercer giro, para adelantarlo tras un pequeño error de Márquez, en una maniobra absolutamente clara y que no admite discusión.

Con Lorenzo segundo, intentando alcanzar a Pedrosa, Márquez y Rossi quedaban emparejados y el duelo estaba servido. Ambos se picaban en una intensa batalla en la que llegaron a adelantarse mutuamente en 15 ocasiones, hasta nueve veces en el quinto giro. El italiano, asqueado, llegó a levantar la mano a Márquez, en un gesto que parecía decir “¡basta ya!”

El incidente

No hubo ocasión para el adelantamiento número 16. Rossi hacía pagar caro al español su intromisión en la pelea por el título. En el séptimo giro decidió que aquello tenía que terminar. Tras su último adelantamiento, esperó a Márquez en la penúltima curva de Sepang, ralentizando ostensiblemente su velocidad. Se puso en paralelo y en lugar de tomar el interior del ángulo, abrió su trayectoria para echar al español prácticamente fuera de pista. Cuando lo tuvo a tiro, provocó la caída de Márquez con movimiento de su pierna, casi una patada. Punto y final. Márquez levantaba la moto y se marchaba asqueado al garaje de su equipo. Allí, un espectáculo bochornoso. Miembros del entorno de Rossi, que no de su equipo, intentaban entrar para recriminar a Márquez su carrera.

La atención se centraba en el seguro castigo que Dirección de Carrera impondría al italiano. La descalificación, mostrándole la bandera negra, era la solución más esperada, pero un ‘ride through’ o pase ralentizado por el ‘pit lane’ también hubiera sido una penalización adecuada, ya que apenas habría podido sumar puntos. Se esperaba, pero nunca llegó.

Pedrosa logra el triunfo 100 de España en MotoGP

Lo de Dani Pedrosa a veces roza lo paranormal. Muchas de sus victorias han estado salpicadas de coincidencias que apartaban la atención del piloto del Repsol Honda. Hoy, cuando lograba la victoria número 100 en MotoGP para España y superaba al mítico Ángel Nieto como piloto con más podios en el Mundial, nuevamente pocos se preocupaban de su gesta.

El de Castellar del Vallés pasaba bajo la bandera a cuadros con 3’6 segundos de ventaja sobre Lorenzo, tras una carrera perfecta y sin fisuras. Valentino Rossi era el polémico tercer integrante del podio, mientras que Smith, Crutchlow, Petrucci, Aleix Espargaró, Maverick Viñales, Pol Espargaró y Bradl completaban los 10 primeros clasificados.

Polémica postcarrera y tibia sanción

Los pilotos regresaban a boxes y el castigo al italiano no llegaba. Este, nada más bajarse de la moto, echaba balones fuera con sorna: “Marc estaba pilotando sólo para molestarme y crearme problemas. Por mala suerte él ha venido hacia mí y pienso que chocó contra mí”.

Tras el podio, llegaba el tibio castigo de Dirección de Carrera a Rossi: penalización de tres puntos en el carnet (un sistema parecido al del carnet de conducir que portamos el resto de los mortales), que sumado al punto que ya tenía por ‘conducción irresponsable’ en Misano (salió a pista en un entrenamiento con el semáforo todavía en rojo), condenan al de Movistar Yamaha a salir último de parrilla en Valencia, sea cual sea su actuación en entrenamientos.

Después, Valentino Rossi se negaba a acudir a la conferencia de prensa postcarrera, lo que probablemente le conlleve una sanción, esta vez económica.

Coincidencia en las declaraciones de sus rivales

Tanto Pedrosa como Lorenzo, mostraban su incredulidad por la radical acción de Rossi. “Cuando lo vi no me lo creía. No me entra en la cabeza hacer esto. No lo haría en la vida. En curvas como ésa, en la que estás totalmente tumbado, estás a punto de levantar la moto y ver a otro piloto y mover la pierna, es increíble”, explicaba el balear. El catalán era más comedido: “Me gustaría verlo otra vez de forma más detenida. Pero la pierna sobraba”.

