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La Gaceta se atribuye la exclusiva de extraconfidencial.com sobre el apartamento de Bono en Campello

Bandoleros de la información

Abril 18, 2010
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En esta vorágine mediática e informativa en la que vivimos, con múltiples medios de comunicación crecientes en internet, no es de extrañar que todos, nosotros los primeros, podamos violentar el código ético y deontológico que obliga a citar las fuentes de información cuando se presenta una información como exclusiva. Cierto es que el diario La Gaceta, perteneciente al Grupo Intereconomía que lidera Julio Ariza, y que dirige Carlos Dávila, se apuntó un tanto informativo al descubrir el patrimonio, hasta entonces oculto, del actual presidente del Congreso de los Diputados, José Bono.
 
Dicen que el grande se come al chico, pero sólo a veces. El pasado miércoles día 14, el periodista Juan Luis Galiacho publicaba en este medio de comunicación la exclusiva de la propiedad, hasta entonces inédita, que el ex presidente de la Junta de Castilla-La Mancha poseía en Campello (Alicante). Ese mismo día, un responsable del citado medio de comunicación fotocopiaba la información ofrecida por este periódico y se la trasladaba al director del medio, quien a su vez se la hacía llegar a la responsable de la documentada información sobre el patrimonio del matrimonio Bono-Mosquera. A más, el redactor jefe de fotografía, Eduardo Méndez,  se ponía en contacto con Juan Luis Galiacho para conocer más pormenores del citado apartamento.

 

Todos pensamos que avanzarían en la investigación, y en ese grado de confianza, que citarían al medio. Nada más lejos de la realidad. En su edición del viernes 16, La Gaceta, en portada, y con destacado despliegue, se apuntaba el tanto informativo. El propio Carlos Dávila, en el programa “El gato al agua”, de la Intereconomía de Julio Ariza, hacía apología de un supuesto periodismo de investigación. Sí, a costa de los demás. A costa de medios modestos y humildes, de colaboradores que no cobran en corticoles. De muchos años de periodismo de investigación, nunca a costa de las arcas públicas, como es el caso de Carlos Dávila, a quien habría que recordarle su paso por Radio Nacional de España. Y, como nosotros, muchos más. La historia se repetía con eldigitalcastillalamancha.es: el jueves adelantaba que José Bono imponía el silencio a los camareros del Congreso en la nueva contrata para la explotación de la cafetería de la Cámara Baja y el ínclito Carlos Dávila obviaba al mencionado digital y destacaba en portada la noticia. Y como estas muchas otras más. Por ejemplo, una información sobre subvenciones concedidas por la ministra de Igualdad, Bibiana Aido.
 
Se da la circunstancia que este fin de semana, otro colaborador de este periódico, Graciano Palomo, de reputada experiencia profesional, organizó en el Monasterio de San Clodio (Ourense), un encuentro para analizar “Galicia ante el futuro”. Allí acudieron, entre otros, José Luis Baltar, presidente de la Diputación, José Manuel Baltar, vicepresidente del Parlamento Gallego, Bieito Rubido, director de Contenidos del Grupo Vocento, y Esteban González Pons, vicesecretario general del Partido Popular. Éxito de público. En rueda de prensa posterior a la intervención del dirigente del PP nacional, un periodista le interpeló sobre la citada “nueva” propiedad de Bono en Campello y como fuente de procedencia, La Gaceta. Al quite, como maestro que es, saltó Graciano Palomo para reivindicar al autor de la información, Juan Luis Galiacho, y a este medio.

Gracias a Dios, la verdad siempre prevalece. Y Dios nos libre de estos fariseos. De estos fariseos que en su día estuvieron en contra de la Ley del Divorcio y en su vida privada se casan, se separan y se vuelven a casar, por supuesto, con todo el derecho del mundo. Dios nos libre de estos fariseos que ven la paja en ojo ajeno y no la viga en el propio.

¿Política o periodismo, señor Dávila? Y que conste que el enemigo lo tiene en casa. Que quieren levantarle del asiento.

Gregorio Fernández