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LA CONNIVENCIA ENTRE ADMINISTRACIÓN Y EMPRESAS: EL FRAUDE DE LOS CURSOS DE FORMACIÓN (Y III)
El sindicato destinó 435.224 euros en acciones formativas para su propio personal

Así gestiona el dinero público la Comisiones Obreras de Fernández Toxo: un solo céntimo de intereses por una subvención de 9,94 millones de euros

Diciembre 8, 2014

Esta cantidad es el equivalente a un beneficio de un 0,0000001%
Una cuenta corriente al 0,5% de interés durante un solo día, hubiera supuesto 136 euros de ganancias
No dispuso de ningún sistema de control con el que conocer cuál fue el coste por hora de las acciones realizadas ni la veracidad de la cifra señalada por la organización sindical
Parte de las acciones formativas fueron contrarias a los principios de objetividad e igualdad debido a la elevada multi participación. Mientras que grupos de trabajadores se beneficiaron de muchos Cursos, otros no tenían acceso a ninguna acción formativa


Los plurales mayestáticos se le atragantan a Ignacio Fernández Toxo. El líder de Comisiones Obreras ha visto recientemente como Somos, el sindicato de Podemos, les come terreno a la dupla de organizaciones sindicales más arraigada de España. Por si esto fuera poco, Fernández Toxo también tiene que hacer frente al enemigo en casa. Se llama Ganemos CC.OO. y ya cuenta con más de 800 simpatizantes, una corriente crítica con la gestión del líder sindical y que pide que se recupere el “sindicalismo combativo, de clase y democrático”. Los motivos de la división parecen intrínsecamente políticos, pero a la vista de las últimas gestiones de Comisiones Obreras, Fernández Toxo no ha estado del todo acertado en su administración.

Prueba de ello es el último Informe de Fiscalización sobre la gestión de la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo en relación con el subsistema de Formación Profesional para el empleo en materia de formación de oferta. Parecería una burla, si no estuviera avalado por el Tribunal de Cuentas, porque el sindicato liderado por Ignacio Fernández Toxo declaró haber conseguido un rendimiento de un céntimo de euro en intereses después de haber recibido 9.949.975 euros de una subvención para la ejecución del plan de formación. Para que se hagan una idea: esta cantidad supone un rendimiento del 0,0000001%, una cifra ridícula si tenemos además en cuenta el enorme volumen de inversión. Si la organización tan sólo hubiera tenido ese dinero un día en el Banco, es decir, lo hubiera recibido y pagado todo en 24 horas, en una cuenta al 0,50%, ya habría ingresado 136 euros, algo imposible, ya que los pagos los fue realizando durante todo el periodo de subvención.

Sin control en las acciones formativas

Igualmente imputó 435.224 euros en acciones formativas para su propio personal, financiándose de forma irregular ya que debería haberlo hecho utilizando el sistema de bonificaciones a la Seguridad Social. ¿Qué consiguió con ello? Mientras que al aplicarse directamente la subvención no gastó ni un solo euro, si lo hubiera hecho tal y como lo realizan miles de empresas en este país hubiera tenido que cofinanciarlo, es decir, parte lo hubiera pagado con fondos provenientes a las cuotas de Formación Profesional que paga con sus trabajadores -es un concepto de seguridad social- y otra parte hubiera salido del bolsillo de CC.OO.

Por si fuera poco, parte de las acciones formativas fueron contrarias a los principios de objetividad e igualdad debido a la elevada multi participación. Mientras que grupos de trabajadores se beneficiaron de muchos Cursos, otros no tenían acceso a ninguna acción formativa. Toda una vulneración a los procesos de eficacia y eficiencia a la que hay que unir la falta de control.

Tal y como detectó el Tribunal de Cuentas, el sindicato de Ignacio Fernández Toxo no disponía de sistemas de control horario que determinará el número de horas dedicadas a realizar acciones de formación y otras tareas de apoyo. Con todo ello fue imposible saber cuál fue el coste por hora y la veracidad de la cifra señalada por el sindicato. Pésima gestión de los recursos públicos, financiación indebida de la propia formación de los propios trabajadores del sindicato y descontrol del dinero público: este es el resumen de cómo CC.OO. gestionó casi 10 millones de euros del bolsillo de todos los españoles.