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Aún no se sabe si, como estaba previsto, hablará en la clausura del próximo domingo de la mano de Mariano Rajoy Brey

Aznar renuncia in extremis a realizar el discurso de apertura del Campus FAES financiado gracias a más de 26,98 millones recibidos en subvenciones en los últimos 8 años

Julio 1, 2013
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Declaraba el ex presidente del gobierno José María Aznar López en una entrevista que le realizaba en el CEU Bieito Rubido a la pregunta de “volverá a la política” que “aquí estoy“. Y el periodista replicaba: “que significa eso“. Respuesta a lo Camilo José Cela: “pues que estoy aquí“. Ni chicha ni limoná. Pero que está seguro y mantiene su espíritu insaciable de recaudar e ingresar dinero por la vía que sea y como sea. Y este periódico puede dar fe de ello.

El caso es que el todavía presidente de honor del PP renunciaba a realizar el discurso político previsto en la inauguración este lunes del Campus de FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales). El ex presidente del Gobierno ha agradecido la presencia en el acto, un año más, de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y le ha dado, sin más, la palabra, tras unas breves palabras introductorias. Con todo ello se desconoce qué pasará con la clausura el próximo domingo en compañía de su teórico delfín, Mariano Rajoy Brey, su sucesor designado a dedo como candidato a las elecciones generales de 2011 y, a la postre, presidente del Gobierno.

De momento mañana Aznar presentará en el mismo curso su propuesta de reforma fiscal y de rebaja de impuestos a través de los ponentes del primero de sus cursos. Bajada de impuestos sí, pero poco sobre las subvenciones millonarias que recibe, y es que tal y como informo Extraconfidencial.com en exclusiva, la FAES de Aznar organiza este Campus gracias a millones de euros en subvenciones, 26,98 millones en los últimos 8 años o lo que es lo mismo 9.283 euros diarios.

Legislación a favor

El 7 de julio de 1997, apenas 14 meses después de que José María Aznar López jurara el cargo como cuarto presidente del Gobierno de la Democracia, se aprobaba la Orden de 7 de julio de 1997 (publicada por el BOE el 11 de julio), por la que se establecían “las bases reguladoras para la concesión de subvenciones a fundaciones y asociaciones con dependencia orgánica de partidos políticos con representación en las Cortes Generales, para actividades de estudio y desarrollo del pensamiento político, social y cultural”. Esta Orden, que posteriormente fue modificada por otras dos con fecha 23 de marzo de 1998 y 19 de febrero de 1999 (todas ellas en el primer mandato de Aznar en el Palacio de la Moncloa), sentaron las bases del sistema de subvenciones del cual se benefician las múltiples fundaciones que han nacido y crecido a la sombra de los partidos.

Es curioso, como esta normativa se dictó en unos momentos más que complicados para la economía española. El entonces presidente del Gobierno, aprobó medidas como la congelación del sueldo de los funcionarios o continuar con la privatización de empresas públicas, con el objetivo de encauzar las cuentas públicas y poder cumplir los objetivos, que nos llevaría a entrar en el euro. En este entorno, creció FAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, vinculada al Partido Popular desde su creación en 1989, y que hoy preside José María Aznar.

Subvenciones millonarias frente a ingresos ordinarios

La propia FAES, destaca en su página web, como entre las fuentes de ingresos están “fondos públicos” que recibe “a través de las convocatorias que realizan los Ministerios de Cultura y de Asuntos Exteriores” a la vez que también “opta a subvenciones de otras Administraciones Públicas”. También FAES recalca las aportaciones privadas que recibe, tanto de particulares como de empresas, pudiéndose acoger a los “importantes beneficios fiscales dispuestos en la Ley de Mecenazgo”.

Igualmente subraya como las cuentas son auditadas cada año por “una compañía independiente” y se depositan en el Protectorado de Fundaciones. Eso sí, en el enlace que incluyen en la página web con la “Auditoría del último año”, te lleva a 8 páginas de las cuentas del año 2006, unas cuentas de hace más de cinco ejercicios, y por tanto de nula actualidad, pero de las que se pueden sacar datos importantes, como que la principal fuente de ingresos fue en ese ejercicio las subvenciones con un valor de 3,36 millones de euros, seguidas de los ingresos por promociones, patrocinadores y colaboradores con 2,67 millones. Mientras, las ventas y otros ingresos ordinarios de la actividad mercantil, supusieron 253.319 euros y las cuotas de usuarios, tan sólo 20.050 euros.

Y es que las subvenciones, año tras año, han supuesto una vía de ingresos millonaria como pueden ver en el cuadro adjunto, en total desde hace 8 años, 26,98 millones de euros, o lo que es lo mismo, más de 3,37 millones al año, 278.940 al mes o 9.283 euros diarios. De toda esta cuantía, el Ministerio más generoso, es el de Cultura, que ha aportado 19,65 millones, seguido por el de Asuntos Exteriores con otros 6,82 millones de euros. Gracias a ello, se pueden realizar eventos “políticos”, como el Campus de Verano en el que se desconoce la posible retribución de los diferentes ponentes.