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El PP quiere que siga Pablo Ruz al frente de la instrucción, un juez que sigue a rajatabla los posicionamientos de la Fiscalía controlada por el Gobierno

Se espera un verano caliente: Guerra en la judicatura por el dominio del caso Bárcenas

Julio 30, 2013
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Mientras que el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, acude al Senado, reconvertido para la ocasión en Congreso de los Diputados, para dar explicaciones a sus señorías sobre el Caso Bárcenas y la supuesta financiación irregular de su formación política, la guerra por el dominio judicial continuará más allá del verano y se espera un mes de septiembre calentito, más aún en grado de ebullición con la celebración a finales de ese mismo mes del Día de Cataluña, que los nacionalistas de CiU y de Ezquerra Republicana quieren llevar al grado máximo de temperatura.

La supuesta llegada a finales del próximo mes de septiembre del magistrado progresista Miguel Carmona a la titularidad del Juzgado Central nº 5 de la Audiencia Nacional, que lleva la instrucción del Caso Bárcenas, ha destapado toda una guerra interna de poder, que ya se vivió hace unos meses con la pelea entre Javier Gómez Bermúdez y el propio Pablo Ruz para hacerse con la instrucción de la pieza separada de la presunta financiación irregular del PP. Carmona debe, en teoría, tomar posesión de su plaza de titular del Juzgado nº 5 el próximo 25 de septiembre, una vez que abandone su cargo de vocal en el CGPJ, tras la expiración del mandato de este órgano. Entre medias, la declaración como testigos de María Dolores de Cospedal y sus predecesores en la Secretaría General del Partido Popular, Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos.

Guerra político judicial

Pero ahora la clave está en saber si el CGPJ se disolverá o no en septiembre, como debe ser; o finalmente no se llegará a un acuerdo consensuado entre PP y PSOE para la renovación, lo cual beneficiaría al PP, ya que así Ruz continuaría al frente de la instrucción del caso Bárcenas al seguir Carmona en su puesto en el CGPJ. Este retraso en la no renovación del CGPJ podría beneficiar la estrategia del PP, ya que los populares son conscientes de que a principios de 2014, si todo sigue igual, la instrucción del Caso Gürtel estará ya cerrada por Ruz, siempre que éste continúe al frente del Juzgado nº 5 y no se mueve ficha.

También, en círculos jurídicos de la capital de España, se baraja otra posibilidad: que a última hora sea el propio Carmona quien no pida su ingreso en su plaza de titular, sino que ascienda a ser Magistrado de Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional o que, incluso, pueda trasladarse a La Haya, a una plaza en la Sala de Apelaciones del Tribunal Internacional para al Antigua Yugoslavia. Por eso, la gran duda ahora es saber si Miguel Carmona llegará algún día a su puesto de la Audiencia Nacional, para lo que fue elegido en junio de 2012, por encima de una terna formada por el propio Ruz y las juezas Carmen Lamela y Carmen Rodríguez-Medel. Aunque el CGPJ lo eligió para sustituir a Baltasar Garzón, él decidió continuar como vocal del organismo de los jueces hasta que expirase su mandato.

Duelo de titanes: Ruz-Carmona

Carmona fue nombrado vocal del CGPJ el 23 de septiembre de 2008 gracias al aval del PSOE. Pero significativamente, es uno de los magistrados de este organismo que más han apoyado las reformas judiciales que plantea el ministro del PP, Alberto Ruiz Gallardón. Se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1968 y realizó más tarde cursos de Doctorado en la Universidad Central de Barcelona. Ha sido juez en Bollullos del Condado, Carmona, Baracaldo y Sevilla. Magistrado de Trabajo en Las Palmas y en la Sala de lo Contencioso del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. Desde 1992 a 2008, su lugar ha estado siempre en la Audiencia Provincial de Sevilla, donde ha sido presidente. Pertenece a la Asociación Progresista Jueces para la Democracia, de la que ha sido portavoz entre 2001 y 2004.

