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Existen dudas sobre la continuidad de su política de dividendo

Banco Santander recorta hasta un 30% la retribución variable a sus empleados mientras paga más de 56 millones de euros a Francisco Luzón

Enero 26, 2012

La entidad presidida por Emilio Botín presentará resultados el próximo martes duramente castigada por accionistas y analistas financieros

Con esta medida se intenta recortar gastos en un ejercicio peor de lo esperado y con provisiones extraordinarias siguiendo la senda de su filial Banesto

Alfredo Sáenz es el encargado de determinar la “bolsa” que se destina al pago de la retribución variable de los empleados


El próximo martes 31 de enero el Banco Santander presentará sus resultados del ejercicio 2011. El mayor Banco de España que llevaba acumulado un beneficio de 5.303 millones de euros en los nueve primeros meses del año (780 millones menos que en 2010 y 1.400 menos que en el 2009) mostrará unos resultados muy inferiores a sus estimaciones, en los cuales, al igual que ha hecho Banesto destinará provisiones extraordinarias destinadas a sanear sus balances llenos de activos inmobiliarios.

Pero con este beneficio, actualmente apenas supera los 0,55 euros por acción, es más que complicado cumplir con la política de dividendos del Grupo. Más cuando para alcanzar un core capital del 9% ha tenido que pagar los dos últimos dividendos (el segundo será efectivo esta semana) en acciones o realizar el canje de sus bonos convertibles en valores negociables, un cambio que por cierto ha sido catastrófico para miles de clientes que han visto perdida la mitad de la inversión y ha generado decenas de quejas y el temor que estas se trasladen en la próxima junta de accionistas.

Resumiendo, menos beneficios, más provisiones y temor de no cumplir con la retribución con sus accionistas. Tanto es así, que después de un año muy negativo en Bolsa, en este mes de diciembre JP Morgan recomendó tan sólo “mantener” las acciones con un potencial de revalorización de sólo un 8% respecto al cierre de este jueves.

El empleado el damnificado

Con todo ello, el Banco presidido por Emilio Botín tiene que recortar costes y que mejor que hacerlo con el eslabón más débil. Así, se ha decidido dar un tijeretazo más que importante a la retribución variable o Bonus, que dependiendo de la categoría profesional, recibe cada empleado del Grupo. Un pago que se hace todos los años pero cuya cuantía depende esencialmente de la parte de beneficios que quiera destinar el Consejero Delegado y recientemente indultado, Alfredo Sáenz.

Así este año se recortará hasta un 30% de una retribución que es especialmente importante para los trabajadores de mayor edad que llevan acumulados unos derechos adquiridos.

Pero por supuesto hay excepciones  que no ha sabido o querido medir el Banco, y es hacer coincidir la noticia del recorte con la jubilación del consejero y director general para Latinoamérica del Banco Santander, Francisco Luzón. El cual se retira con al menos 56 millones de euros en el bolsillo, con un complemento anual de 2,8 millones. Una noticia que tan sólo ha conseguido encrespar los ánimos de empleados que llevan años con caídas reales en su sueldo.

Ya saben, hay una gran diferencia entre banquero y bancario, al menos en las ganancias.