Menú Portada
Ante la idea de la idea de Diputación y ayuntamientos de suplirlos por "voluntarios"

Bomberos de Sevilla: S.O.S.

Febrero 18, 2014
pq_939_bomberos_portada.jpg

Raúl Álvarez Vicedo es bombero conductor del Parque de Bomberos  del Ayuntamiento de Los Palacios, en Sevilla. Junto a sus compañeros está luchando por un trabajo digno y sin riesgo para ellos y para los ciudadanos.

¿Cómo es el sistema que tenéis los bomberos de la provincia de Sevilla?

Cada bombero pertenece a un ayuntamiento. Aquí en Los Palacios somos catorce bomberos. Cada municipio de Sevilla tiene sus bomberos y luego todos damos apoyo al resto de municipios menores de veinte mil habitantes según un convenio firmado con la Diputación Provincial de Sevilla.

¿Qué problema tenéis con este convenio?

Según este convenio, la Diputación tiene que dar un dinero a cada municipio. En concreto más de 60.000 euros al Ayuntamiento de Los Palacios. Según el tamaño del municipio, la cantidad es diferente. Esto es un convenio de colaboración. El último se firmó de 2007 a 2013. Este año tenía que renovarse pero sigue estando en el aire porque los ayuntamientos se han negado a firmar lo que proponía la Diputación.

¿Cuál es el problema que surge a raíz de esto?

Al no ponerse de acuerdo entre Diputación y ayuntamientos, ha surgido la idea entre ellos de poner bomberos voluntarios en los ayuntamientos de la provincia con menos de veinte mil habitantes. Estos no son ni voluntarios ni bomberos porque un voluntario, según la Ley de Protección Civil y la Ley de Emergencias, tiene que serlo de manera altruista y tiene que asistir a un bombero profesional, lo que quiere decir que siempre tiene que haber un bombero profesional para que haya detrás un bombero voluntario, éste debidamente señalizado como voluntario en su atuendo, ya que los seguros de responsabilidad civil no le cubren como a los bomberos profesionales, no tienen la formación, no han pasado ningún tipo de oposición ni sistema selectivo.

¿Los ayuntamientos han aceptado esto?

Sí y lo que han hecho es que, a los trabajadores municipales que tienen, ya sean policías, fontaneros o electricistas, les dan 400 o 500 euros más y cuando hay una emergencia los llaman para que actúen. Esto ha estado pasando hasta que los secretarios de los ayuntamientos se han quejado, ya que si son voluntarios no pueden hacer nóminas para alguien que, como voluntario, no puede cobrar.

A parte de los problemas legales, están los problemas funcionales, es decir, la preparación de estos voluntarios…

Cuando nos entra una llamada del 112, nos vestimos en dos minutos y salimos en 3 minutos. Llegamos al lugar en 7/8 minutos, como mucho. Un bombero voluntario está haciendo su faena de electricista o de lo que sea, hay que localizarlo, tienen que llegar al parque, cambiarse y coger el coche.

Ante un problema, incendio, accidente… ¿los bomberos voluntarios están preparados para actuar?

Tienen una preparación nula. El político de Diputación dice que han dado cursos de formación pero no son suficientes para que actúen solos. Los bomberos tenemos una preparación detrás que es lo que nos hace estar en primera línea. A ellos los despachan con cursos de una semana y los colocan como profesionales.

¿Te consta algún problema que haya habido por culpa de esto?

Muchísimos. Por ejemplo hace poco se presentaron los bomberos voluntarios en un accidente en El Aljarafe. Querían sacar a una víctima que estaba atrapada. Para que no haya rotación cervical, el bombero debe buscar la manera de sacarla en ángulo cero. Estos voluntarios llegaron antes que los bomberos y querían sacar a la víctima de manera incorrecta. Rápidamente los bomberos profesionales se hicieron cargo del asunto y evitaron que los voluntarios dejaran parapléjica a esa persona. Esto se está dando diariamente, por desgracia, en incendios de piso, accidentes de tráfico, atrapados por derrumbamiento, etc. Y lo peor es que van identificados como bomberos de Sevilla y no como bomberos voluntarios.

¿Cuáles son las cifras?

La provincia tiene 270 bomberos profesionales y 240 son voluntarios. Casi el 50%. Somos 26 parques de bomberos de los cuales sólo 9 son profesionales.

¿Cuál es la respuesta ante vuestras denuncias?

Están yendo parque por parque, ayuntamiento por ayuntamiento de menos de veinte mil habitantes, para recomendarles que saquen tres plazas de interinos y el resto sean voluntarios. También con esto se incumpliría la ley porque la Ley de Gestión de Emergencias dice que de cada diez, uno puede ser voluntario en apoyo al profesional.

¿Alguna represalia contra vosotros?

Por supuesto. Quieren saber quiénes somos para expedientarnos. Por ejemplo, en Cantillana hay catorce voluntarios pero las guardias las hacen dos bomberos profesionales. Los profesionales se han negado a subir a los voluntarios al camión. Entonces los mandos de la Diputación están coaccionando a estos bomberos profesionales para que suban al camión a los voluntarios. Esto se ha denunciado, ya que el bombero profesional no tiene por qué hacerse cargo de un voluntario. Si le pasa algo a un voluntario, la responsabilidad sería mía como profesional.

¿Quién se responsabiliza de todos estos problemas?

Nadie, Diputación dice que es problema del Ayuntamiento y el Ayuntamiento dice que es de Diputación. Hay veces que sólo hay un bombero de guardia dando cobertura a una población de doscientos mil habitantes. Hemos decidido denunciarlo todo. En el parque de Utrera, por ejemplo hay humedades, peligro de electrocución, las instalaciones tiene más de cuarenta años, material anticuado. Tampoco tenemos protocolo de actuación. Se gastaron el dinero de la subvención para otra cosa. Nos hemos hartado.

¿Alguna situación grave que hayas vivido por culpa de todo este desorden?

Hubo un incendio en el Ayuntamiento de Los Palacios. Tendríamos que ser seis pero sólo estábamos dos. Avisaron a los compañeros de Utrera cuarenta y cinco minutos después. Mi compañero y yo estuvimos una hora solos ante un incendio de una magnitud bestial, con una carga térmica de 800 grados. Hubo un derrumbamiento en la zona de los archivos. A mi compañero se le calló una estantería encima y tuve que sacarlo arrastras. No había ni ambulancias ni ningún tipo de ayuda más. Podíamos haber muerto allí. Supongo que será así hasta que pase una desgracia.

Esto ya no solo repercute en tu trabajo sino también en tu vocación solidaria como bombero de ayudar a los demás.

Yo soy bombero porque quiero serlo. Yo no quiero ganar dinero siendo bombero, aunque todos queramos que nos paguen por nuestro trabajo, evidentemente. Si yo viera algún atisbo de tema económico, no estaría en esta plataforma. Aún así, el Diputado Provincial, Antonio Conde, nos acusa de buscar posiciones de ventaja laboral y de alarmar a la población. Sí, efectivamente, la población tendría que estar alarmada porque las condiciones son penosas. El grado de alarma es brutal porque la gente no sabe la cantidad de bomberos que somos. Según la ley, tiene que haber un bombero por cada mil habitantes. Aquí somos catorce y tendríamos que ser cuarenta. Si pasa algo, somos pocos y encima casi la mitad no profesionales. No se trata de dinero sino de seguridad personal y ciudadana. Si tienes un accidente en una carretera de Sevilla, reza para que el que vaya a rescatarse sea un profesional y no un voluntario.

Rosana Güiza Alcaide