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Se cierra el círculo, aunque amplían negocios, bodegas y restaurantes

Así es la vida actual de la familia Ruiz-Mateos: condenados a pagar 92 millones de euros por los pagarés de Nueva Rumasa, dos hijos (Álvaro y Javier) en la cárcel de Navalcarnero y otros dos a la espera para entrar de inmediato (Pablo y Alfonso)

Febrero 9, 2015

El juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid ha condenado al empresario jerezano José María Ruiz Mateos y a su hijo Francisco Javier a abonar más de 92 millones de euros a los acreedores de la sociedad José María Ruiz Mateos, principal emisor de los pagarés de Nueva Rumasa

Las investigaciones policiales indican que los hijos de Ruiz-Mateos mantienen en la actualidad sus oficinas, una especie de “Rumasa 3” que empezaron a crear en el año 2011 meses antes del desfalco público de Nueva Rumasa, en la calle Aguaron 23, de Madrid, en donde comparten planta de oficinas con sus socios actuales y presuntos testaferros, los hermanos Joaquín y Francisco Capel Alcaraz


La vida de los Ruiz Mateos no pasa en la actualidad por el mejor momento, a pesar de que parte de la familia sigue con sus negocios al margen de la Justicia, con la que mantiene cuentas pendientes y con ingentes cantidades de dinero presuntamente en el extranjero todavía sin descifrar. Negocios de restauración con los que continúan a pesar de que varios de ellos ya están en la cárcel (Álvaro y Javier), y otros dos esperan entrar en los próximos días (Pablo y Alfonso), mientras el resto aguarda más de 50 causas judiciales que tiene abiertas por toda España y por la que les han retirado el pasaporte para salir fuera de nuestro país. El último varapalo judicial lo ha recibido del juzgado de lo Mercantil nº 11 de Madrid, condenándolos a pagar 92 millones por los pagarés de Nueva Rumasa.

El patriarca de la familia, José María Ruiz-Mateos Jiménez de Tejada, cumplirá el próximo mes de abril 84 años. Según fuentes próximas a la familia, el fundador del holding de la abeja se encuentra “muy malito”, apenas sale ya de casa y ha perdido muchos kilos. Sus visitas son escasas y  ya no coge el teléfono a casi nadie. Sus números se han borrado de la agenda. Eso sí, sigue manteniendo contacto directo con su fiel abogado, Marcos García Montes, y con poca gente mas. Sus nietos no van a visitarle y solo los descendientes de su hija Begoña le visitan los fines de semana. A Begoña que era la que más le visitaba en su antigua residencia de Somosaguas tras el desmembramiento de la familia, ahora ya no la dejan entrar en la casa ya que la culpan de la situación procesal que viven todos los hermanos.

“Es como un niño pequeño”

Don José María vive desde hace meses junto a su mujer, Teresa Rivero, en un dúplex situado en la localidad madrileña de Aravaca, en la calle Rigel. Un inmueble donde antes vivía Alfonso Ruiz-Mateos y que figura a nombre de la sociedad Aleanson S.L, una empresa que en su día perteneció al propio Alfonso y que luego se puso a nombre de una sociedad de Ángel Cabo, el supuesto testaferro de los Ruiz Mateos en el desvío de activos de Nueva Rumasa y que también lo fue con el ex presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

Las fuentes consultadas por Extraconfidencial.com indican que “don José María está cada día más desmejorado, con sus problemas típicos de enfermedades seniles. Ha bajado mucho peso. Su voz es como un hilo, no se vale ya por sí solo. Es como un niño pequeño con miedo, que se entera ya de muy poco. La familia lo tiene como aislado del mundo exterior. Tiene una señora sudamericana que le prepara la comida. El vive en la parte de arriba del inmueble y su mujer Teresa Rivero en la de abajo y apenas se ven. Cada planta tiene unos 70 metros cuadros muy lejos de la grandeza que poseían en la mansión de Somosaguas, hoy en manos del banco”.

