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Belén Esteban tocada y hundida: Su ex la retrata como una tacaña que no le daba “ni un euro para el autobús”.

Octubre 6, 2017

Ortega Cano, más joven que su nieta Rocío en la portada del Hola, como Bela Lugosi en Drácula. David Bisbal ha quedado como un desalmado que utiliza a su nueva novia para burlarse de Chenoa. La nueva esposa de Pedro Jota, Cruz Sánchez de Lara, con muchos motivos para ser feliz tras haber sufrido “un auténtico calvario”.

Fran Belen Esteban

Una revista del corazón dedica su portada esta semana a la ex princesa del pueblo. Y lo hace a través de su ex, Fran, privado durante mucho tiempo del derecho a expresarse por miedo a enfadar a la excelsa madre de Andreita. El camarero se desahoga a gusto y no tiene ningún reparo en poner al pie de los caballos a Belén Esteban. Fran habla de los problemas que tuvo con el alcohol y las drogas, y define así su relación con su ex mujer: “Cuando nos separábamos, Belén me echaba de casa y luego me mandaba buscar con Toño”. También aclara que, aunque la tertuliana sostiene que fue ella quién pagó la boda, fue su padre quien realmente lo hizo.  El dueño del Bar El Rascacielos, un establecimiento del Barrio de Prosperidad (Madrid), con solera y costra, ya vendido. Fue el buen señor quien apoquinó los seis millones del adelanto de la boda. El resto lo pagaron con los regalos de los invitados.  Fran está muy enfadado porque Belén le acusa de ser el responsable de todo lo que le ocurrió antes de superar sus malos hábitos. ¡Y de mantenido, nada! Fue ella quien le retiró del trabajo bajo la excusa de que era lo mejor para que dejara al alcohol, pero luego no le daba ni un euro para el autobús.

Hola ofrece una portada completamente escandalosa. José Ortega Cano totalmente planchado mediante las artes del photoshop, parece el conde Drácula en la película del mismo nombre interpretada por Bela Lugosi. Le han dejado la cara como el culito de un bebé. Está más joven que su nieta Rocío.  Una palidez infernal contrasta con el negro ala de cuervo del Farmatint mal aplicado.  El peluquero de la cárcel le cuidaba mejor.

La boda de Pedro José Ramírez

La noticia de la semana ha sido la boda de Pedro J. Ramírez y Cruz Sánchez de Lara. Lo han contado en El Español a balón pasado, en la víspera del inicio del golpe de Estado Catalán, para que la noticia pasara más desapercibida. El enlace tuvo lugar a puerta cerrada con solo dos testigos en el domicilio madrileño que comparten. Fue ante notario. La relación se inició hace poco más de un año. El pasado mes de mayo, como informó en primicia Extraconfidencial.com, Pedro Jota se divorciaba de Ágatha Ruiz de la Prada. En la foto que ilustra la información, él se ha quitado 20 años de encima.

Según informa Confilegal, la Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso interpuesto por un Policía Municipal contra la decisión del Juzgado de Instrucción número 13 de archivar la denuncia contra su exmujer y las abogadas de esta, Cruz Sánchez de Lara y Yolanda Corchado, quienes defendieron a su esposa en un procedimiento por malos tratos que terminó con una sentencia absolutoria. Les acusaba de denuncia falsa. Fue el pasado 29 de septiembre cuando el recurso quedó definitivamente archivado. Para un letrado es vital que su nombre esté limpio.

A Cruz lo único que le preocupa es su imagen como letrada, y no como personaje público. Y la acusación de cometer un delito de denuncia falsa supone un descrédito tremendo. El hecho de que la Audiencia Provincial de Madrid en un auto irrecurrible haya dejado claro que no existe ningún indicio de que incurriera en ilegalidad alguna es muy importante: “He sufrido un auténtico calvario. Los abogados lo único que tenemos es nuestro nombre y nuestro prestigio. Y cuando ocurre algo así, te das cuenta que es algo muy frágil”, comenta la letrada al citado medio.

El resto de las revistas del corazón se preocupan profusamente del tema del libro de Chenoa, que ha retratado a David Bisbal como un desalmado incapaz de ir a recoger los trastos a su casa tras su separación, hasta el punto de que se cambió el teléfono para que ella no le llamará.  Pero lo más feo de todo qué ha hecho el andaluz ha sido permitir qué Rosanna Zanetti se pusiera para posar en Instagram un traje con una cobra para burlarse de la cantante de la que un día estuvo enamorado.