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La credibilidad de la Justicia bajo mínimos

Aumentan las querellas contra los “jueces estrella”: Santiago Torres, Fernando Andreu, Silva Pacheco, Coro Cillán….

Enero 24, 2013
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La última querella presentada contra el juez Santiago Torres, instructor de casos tan llamativos para la opinión publica como el caso Gil, el caso Guateque o la Operación Edén contra la mafia en la noche de Madrid, ha reabierto una vieja reflexión sobre lo que realmente está ocurriendo dentro de la Justicia en España (bajo mínimos en su credibilidad en estos momentos), y sobre las presuntas y consistentes irregularidades cometidas por estos “jueces estrella” en las instrucciones de los distintos casos judiciales, algunos muy significativos.

La querella contra Santiago Torres Prieto, actual magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, que lo fue con anterioridad del Juzgado de Primera Instancia número 32, se ha ampliado también contra el magistrado Francisco Javier Tejeiro Dacal, titular del Juzgado de Instrucción número 30 de Madrid. Y ha sido interpuesta ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por parte de una de las imputadas en la Operación Guateque, sobre la presunta corrupción dentro del Ayuntamiento de Madrid. Aunque los hechos tuvieron lugar entre los meses de noviembre y diciembre del año 2007, el querellado Santiago Torres fue hasta hace apenas unos meses el instructor de dicho procedimiento y recientemente ha sido trasladado a la Audiencia Provincial de Madrid.

Dilaciones indebidas y posible prescripción de delitos

Según la querella presentada contra el magistrado Torres, y a la que ha tenido acceso Extraconfidencial.com, los hechos cometidos “pueden ser objeto de un

presunto delito de prevaricación dolosa del Art. 446.3 del Código Penal, o en su defecto por imprudencia grave del Art.447 de esa misma disposición legal, en concurso con un presunto delito de detención ilegal”. Hay que recordar que Torres dictó prisión para algunos de los imputados, como la querellante a la que tuvo privada de libertad un tiempo considerable.

Ya hace unos meses el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), abrió un expediente disciplinario a Santiago Torres a instancias del sindicato Manos Limpias por la posible comisión de una falta grave ante “el retraso injustificado” en el caso Guateque, cuya instrucción durante el año 2010 fue prácticamente nula. Y máxime cuando se creó un Juzgado bis de apoyo, para disminuir la carga de trabajo del mencionado magistrado, en una causa donde existen casi 100 personas inculpadas con imputaciones de tipo general, no estando la mayor parte de los hechos comprobados, y parte de la instrucción sin completar, pudiéndose alegar, como ya se ha hecho, dilaciones indebidas e, incluso, prescripción de algunos delitos.

El juez Andreu, la Operación Emperador y el CGPJ

Pero esta no es la única querella presentada contra estos “jueces estrella” que han llegado a poder de este periódico. Otro de los damnificados ha sido el titular del Juzgado Central de Instrucción nº 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu Merelles, que lleva casos tan significativos como el de la mafia china o el caso Bankia. Precisamente, por la instrucción del primer caso se le han presentado varias querellas. Una de ellas, que obra en poder de Extraconfidencial.com, ha sido interpuesta ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo por una de las cabecillas de la trama china de blanqueo desarticulada en la Operación Emperador, Xiaoshuang Zhu, excarcelada por un error judicial junto al líder del grupo, Gao Ping. La querella se ha ampliado también contra los fiscales Anticorrupción José Grinda y Juan José Rosa. En ella se pide para ellos pena por “un delito cometido por funcionario publico contra la libertad individual, previsto y penado en el artículo 530 del Código Penal”, dentro de la causa que, bajo el número de diligencias previas 131/2011, se sigue en la Audiencia Nacional.