Lorenzo se mostró muy contrariado con la paupérrima sanción a su compañero de equipo: Rossi echó a Márquez y él se lleva 16 puntos y Marc ninguno. Valentino empezará en última posición en Valencia, pero no es justo. Quizás llueva y en dos vueltas está arriba. Puede ser campeón del mundo y eso no es justo. No sería un campeón justo. No sólo yo, sino que mucha gente le ha perdido el respeto como deportista”. Y agregó lacónicamente: “A veces no se emplea el mismo baremo. Si lo hace otro que no es Valentino, la sanción hubiera sido más grave”.

La reacción de los implicados. Márquez decepcionado, Rossi desafiante

Tras ser recibidos en audiencia por Dirección de Carrera, el español realizaba sus primeras declaraciones.

“No entendía que buscaba cuando se ha venido contra mí. Yo me veía con ritmo y posibilidades para ir a por los de delante. Pero luego he visto que se venía a mí para tirarme. Lo primero que he pensado en el suelo ha sido levantar la moto y continuar, para acabar la carrera. Pero la estribera estaba rota y he tenido que irme al box mientras él seguía en carrera”, comentó un apesadumbrado Márquez, y agregó: “Me ha mirado dos veces así que sabía muy bien donde estaba yo y me ha soltado la patada, como se ve muy bien por la tele. Este es un deporte en el que te estás jugando la vida y hay un riesgo. Está claro que puede haber incidentes de carrera y toques, incluso una caída. Lo que no me entra en la cabeza es soltar una patada en mitad de una carrera, eso en fútbol es tarjeta roja y aquí tres puntos, de momento”.

Y finalizó, no sin cierta tristeza en su voz: “No ha sido muy bonito lo que me ha dicho Valentino cuando nos hemos visto en Dirección de Carrera, prefiero no decirlo. No se me cae un mito, pero sí que ha perdido mi respeto. Y creo que el de bastante gente. Después de esta acción no se merece ser campeón”.

Valentino Rossi esperó hasta conocer las palabras de Márquez para pronunciarse, continuando con su máxima de que la mejor defensa es un buen ataque. “Realmente pensé que lo dicho el jueves era una advertencia bastante clara y que él podía reflexionar y comportarse de otra manera. Pero hoy incluso se ha comportado peor que en Phillip Island y esta ha sido su reacción. También debo decir que, sobre el incidente, el contacto que hemos tenido, yo no quería que él se cayera. Para nada era mi intención. Simplemente sólo quería que él perdiera un poco su trayectoria y un poco de tiempo, para poder escaparme. Sobre todo porque me ha llevado al límite. Me estaba atacando bastante y sólo quería que se fuera un poco largo. No era correcto lo que estaba haciendo”.

El final del italiano, fue demoledor: “Con la sanción que me han impuesto ha ganado Márquez realmente, porque su plan ha terminado bien. Él quería que yo perdiera el campeonato y le ha salido bien. El campeonato está acabado, no del todo, pero con esta sanción que me han impuesto digamos que me han cortado las alas. Han conseguido que Márquez gane”.

Dirección de carrera pierde una oportunidad única. Pierde el motociclismo

La tibieza, las medias tintas y, por qué no decirlo, la hipocresía con la que ha actuado Dirección de Carrera, crea un triste precedente que puede traer graves consecuencias.

Ahora, los pilotos, desde los ultra profesionales de MotoGP hasta los quinceañeros de Moto3, saben que propinar una patada y tirar a un rival sólo supone tres míseros puntos de penalización en el carnet. Todo esto en un deporte en el que por desgracia, y este año está siendo especialmente difícil en ese aspecto, se muere. Así, crudamente.

Con absoluta garantía, el nombre del sancionado ha pesado a la hora de tomar una decisión, pero precisamente este renombre era adecuado para actuar con efectos contundentes y ejemplarizantes.

El ‘business’ una vez más ha ganado al deporte. El motociclismo ha perdido. Habrá un antes y un después del Gran Premio de Malasia de 2015.

José Manuel G. Tamajón

@jmgtamajon