Situación procesal muy complicada para todos

La situación procesal de casi todos los miembros de la familia es también muy complicada. Los dos hijos menores, Álvaro y Javier Ruiz Mateos, se encuentran actualmente en el Penal de Navalcarnero (Madrid), donde entraron -no voluntariamente-, para cumplir una condena de dos años y nueve meses por un delito contra la Hacienda Pública y otro de alzamiento de bienes. Además, deben pagar una multa de 1,8 millones de euros por el impago del IVA en la venta en 2003 del Apartahotel Tres Coronas, en Peñíscola (Castellón), cuyo importe se desvió desde la Caja Municipal de Ahorros de Granada a una cuenta suiza del Dresdner Bank. Esta es la famosa cuenta que el juez Pablo Ruz mandó investigar en el Caso Gürtel creído de que pertenecía a Luis Bárcenas, cuando las autoridades suizas le indicaron que era propiedad de la familia Ruiz Mateos. Esas cuentas fueron luego eliminadas por los hijos del ex propietario del holding de la abeja que desviaron presuntamente el dinero hacia sociedades interpuestas a nombre de testaferros en otros paraísos fiscales. Por ejemplo, una de las utilizadas en esta operación por la que están los dos hijos de la familia en la cárcel fue una sociedad de Belice de nombre Ramsie Servicies Corp. En esta figura al frente un ciudadano ecuatoriano. Además, como no han pagado la multa de 1,8 impuesta se las ha ampliado a cada uno de los hijos siete y meses y medio más su condena, por los que deberán cumplir más de tres años en la cárcel.

La familia Ruiz-Mateos, más de 50 causas judiciales pendientes

Otros dos hijos del patriarca, Pablo y Alfonso, están a la espera de ingresar en prisión para cumplir una condena de seis meses impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid quien le denegó la petición de suspensión de pena. Ambos son autores de un supuesto delito de defraudación contra la Hacienda Pública a través de la empresa Virnax, de la cual eran administradores solidarios los dos. Ahora tienen recurrida esta suspensión de condena pero se espera que en breve se resuelva esta solicitud y que, según fuentes jurídicas, no se espera que se les pueda permutar por trabajos comunitarios como han solicitado. Se calcula, por ello, que puedan entrar en prisión antes de un mes. Todo apunta a que Pablo entrará en Madrid y Alfonso en Málaga, ya que este vive en Marbella, en una Urbanización en San Pedro de Alcántara.

Los Ruiz-Mateos suman más de 50 causas judiciales que poco a poco empiezan a resolverse. Además ahora al estar en la cárcel varios de ellos los procesos se agilizan, ya que todos los procesos donde estén inmersos llevan ya la etiqueta de causa con reo que tiene prioridad. De momento, sólo los dos varones mayores están todavía a salvo. Son José María hijo y Zoilo, el mayor de todo ellos. Sin embargo, sobre todos ellos pesa la instrucción del Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional sobre los pagarés de Nueva Rumasa. También les resta el famoso juicio de los hoteles de Mallorca, donde se les han retirado los pasaportes. Y, además, a José María hijo le queda un difícil juicio en Valladolid por la venta de unos terrenos donde se le piden diez años de prisión.

También les queda el juicio de los ERES en Sevilla y sus pagos al sindicalista Juan Lanzas a través de tres de sus sociedades. Todas las empresas controladas por la familia tenían abierta una ficha en un libro de sociedades que los Ruiz-Mateos conocían como el “Libro verde”.

Las investigaciones de la Audiencia Nacional

Precisamente, el juicio de los pagarés de Nueva Rumasa lleva un camino muy lento. Los perjudicados con el impago culpan de la lentitud a la Fiscalía y, en concreto, al anterior Fiscal General del Estado, Eduardo Torres Dulce, muy amigo del abogado de los Ruiz-Mateos, el ex fiscal Ignacio Peláez. El Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional tiene en sus manos desde el pasado mes de septiembre un escrito del italiano Antonio Biondini, esposo de Begoña Ruiz Mateos Rivero, donde narra con precisión todos los nuevos negocios que han emprendido los hijos de Ruiz Mateos.

Así, en este escrito en poder de Extraconfidencial.com, se puede leer: “Uno de los negocios en los que se están moviendo mis seis cuñados, es la apertura de diez emisoras de radio que se han incorporado a Radio Libertad, esta nueva cadena de radio ya cuenta con once emisoras en toda España, que se han sumado a la programación que desde hace más de 20 años realizaba para Nueva Rumasa Radio Libertad desde la Calle Velázquez de Madrid. Esta emisora cabecera se puso a nombre de su última responsable, que también lo era del Partido Político “Agrupación Ruiz-Mateos”, Doña Carmen Lovelle Allen. Una nueva sociedad es la que figura como actual propietaria de dos las once emisoras, Nature Radio, S.L., y su administrador es Maximino González Barreira, natural de Verin, la misma localidad de Carmen Lovelle, que en la época de Nueva Rumasa, hizo que se contratara para la asesoría jurídica de Clesa a las órdenes de su hija Sonia Fernández Lovelle, número dos de José María Ruiz Mateos Rivero”.

