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Aumenta la opaca política de comunicación de Zarzuela: no informa del lugar de vacaciones de los reyes y mantiene la incógnita sobre su presencia en el 70 cumpleaños del rey de Suecia

Marzo 29, 2016
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El próximo 30 de abril, el rey Carlos Gustavo de Suecia cumple 70 años y, como ya sucedió en el caso de su 60 aniversario, la Corte sueca prepara grandes festividades que contarán con una nutrida presencia de representantes de las monarquías europeas. La Corte sueca, al igual que la danesa, gusta de revestirse de especial pompa y circunstancia en estas ocasiones, que sirven de gran encuentro de la familia extendida de la realeza europea, y así será también en esta ocasión pues la monarquía sueca pasa por momentos de gran popularidad tras al reciente nacimiento del príncipe Oscar, segundo hijo de la princesa heredera Victoria y ya titulado duque de Skane, que ha venido a unirse a su primo el pequeño príncipe Nicolás, duque de Argermanland e hijo de la princesa Magdalena, mientras se espera el nacimiento del primer retoño del príncipe Carlos Felipe. Las festividades tendrán lugar entre el 25 y el 30 de abril, siendo las fechas álgidas el viernes día 29 en el que habrá un concierto vespertino en el Museo Nórdico, y el sábado 30 tendrá lugar un gran banquete de gala con profusión de grandes joyas en el Salón de Estado del Palacio Real.

Es de esperar que allí se den cita la reina de Dinamarca, los reyes de Noruega, de  Bélgica, y de Holanda, y los grandes duques de Luxemburgo como ya sucedió diez años atrás. A aquella ocasión, en la que estuvieron también presentes numerosos príncipes herederos y grandes amigos del soberano sueco como el príncipe Leopoldo de Baviera, no quisieron faltar don Juan Carlos I y doña Sofía, muy cercanos a la dinastía sueca, y por tanto sería de esperar que ahora sean don Felipe y doña Letizia quienes se desplacen a Estocolmo. Sin embargo, aún no hay nada decidido, pues desde el gabinete de prensa de Zarzuela nos indican que la agenda no está aún cerrada en momentos en los que los reyes han tenido que anular todos sus viajes oficiales previstos al extranjero por la coyuntura política. Pero de no ser ellos quienes finalmente representen a la familia real española, sería factible que pudiesen delegar la representación en doña Sofía que es muy afecta a estos grandes encuentros de familia, que tan poco gustan a don Juan Carlos, que coincidiría allí son sus hermanos los reyes Constantino y Ana María de Grecia.

La política informativa de Zarzuela, cada vez más férrea

Nada sorprende, sin embargo, en la ya atávica política de opacidad de Zarzuela en todo cuanto compete a lo que se considera como del estricto ámbito privado de la vida de los miembros de la familia real. Una política que viene de antiguo pero que quizá se ha tornado un tanto más férrea desde el comienzo del reinado de Felipe VI y el subsiguiente nombramiento de Jordi Gutiérrez, persona que goza de toda la confianza de los reyes, como jefe del gabinete de prensa. De ahí que en fechas como la Semana Santa los medios de prensa se vean abocados a hacer cábalas sobre el destino vacacional tanto de los reyes en ejercicio como de los reyes eméritos. Unas vacaciones que este año se han visto veladas por los atentados de Bruselas que el pasado miércoles llevaron a don Felipe y doña Letizia, que durante toda la semana coincidente con las vacaciones escolares de la princesa de Asturias y de la infanta Sofía no tenía programado ningún acto oficial, a personarse en la Embajada de Bélgica en Madrid para hacer manifiestos su duelo y su solidaridad.

Cortas habrán sido por tanto las vacaciones de este año, siendo probable que entre jueves y domingo los reyes hayan buscado hacer una breve escapada con sus hijas fuera de España (algunos apuntan al Algarve portugués donde cuentan con la magnífica mansión de sus amigos los marqueses de Pereira Coutinho). Sí sabemos, por el contrario, que doña Sofía ha pasado la semana  en Palma, donde la noche del jueves pasado esperó en la calle durante dos horas, en compañía de su hermana la princesa Irene, el Paso del Crist de la Sang al que entregó un ramo de flores recibiendo acto seguido una respetuosa reverencia del Paso que prosiguió camino de la Catedral. Y quien allí estaba para verla se hace eco del enorme respeto con el que fue tratada en todo momento por el público en general. Una presencia que, sin embargo, pone de realce la ausencia del rey don Juan Carlos cuyo paradero es desconocido como ya viene siendo habitual. El domingo, Felipe VI, Doña Letizia y sus hijas, acompañaron a la reina Sofía a la tradicional Misa de Pascua en la Catedral de Palma.

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Entrando a la Misa de Pascua en Palma

El ex príncipe Nicolás de Rumania no cesa en su lucha

Pero mientras se desvela el misterio de las cortas vacaciones reales de este año, el ex príncipe Nicolás de Rumania, ahora devenido Nicolás Medforth-Mills, ha decidido finalmente hablar ante la prensa sobre los hechos que en agosto pasado produjeron su defenestración como futuro heredero de la dinastía rumana. Una entrevista en la prensa rumana que no ha contado con el permiso de su tía la princesa Margarita, ahora Custodia del Trono, y en la que él pone en cuestión la versión oficial de aquellos hechos que durante meses han generado muchas especulaciones en numerosos foros. Lo que sí puedo decir – ha declarado – es que yo no visité a mi abuelo el rey Miguel en agosto pasado. No puedo hablar en nombre de la casa real puesto que esa fue su decisión, y esa también su estrategia. Sólo puedo añadir que la revocación de mi título fue para mí tan gran sorpresa como para el público en general. No hubo conversación alguna entre mí y el rey en los días previos a mi exclusión de la sucesión dinástica, y a la revocación de mi título. Esa decisión por la que fui despachado se tomó durante mi ausencia, y sin contar con mi acuerdo como se dijo desde la casa real”.

Unas declaraciones que abren la puerta a ciertas maniobras en las que algunos ven la mano del príncipe Radu, esposo de la princesa Margarita. Tengo la suerte – añade Nicolás – de contar con amigos que continúan estando a mi lado, y que me ofrecen su apoyo en estos momentos de cambio completo en mi vida. Cambios que implican tomar decisiones en relación con un trabajo, un lugar en el que vivir, en el que trabajar, y en el que poder mantener una vida social. No me avergüenza admitir que estos acontecimientos han tenido un gran impacto emocional sobre mí y sobre mi estado de salud, pues todo cuanto hice y llevé a cabo como príncipe contó con mi completa implicación a la causa. Actualmente, las relaciones de Nicolás con toda la familia real, incluida su propia madre la princesa Helena, pasan por un momento de enorme frialdad pues meses atrás quiso visitar en Suiza a sus abuelos los reyes Miguel y Ana siéndole denegado el acceso a ellos.

Ricardo Mateos