 “En resumidas cuentas -según se relata en la citada querella-, cabe significar que los querellados [Andreu y los fiscales anticorrupción] acordaron ilegalmente la prisión de 20 personas, y además y después de tener pleno conocimiento de que la sala había decretado la nulidad de la prisión del Sr. KAI YANG el día 22 de noviembre de 2012 ordenando su inmediata puesta en libertad, articularon un mecanismo inviable procesalmente (incidente de nulidad), conocieron que idéntica resolución se dictaba el siguiente día 23 para otros 3 presos, los Sres. YONGPING XIA, WEI LIN y LINGZHI HU ZHOU, de nuevo articularon idéntico mecanismo procesal, y finalmente mantuvieron en prisión a otras 16 personas durante seis días más, esto es hasta el día 29 de noviembre de 2012, cuando los tres últimos incidentes fueron igualmente inadmitidos, y ya no tenían más resortes para mantener tan ilícita situación”.

Paralelamente a esta querella,el Consejo General del Poder Judicial  investiga también la actuación del magistrado Andreu ante una queja presentada por el abogado del cabecilla Gao Ping, el letrado Emilio Eirenova, por la presunta forma ilegal en que Andreu prorrogó la detención de los presuntos imputados de la mafia china afincada en España.

De los jueces ya condenados…

Pero esta historia dramática de querellas y pleitos contra “jueces estrella” no termina desgraciadamente aquí. Así, por ejemplo, el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid, Elpidio José Silva Pacheco, instructor de casos tan significativos como uno de los múltiples juicios en marcha contra el ex presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y contra el ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, fue condenado en 2009 por el Juzgado de Primera Instancia número 70 de Madrid a pagar 7.115 euros por las rentas que debía a una inmobiliaria que le alquilaba el piso de la Gran Vía madrileña donde vivía con su compañera. Fue en septiembre de 2010 cuando el Consejo General del Poder Judicial le apercibió con una multa de 6.000 euros por “falta grave”, según publicó el diario El País.

Otro caso es el de la jueza María del Coro Cillán, titular del Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, a quien el Tribunal Superior de Justicia de Madrid procesó hace unos meses por un presunto delito continuado de prevaricación que habría cometido en diversas decisiones que afectaron a la administración judicial de la conocida discoteca madrileña MOMA. Coro Cillán fue la jueza que instruyó casos tan significativos para la opinión pública como la trágica muerte del joven Alvaro Ussía ante las puertas de una discoteca del Paseo Pintor de Rosales, en Madrid, o la supuesta destrucción de pruebas y restos recogidos en los atentados del 11-M. Ya en septiembre de 1999 el Consejo General del Poder Judicial acordó imponerle una sanción de 100.000 pesetas a la por entonces juez de la Sección Segunda por una falta calificada como grave consistente en dictar sentencias con un retraso injustificado.

… a los que abandonan “por falta de medios”

Y por no citar el caso del Madrid Arena, cuyo Juzgado, –especializado en violencia de género, y cuyo titular ya fue sancionado por el CGPJ, por retrasos injustificados en tramitar expedientes–, parece ya tirar la toalla “por falta de medios”. O las dos querellas interpuestas al juez Francisco Urquía, ex magistrado de Marbella implicado en la corrupción en la Costa del Sol. Todos estos datos indican que la presunta corrupción está llegando a ser transversal, y que ya está extendida a todos los sectores de poder, ya sean de un signo político u otro. 

La Justicia debería estar al servicio de los ciudadanos, que sufren una crisis económica insoportable y con cifras de paro alarmantes, y que aún consideran que las instituciones del Estado deberían ser su salvación, sin estar previamente corrompidas ni constituidas al objeto de servir a determinados intereses políticos, económicos o personales. Si los medios de comunicación, como Extraconfidencial.com, no sacamos a la luz pública estas presuntas corrupciones con nombres y apellidos, nuestro Estado de Derecho estará en juego. Y como me indica uno de nuestros queridos lectores: “Corrupción y crisis no casan. Los corruptos se alimentan del miedo de la gente…Y si perdemos el miedo, ellos perderán su poder”.

Juan Luis Galiacho