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La Baronesa podría conceder su primera entrevista televisiva después del nacimiento de su nieto

Blanca Cuesta pidió a Borja que no se inmiscuyera en asuntos de arte

Octubre 24, 2008

No hay vuelta atrás. Nuevos enfrentamietos familiares avivan la enemistad entre la Baronesa Thyssen, Blanca Cuesta y su propio hijo.

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Cuando parecía que las aguas volvían a bajar tranquilas, un nuevo enfrentamiento entre Carmen Cervera y su hijo les ha vuelto a desunir. Y todo porque la Baronesa intenta que Borja no se pula los quince millones de euros que heredó de Heini, que lo acogió como a un hijo. Amor de madre que incluso le llevó a aconsejarle sobre el casoplón que el mozalbete posee en uno de los puntos más paradisíacos de una Ibiza que vuelve a brillar como en sus mejores tiempos. La casa, que costó once millones de euros (cinco millones de costo inicial y seis de reformas posteriores) ya ha sido vendida por un precio no superior a los diez millones de euros. Una cifra con la que volverá a recuperar gran parte de la fortuna. Quién sabe si Carmen Cervera explicará, en esa entrevista televisiva que ya prepara, el motivo por el que decidió dejarle una casa en usufructo en Barcelona.
 
Sin embargo, el más reciente enfado puede que no tenga vuelta atrás. Me cuentan que la Baronesa le exigió que participara activamente en las reuniones que guardan relación con la colección de arte y la Fundación que lleva su nombre. Tita no comparte, y no tiene intención de recapacitar, que su hijo haya decidido no implicarse en una inversión intemporal que le permitiría seguir manteniendo su ritmo de vida. Pese a que la petición de su madre provocó en él un verdadero vaivén de sentimientos, lo cierto es que “Hulk Thyssen” optó por reunirse con Blanca y contarle cuáles eran las intenciones de su madre. El “no quiero que lo hagas” que la Cuesta pronunció con una seguridad rompedora, sirvió para que Borja diera al traste con ese acercamiento que les había permitido limar las asperezas de otros tiempos. Me insisten en que Blanca le hizo ver que la vida es algo más que trabajo y obligaciones. Pues claro, siempre habrá tiempo para labrar un futuro profesional. Quizás para la siliconada muchachuela lo más interesante sea tostarse al sol ibicenco, plantarse un pareo multicolor o ir de tienda en tienda en busca de una blusa camisera que combine con un vaquero lavado a la piedra.
 
Por Saúl Ortiz