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Hoy tocan bodas

Blanca y radiante va la novia: la del príncipe Mulay Rachid y la hermana de Beyonce

Noviembre 23, 2014

Oiga, que nos metemos de lleno en las vacaciones de invierno y seguimos hablando de bodas. Esta semana no hemos tenido una, hemos visto dos y no tengo claro con cual empezar primero.


No quería comentar “la boda real del príncipe Mulay Rachid, único hermano varón del rey de Marruecos” pero… sí, soy débil, lo reconozco. Tengo varias dudas, ¿por qué todas las mujeres iban igual vestidas? ¿Por qué casi todas iban de amarillo pollito? ¿Por qué todas llevaban cinturón? ¿Por qué tantas joyas? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Todas las invitadas llevaban, como habrán deducido por mis cuestiones, un caftán, y la mayoría lo eligió de color amarillo, con cinturón –insisto-, ¿por qué? Demasiadas cosas para mi gusto y todavía no he hablado de las joyas.

Imponente el aderezo de perlas de la Jequesa de Qatar, por no hablar de las que luce la esposa del rey en la cabeza, en las orejas, en las manos y hasta en la cintura, que también debe de estar de moda porque lo llevaban todas las invitadas (con lo mono que queda sin cinturón sobre todo cuando tienes un pelín o dos de barriguita).

Joyas, joyas y más joyas

Pero aún hay más: el vestido (por lo menos el de la Jequesa), estaba bordado con hilos de oro y, si las demás llevaban joyones, imagínense ésta: collares con broches y “pendentifs” de diamantes, pedruscos en los dedos también de diamantes y en talla lágrima y brazaletes.

Lo que más me ha llamado la atención han sido otras cosas más insulsas: la princesa Kalina de Bulgaria, por ejemplo,  y sus guantes a lo Gilda, sus hombros al aire, lo que llevara en las cejas –indescriptible-, y su nariz. Sí, las fosas nasales. ¡Qué manía con estar todo el santo día en el quirófano! 

La segunda es más friki todavía. Busquen, si tienen ocasión el móvil de la princesa Lalla Salma. La parte de atrás es una foto de su marido, el rey. ¿Llevaría usted a su santo esposo en la funda del celular? Yo ni en las camisetas. Pues solo faltaba. Por favor.

La boda blanca

Más bodorrios. Se ha casado, con estética de musical, la hermana de Beyonce. Ella se llama Solange y decidió que todo tenía que ser blanco. Los trajes de los novios blancos, los trajes de los invitados también blancos, los zapatos de todos blanquísimos salvo los del novio. Este lo prefirió negros con la punta dorada ¿se puede ser más hortera? Seguro.

Los ya marido y mujer llegaron a la ceremonia en bicicletas ¿de qué color? Muy bien. Blancas. Esperemos que llevaran la cadena protegida porque no quiero ni pensar entre tanto blanco como destacaría el negro de las pantorrillas.

Pies ¿para qué os quiero? Para luciros

David Bustamante ha presentado su segunda fragancia, “esencial azul”; la colonia no sé cómo olerá pero los calcetines que han combinado con sus zapatos molan mazo, que diría el gran Camilo Sesto.

No sé muy bien por qué pero esta semana parece que solo me he fijado en los bajos. El entrenador del Bayern de Múnich, Pep Guardiola, asistió en la sede del Parlamento de esa ciudada la entrega de unos premios. Él mismo entrego uno al tenor Josep Carreras. El ex entrenador del Barça copio a Emilio Aragón, ¿se acuerdan como presentaba todas las semanas el programa Vip Noche? En efecto, con esmoquin y zapatillas “All Star” blancas. Guardiola ídem pero con zapatillas tipo “Vans” bicolor, blancas y negras; más elegantes, pensaría él. Por lo menos no eligió el modelo pintado con escenas de series de televisión. Ven como sí se puede ser más hortera.

El horror de la semana lo hemos encontrado en La Casa Blanca. Rihanna eligió “un colorido vestido con motivos étnicos de Bárbara Jean de 745 euros”. Es lo que tiene vivir en un país libre.

Mamen Rodríguez
@Mamenrs