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La defensa del yerno de Rey, que se espera agresiva, se basará en la nulidad jurídica de los correos aportados por Diego Torres

Aumenta la certeza sobre la no imputación de la infanta Cristina de Borbón en el caso Urdangarín

Febrero 21, 2013

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Existe un pacto tácito entre la Fiscalía y el juez Castro para no traspasar una línea roja marcada, al no haber pruebas contundentes contra ella
Más de 200 policías, unos 60 de la UIP llegados desde Valencia,  velarán por la seguridad del duque de Palma, además de perros adiestrados y la Unidad del subsuelo

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(Enviado especial Palma de Mallorca)

La no imputación de la infanta Cristina de Borbón en el Caso Urdangarín parece tomar más peso cada hora que pasa. Todo indica que existe un pacto tácito entre la Fiscalía y el juez José Castro, instructor de esta pieza separada del Caso Palma Arena, para no traspasar una línea roja marcada, al no haber, según ellos, pruebas contundentes para imputar a la hija del rey Juan Carlos en este caso donde presuntamente se han esfumado cerca de diez millones de euros de las arcas públicas a través de la trama de empresa vinculadas al Instituto Nóos. Nadie quiere dar un paso que pueda acarrear serios problemas a la monarquía española y, por ende, a la estructura del Estado. “Hay un dique y hasta aquí se ha llegado”, afirman algunas fuentes.

Esta semana se han mantenido varias reuniones entre los integrantes de la Fiscalía Anticorrupción y el juez Castro en Palma de Mallorca, de carácter más o menos secreto, y todo ello a raíz de las explosivas declaraciones judiciales de Diego Torres, otrora el socio y amigo íntimo de Iñaki Urdangarín. Sobre la mesa una única cuestión: la posible imputación de la infanta Cristina, pero nadie quiere poner el cascabel al gato. La excusa: no hay pruebas suficientes. Además se retroalimenta con el apoyo de la Audiencia Provincial de Mallorca que ya en su día dijo que no se llamara a declarar a la infanta. Y amparándose también  en la doctrina del Tribunal Supremo, made in Bacigalupo, de que no se puede estigmatizar a nadie imputándole aleatoriamente.

La presumible defensa agresiva del yerno del Rey

Lo real es que en este caso se ha marcado ya una línea roja y de ahí nadie pasará. Esa línea sí que ha pillado sin embargo al todavía asesor de la Casa del Rey, y a su vez secretario personal de las infantas, Carlos García Revenga, que será defendido en Mallorca por el que fuera fiscal de la Audiencia Nacional, Enrique Molina. No se atisban novedades significativas de su declaración.

La defensa del yerno del Rey de España sí se espera, en cambio, que sea agresiva. Y se basará fundamentalmente en la nulidad jurídica de los correos aportados el pasado sábado por Diego Torres. Unos 200 nuevos correos que lograron poner en jaque a la monarquía durante toda esta semana, y que nadie entiende como el juez Castro los ha asumido en su totalidad. Por ejemplo, el famoso correo del ciclismo o el del duque em..palma…do, y algún otro que no tiene nada tienen que ver con la causa judicial.

No se espera tampoco que el interrogatorio al duque de Palma sea muy duro (tampoco lo fue la pasada vez en su maratoniano encuentro con el juez y los fiscales). Fuentes del caso lo definieron como “un masaje”. “Si entonces no le destrozaron… ahora tampoco lo creo. El fiscal Horrach, que es como un perro de presa en los interrogatorios, estuvo atropellado y nada agresivo”. No obstante, Urdangarín llega ahora al Juzgado como “un muñeco roto” y todo puede pasar. “Hasta es posible que no le dejen respirar”, afirman otros. Lo que sí es evidente es que su situación procesal y personal ha cambiado mucho con respecto a su primera citación hace un año.

Toda la seguridad para el duque de Palma

No así la seguridad que va a rodear su segunda declaración. Cerca de 200 policías velaran por su integridad, tanto del Cuerpo Nacional de la Policía como de la Policía Municipal de Palma, que acordonaran la zona de los Juzgados desde la tarde del viernes hasta la noche del sábado. Por parte de la Policía Nacional, el dispositivo está formado por 90 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), más otros 65 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), que se desplazaran ex profeso desde Valencia. Además, participaran varios perros adiestrados para detectar artefactos explosivos y la unidad del subsuelo, que revisaran los túneles que se encuentran bajo de los Juzgados. Se unirán a ellos la escolta personal de Iñaki Urdangarín, que tiene asignada en su nivel máximo al ser todavía un miembro de la Familia Real española.

Las declaraciones de Urdangarín y García Revenga no serán el punto final a este mediático caso. Fuentes relacionadas con la instrucción indican que todavía queda recorrido. Tanto el Fiscal Horrach como el Juez Castro no quieren dejar un juguete tan preciado y continuaran aún más con sus pesquisas en un caso matriz, el Palma Arena, que sí han abandonado casi por completo. Se da la casualidad que desde el año 2010 no se ha movido ni un solo papel del célebre velódromo causante de esta pieza separada, en un abandono absoluto del caso matriz. Pero aquí, en Mallorca, todo puede suceder.

Juan Luis Galiacho