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Los esfuerzos de las personas que permanecen en la entidad permiten mejorar las condiciones de los que salen y la entidad garantiza su viabilidad

Bankia, un acuerdo de reestructuración solidario refrendado por el 97,8%

Febrero 10, 2013
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El ejercicio 2013 es vital para la economía española y uno de sus puntos fundamentales es continuar con el saneamiento del sistema financiero. De momento, empezamos el año con algunas incertidumbres pero también con pasos positivos. En los próximos meses o incluso semanas conoceremos el desenlace de la subasta de Catalunya Caixa, mientras que la de NovaGalicia vuelve a aplazarse toda vez que la entidad gallega no ha llegado a ningún acuerdo sobre los despidos planificados después de sufrir su primera huelga de 48 horas.

En el lado contrario, la entidad más importante que ha recibido ayudas, Bankia, sí que ha llegado a un acuerdo con los sindicatos sobre su reestructuración, evitando así manifestaciones y una huelga que habría dañado la imagen de la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri. El acuerdo, según los firmantes, marca los pasos para una recuperación necesaria, y en el que ganan todos, empleados y también contribuyentes. Solo había que escuchar las declaraciones del representante de UGT: “Hablar de optimismo cuando se pierden puestos de trabajo es complicado, pero el acuerdo es positivo”. Una manifestación impensable tan solo hace unos meses. Y es sólo la viabilidad futura del Banco, según los expertos, la que garantiza la recuperación de las ayudas recibidas. Y este acuerdo busca claramente la consecución de todos sus objetivos.

Compartir esfuerzos

Sin duda la novedad más importante del acuerdo de reestructuración de Bankia es el compromiso y solidaridad de los empleados en un pacto firmado por los sindicatos, CCOO, UGT, ACCAM, SATE y CSICA, que representan en su conjunto un 97,86% de la representación de los trabajadores. Cómo ha destacado el director general de Personas, Medios y Tecnología de Bankia, Antonio Ortega, los “esfuerzos compartidos” de las personas que permanecerán en la entidad “permiten introducir mejoras en las condiciones de aquellos que tienen que salir”. Estas mejoras se traducen en la disminución del máximo de personas que entrarían en el ERE (se rebaja de 5.000 a 4.500), y el aumento de la indemnización hasta 30 días por mes con un máximo de 22 mensualidades.

Este beneficio para los empleados se extiende a otras medidas como primar la voluntariedad cubriendo 1.700 de las bajas con prejubilaciones optativas para los mayores de 54 años, crear una bolsa de trabajo para todos los empleados que quieran acogerse a la misma y fijar una indemnización mínima y, si el trabajador no logra un empleo transcurridos 18 meses, complementando la cuantía a percibir.

Eficiencia y crecimiento

Pero es mucho más beneficioso para la empresa, ya que consigue una más que necesaria paz social, a la vez que cumple holgadamente las condiciones del Plan de Reestructuración 2012-2017 aprobado por las autoridades españolas y europeas. El punto básico para el contribuyente y para la economía española es la consecución de los objetivos marcados para ese Plan y el acuerdo no supone un sobrecoste a la vez que despeja el camino para conseguirlo. Lo que se va a pagar por encima de lo establecido en la reforma laboral no lo va a abonar  el contribuyente a través de las ayudas presentes o futuras, sino el resto de empleados que permanecerán en la entidad. Pero lo más importante para todos es no olvidarse que sólo la generación de resultados positivos garantiza la viabilidad de las entidades financieras y la devolución de las ayudas recibidas.

La venta de activos no estratégicos, el adelgazamiento de la estructura actual, la racionalización y reducción de costes no son suficientes si no se generan ingresos y para ello es necesaria la ausencia total de conflictos. Este acuerdo lo consigue y abre los pasos para que la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri se centre exclusivamente en el negocio bancario, en un entorno complicado por la debilidad actual del mercado nacional, pero con la fortaleza de ser una entidad con 7,5 millones de clientes y una amplia presencia nacional.

Y si los sindicatos, con la que está cayendo y con la presión añadida de sus máximos responsables a nivel nacional, han firmado, por algo será