También en conocimiento de la Audiencia Nacional se ha puesto de relieve que los hijos de Ruiz-Mateos han recuperado la bodega que tenían en la Rioja y que se llamaba Marques de Camponuble S.L. y que comercializaba las marcas Conde Romanones, Campoburgo y  Marques de Campo Nuble. Según la denuncia de Biondini, “lo han realizado utilizando a los hermanos de la mujer de mi cuñado Javier Ruiz-Mateos Rivero, y la sociedad que utilizan es Nubori, S.L. Las marcas que ahora están

Utilizando, y que se encuentran en todas las gasolineras de Cepsa, en sus tiendas DePaso, son Campoburgo y Nubori”. El desembolso que hicieron para tomar el control de la Bodega fue de unos 3 millones de euros y se quedaron con unos activos, libres ya de cargas, de más de 20 millones, a los que sumaron las marcas que tenían en una sociedad de Belice, denominada Engel Overseas Ltd”, que se puso a nombre de sociedades controladas por Ángel Cabo, con el que los hermanos Ruiz-Mateos se reunieron este pasado verano para cerrar todo el tema de marcas y empresas derivadas a su nombre tras el escándalo de Nueva Rumasa.

Nueva sede social para sus negocios de Restauración

Las investigaciones policiales indican que los hijos de Ruiz-Mateos mantienen en la actualidad sus oficinas, una especie de “Rumasa 3” que empezaron a crear en el año 2011 meses antes del desfalco público de Nueva Rumasa, en la calle Aguaron 23, de Madrid, en donde comparten planta de oficinas con sus socios actuales y presuntos testaferros, los hermanos Joaquín y Francisco Capel Alcaraz, hijos de un gran amigo de su padre, Joaquín Capel. En este domicilio reside una empresa que tenían para franquicias los hermanos Capel denominada “Best Meals, S.L.”.

En este domicilio también está radicada la empresa de los hijos de Ruiz-Mateos destinada a la restauración a través de franquicias y controlada por la sociedad “All 4 Food, S.L.”, cuyos administradores oficiales serían los hermanos Capel. Es precisamente a través de la sociedad “Grupo All 4 Food, S.L.” desde la que, en teoría, controlan los cuatro restaurantes que ya tiene abiertos con el nombre de “SteakBurger”.

Como es y ha sido costumbre en la familia, los Ruiz-Mateos han creado una sociedad para cada negocio y local: “SteakBurger Fuencarral S.L.”, “Steak Burguer Luchana S.L.”, “Oven Fuencarral, S.L.” y “Steak Burguer Atocha, S.L.” En las inauguraciones de todos estos Restaurantes suele acudir Teresa Rivero junto a algunos de sus hijos con sus esposas, y los nietos. Así ocurrió en la inauguración del último restaurante vinculado presuntamente a la familia de nombre Macarela, situado en la calle de Montesquinza, en Madrid. Un restaurante americano de dos plantas que fue inaugurado en estas pasadas Navidades con la presencia de Teresa Rivero y que, en teoría, lleva el hijo de la hermana mayor, Socorro Ruiz Mateos Rivero. Precisamente, Socorro ha alquilado un chalé en la urbanización de Vista Hermosa en el Puerto de Santa María, con prohibición de disponer por la Audiencia Nacional. También en la misma urbanización, y a su vez con la prohibición de disponer, Teresa Rivero alquiló su chalé por 15.000 euros de renta.

Otra de las franquicias que explotan dentro de esta especie de Rumasa 3 es la de “Pecaditos”, con una de sus últimas aperturas en la Plaza de Santa Bárbara, de Madrid. Según fuentes policiales, son varios ya los restaurantes abiertos bajo este nombre de franquicia. En la familia es conocido el hecho de que ya son más de 14 los restaurantes abiertos y controlados por ellos. Del montaje y apertura de todos se ha encargado hasta a fecha Álvaro Ruiz-Mateos, hoy en la cárcel de Navalcarnero.

También siguen controlando la cervecería que Nueva Rumasa tenía en la Plaza de Santa Ana de Madrid con el nombre de Naturbier y cuyas acciones pusieron a nombre del suegro de José María Ruiz Mateos Rivero, Agustín de Figueroa, y de sus hijos, tras haberles introducido en el escándalo de los pagarés de Nueva Rumasa, como si fuera una compensación por el dinero perdido. La sociedad Naturbier se puso a nombre de los hijos de Figueroa, como Sofía Figueroa, hermana de la mujer de José Maria hijo. Pero hasta febrero de 2013 los administradores eran los de Nueva Rumasa: Jesús Fraile Delgado y Susana Álvarez Ampuero. 

Esta la situación actual de la familia Ruiz-Mateos, que puede variar en los próximos días con la entrada en prisión de otros dos nuevos miembros (Pablo y Alfonso), además de acelerarse otros procesos judiciales abiertos. El patriarca, don José María, cumplirá 84 años el próximo mes de abril sin sus hijos ya cerca de él y con una familia rota.

 
Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho