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Transgrede la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

Banco Santander financia la expulsión de 5.000 indígenas en Brasil

Enero 21, 2009

El proyecto”Complejo hidroeléctrico del Rio Madeira”, consiste en la construcción de 4 presas en dicho río, el segundo más caudaloso de la Amazonia brasileña. El proyecto también contempla la creación de una hidrovía fluvial para el transporte de materias primas. Este complejo expulsara a 5.000 indígenas y afectará a miles de pescadores.


De nuevo comunidades indígenas brasileñas y bolivianas están amenazadas por un nuevo proyecto de construcción. Es un titular que desgraciadamente puede no llamar la atención de muchos, pero en este caso la construcción del Complejo Hidroeléctrico en rio Madeira, es un proyecto que el Banco Santander trata de hacer viable desde el punto de vista financiero, conduciendo el Project Finance de la primera central, la de Santo Antonio.
Así lo ha denunciado la ONG SETEM, incluso en la junta general de accionistas del banco de Emilio Botín, ante la aparente ignorancia de su presidente que se comprometió a dar respuesta ¡en la siguiente junta de accionistas!. Según SETEM es un proyecto lleno de dificultades ya que la construcción de dos centrales megahidroeletricas en un río como el Madeira, que además de su inmenso caudal, hace circular una preciosa carga de sedimentos a toda la cuenca amazónica modificaría completamente la dinámica natural del río, un rio con el mayor número especies de peces ya verificada, 513, dato obtenido por los estudios oficiales. Muchas especies típicas de las caídas de agua desaparecerían con la operación de las centrales. Otras, de características migratorias, no lograrían completar su ciclo reproductivo de forma equivalente, pues los sistemas de transposición planeados no fueron testados ni para la región ni tampoco para estos
peces.
Las primeras víctimas, miles de pescadores en toda la extensión del río serán perjudicados, obligados indirectamente a dejar su región sin tener un futuro claro. Y es que el proyecto pondrá en peligro una zona de incalculable valor ecológico, obstaculizará el acceso al agua potable de Porto Velho, la capital del estado de Rondonia en Brasil, causará la desaparición de pueblos indígenas, fomentará la proliferación de barrios marginales, complicará el futuro de 2.400 pescadores de la región y además, obligará a 5.000 familias a desplazarse sin que esté prevista compensación alguna.
Las dudas del proyecto son claras, los otros bancos involucrados en el proyecto Rio Madeira, como el Banco do Brasil, Bradesco, Itaú y Unibanco, están cuestionando su continuidad en el proyecto y han manifestado su preocupación. Emilio Botín se ha comprometido a dar respuesta en la siguiente junta general de accionistas, esperemos que no sea tarde para miles de indígenas.