Menú Portada
El proyecto de construcción de cuatro centrales hidroeléctricas en el Rio Madeira, Brasil, desplazará 5.000 familias sin compensación

Banco Santander sigue incumpliendo su propia política social y ambiental

Julio 13, 2009
pq__emiliobotin.jpg

Las protestas, como la del pasado 13 de marzo, han sido duramente reprimidas por la policía federal de Porto Velho y la construcción de la primera presa han llevado a la deforestación del 600% a su vez que el inicio de las obras causó la muerte de 11 toneladas de peces.

Todo esto contradice la política de “conservación de la biodiversidad” de la entidad, mas teniendo en cuenta que por ejemplo el elevado contenido de mercurio de la zona lleva a que cualquier obra que remueva el lecho del río, exponga a la población a ingerir agua y peces contaminados, lo que también va en contra de la voluntad del banco por prevenir la emisión de residuos tóxicos como ha advertido SETEM, quien también ha señalado que las grandes extensiones de agua estancada pueden “disparar” la proliferación de Malaria y empeorar la calidad del agua potable.

En cuanto al punto de adquisición de tierras y reasentamiento voluntario contemplado en los Principios de Ecuador suscritos por el Santander, la ONGD indica actualmente el futuro de 2.400 pescadores de la región “está en peligro” y hasta 5.000 familias se desplazarán sin que esté prevista compensación alguna.

Por último, el Banco Santander “rompe con los convenios nacionales e internacionales como la Convención 169 de la OIT, la Declaración de Pueblos Indígenas de OEA y Naciones Unidas y los artículos 215 y 216 de la Constitución Federal y el Decreto 6040/2007”.

En este año está más que clara la intención del Banco de Santander de continuar financiando una proyecto aunque sea pasando por encima de “sus principios”. El lema del Santander, queremos ser tu banco, no parece que quieran aplicárselo a los indígenas del Brasil que expulsa de sus hogares.