El reciente nombramiento de Ruz para ser juez de apoyo de Carmona, al menos durante seis meses, ha sido muy singular en su votación. Ha sido avalado, como era previsible, por los vocales del CGPJ designados por el PP, Manuel Almenara y Antonio Dorado (aunque de inicio era remiso a votar a favor) y muy significativamente por Margarita Robles, ex secretaria de Estado de Interior bajo el gobierno felipista y miembro de la Asociación Progresista Jueces para la Democracia. En contra, votaron la vocal del PSOE, Almudena Lastra, y el propio presidente del CGPJ, Gonzalo Moliner, curiosamente un hombre muy cercano al ministro de Justicia del PP, Alberto Ruiz Gallardón, pero que no veía clara esta precipitación.

Posible pacto judicial

Si Carmona llega, como es previsible, en Otoño a la Audiencia Nacional deberá hacerse cargo como juez titular de todo el Caso Gürtel y, por ende, de la pieza separada de la presunta financiación irregular del PP. Será él quien tome la responsabilidad y deberá establecer con el juez de apoyo (Ruz), la distribución de cometidos en los términos que señala la Ley; es decir, él deberá instruir los asuntos ya establecidos y Ruz los que lleguen nuevos. Así lo dice el título 216 Bis párrafo 4, que indica que “el titular se hace cargo de los asuntos en trámite, mientras que el refuerzo (Ruz) deberá hacerse cargo de los nuevos”. No obstante, en la práctica existe la posibilidad de que ambos Magistrados pacten otro tipo de acuerdo.

La continuidad de Pablo Ruz como juez de apoyo del Juzgado de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, una propuesta que salió da la propia Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional, por unanimidad de sus cinco miembros, y ratificada por tres votos contra dos en el CGPJ, beneficia de una manera clara los intereses del PP en el caso Bárcenas, ya que Ruz es un juez que sigue a rajatabla los parámetros que dicta la Fiscalía Anticorrupción. No adopta ninguna resolución que no esté amparada por los fiscales, quizá sabedor que no es titular de la plaza a la que llegó hace tres años cuando se apartó de la carrera judicial a su anterior dueño, Baltasar Garzón. Ruz es un juez que no tiene número de escalafón suficiente ni siquiera para obtener un juzgado en Madrid capital, y a lo más cerca que ha llegado es a un juzgado de Móstoles, antes estaba un poco más lejos, en otro de Collado Villalba. Por lo que su ascendente carrera judicial va a depender, y mucho, de su posicionamiento político.

Mantener a Ruz, maniobra del PP

La rapidez en situar a Ruz es una clara maniobra del PP para posicionarse ante la llegada de un juez progresista con enorme experiencia en la carrera judicial, que no seguirá al cien por cien lo que diga la Fiscalía en los casos que afectan a esa formación política. La primera duda es si era necesario un juez de apoyo en el Juzgado nº 5, y por qué no en otros; y, además, por qué no se ha esperado a que sea el titular el que lo pida una vez llegado a su cargo y vea la situación que se vive y su necesidad. Todo indica que esta decisión judicial tomada con precipitación antes del verano la creación apunta la creación de un juez ad hoc, que puede servir en bandeja la nulidad del procedimiento, algo a lo que muchos aspiran y suspiran.

Por ahora Ruz no ha dado un sólo paso en la instrucción del Caso Bárcenas sin que antes ésta hubiera sido avalada por la Fiscalía, que depende orgánicamente del Gobierno del PP. La forma de actuar de Ruz en este caso es considera, por muchos juristas, como más que prudente, ya que se basa en pedir en su mayoría informes a la Agencia Tributaria, Policía o a la propia Fiscalía. Y solo cuando el caso, tras la querella de IU, pudo pasar a Gómez Bermúdez, un juez que cambió su chaqueta popular por la progresista, levantó la voz y supuestamente obedeció. Todas las previsiones indican que para el primer trimestre del año 2014 el caso Gürtel -Bárcenas estará finiquitado en su instrucción. La clave es saber si Ruz llegará o no a esa fecha como juez encargado del Juzgado nº 5, o al menos controlando el caso.

Juan Luis Galiacho