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La prima de Eugenia Martínez de Irujo, con la que mantiene nula relación, rompe su silencio

Blanca Martínez de Irujo: “Hace mucho tiempo que no sé nada de Julio Aparicio”

Junio 25, 2009

Está pletórica, aunque parece haber olvidado algunos momentos de su vida. Tras su ruptura con Julio Aparicio, la aristócrata asegura que sólo tiene tiempo para su hija y el trabajo.

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Sus ojos brillan con un esplendor inusual. Está mucho más atractiva que cuando estaba cerca de Francisco Rivera. Su hija, a la que considera el amor de su vida, es el centro de todas sus atenciones. Sin embargo, el escándalo persigue a Blanca Martínez de Irujo. Sus enredos amorosos y su enfrentamiento con su prima Eugenia siguen provocando que sea carne de los corrillos del corazón. No le gusta hablar sobre los asuntos relacionados con su intimidad. Le abruman las cámaras y consiguen cohibirle. Sin embargo, la guapa aristócrata, que conserva un relevante cargo en la revista Vanity Fair España, rompió el silencio de los últimos tiempos en la fiesta que la periodista Gema Lendoiro organizó con éxito en Castellana 8. Allí, la mujer a la que se relacionó con el torero Julio Aparicio y del que asegura haber perdido la pista “sé nada de él desde hace mucho tiempo. Era un chico muy majo”, confesó sentirse mucho más liberada tras la ruptura con el hijo de Carmina Ordóñez: “Sigo teniendo una relación normal con él, pero tampoco es algo del otro mundo. He ganado en tranquilidad porque, entre otras cosas, no me persiguen los fotógrafos. Ahora me estoy encontrando a mí misma y eso no tiene precio”, contó entre sonrisas. Sin embargo, sus palabras no resultan demasiado convincentes. A pesar de que parece costarle recordar los días de vino y rosas que vivió junto al matador, Blanca me responde tajantemente: “Esa será la impresión que doy a la prensa, pero no creo que me moleste hablar de Francisco”. No es cierto, pues hace mucho que perdió el contacto con él, aunque públicamente intente mantener la compostura. Aquel fue un romance que sorprendió a propios y extraños, pues Blanca besó los mismos labios que su prima carnal. Ese fue el verdadero motivo que provocó la ruptura familiar. Pasado el tiempo, Blanca y Eugenia siguen sin mantener ningún tipo de contacto: “No sé nada de ella, pero se le ve muy bien después de la operación”, declaró. La cuarentona, que mantiene un físico envidiable, asegura que, aunque no está cerrada al amor, “ahora estoy solamente acompañada por mi hija”. Con ella se marchará de vacaciones fuera de España. Un destino con ese mar al que ella siempre ha visitado, incluso cuando estaba casada con Emanuelle Bonomi, con quien asegura guarda muy buena relación: “Nunca nos hemos llevado mal, eso fue una invención de la prensa”, me corrigió. Pues parece mentira, porque más de uno recuerda lo difícil que resultó la negociación para repartir el abultado patrimonio del francés. Quizás ha sufrido un lapsus temporal, quién sabe.
Por Saúl Ortiz