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Guerra de puestos en el PSOE (I)
El año pasado este cargo tuvo presupuestados 499.600 euros sólo para altos cargos

Bono podría ser el futuro Defensor del Pueblo

Septiembre 18, 2011

El puesto sigue sin renovarse desde junio del 2010

Las diferencias entre el presidente del Congreso y el "candidato" Rubalcaba son cada día mayores

La jugada, de ganar el PP por mayoría absoluta, sería la misma que realizó Aznar con Múgica en el año 2000


El pasado dos septiembre, José Bono, reconoció que el adelanto electoral hará prácticamente imposible llevar a cabo la renovación del Tribunal Constitucional al disolverse las Cortes a finales de septiembre. Lo que no mencionó es que no es la única institución o cargo pendiente de renovarse, quedan también el Consejo de RTVE, la mitad de cuyos miembros debía haberse renovado hace un año el Tribunal de Cuentas, que agotó su mandato en noviembre de 2010 y el Defensor del Pueblo, cuyo titular cesó en junio del pasado.

 

Empieza a explicarse que el presidente del Congreso de los Diputados, haya dicho – con la boca pequeña– que no piensa formar parte de las listas electorales de su partido, el PSOE. En círculos políticos se barajan dos razones para justificar esta actitud: que el hombre lleva instalado en el sueldo oficial más de media vida, treinta y muchos años, y que Alfredo Pérez Rubalcaba, el líder en quien el partido ha puesto sus esperanzas supremas para no ir al abismo, no puede ver a Bono ni en pintura. Al menos, en la galería de ex presidentes del Congreso no le quedará más remedio que verlo.

 La “neutralidad” de Bono
 
Bono se postula políticamente como el futuro Defensor del Pueblo. El suyo es el nombre que se da casi como seguro, si el PP gana las elecciones, según ha podido saber extraconfidencial.com en círculos cercanos a esta institución, que desde que el socialista Enrique Múgica cumplió su segundo mandato, ocupa provisionalmente María Luisa Cava de Llano y Carrió, ex diputada del PP, secundada por el adjunto Manuel Aguilar, ex diputado y ex senador del PSOE por Albacete. Aunque la actual defensora accidental dicen que estaría encantada de seguir otros cinco años – tiempo de cada mandato, reelegible— y que su presentación en el Congreso la semana pasada en la que postulaba incluir el despilfarro público en el Código Penal fue su tarjeta de presentación. A pesar de ello, todas las maniobras se mueven en torno a Bono
La jugada, de ganar el PP por mayoría absoluta, sería la misma que realizó Aznar con Múgica. Es raro que el PP cope todos los altos cargos institucionales. Como se sabe, el Defensor del Pueblo es una institución sin competencias ejecutivas, por tanto su fuerza es más bien persuasiva y política debido a sus informes a las Cortes Generales, informes que no tienen carácter vinculante, sino meramente informativo y de recomendación. El defensor, así como sus adjuntos en la realización de sus funciones, gozarán de inviolabilidad por razón de las opiniones o actos efectuados en el ejercicio del cargo, no pudiendo ser detenidos ni retenidos sino en caso de flagrante delito, y fuero especial, que en cuyo caso serán juzgados en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo

José Bono, a Dios rogando y con el mazo dando
La capacidad del presidente del Congreso de moverse entre dos aguas es clara. Bono es capaz de zamparse unos bollos con el líder gay Pedro Zerolo en plan comunión “roja”, prohibida por el Arzobispado de Madrid, y también de arrancarle la mano a besos al Papa Benedicto XVI.
A Bono le vendría el cargo como anillo al dedo. Cinco años más de inmunidad, de gran sueldo, dietas y otras prebendas. Además, de disponer de cerca de doscientos puestos de libre designación entre asesores, informadores y demás personal subalterno El año pasado había presupuestados 499.600 euros sólo para los gastos de personal de altos cargos del Defensor del Pueblo. En plena crisis. Un chollo.