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La Terminal 1 del aeropuerto de Madrid se ha convertido en un coladero

Así blanquea el dinero la mafia china a través de Barajas

Octubre 19, 2012

Desde hace ya años las Fuerzas del Estado conocían el blanqueo de capitales de los empresarios chinos, ahora al descubierto con la Operación Emperador

De 50 a 60 personas son utilizadas al día como correo por el clan chino para sacar ilegalmente dinero por Barajas

El dinero suele ir siempre guardado en fajas unidas al cuerpo, en un doble suelo de los zapatos, en dobles fondos interiores de las chaquetas o de los bolsos

“De sobra sabes que cuando paras a algún chino vas a pillar dinero", afirman fuentes de la Guardia Civil.


Un informe interno de la Guardia Civil, al que ha tenido acceso extraconfidencial.com, alertaba ya hace unos años del peligro económico y del coladero en que se había convertido – y sigue siendo a día de hoy- el aeropuerto madrileño de Barajas con sus vuelos directos a China –muy numerosos desde hace escasos años-, y con todos aquellos vuelos que, con escala, también tienen como destino final este país asiático. Este informe constataba que al menos diariamente, y ante una cierta pasividad de la Agencia Tributaria, se sacaban ilegalmente por las terminales de dicho aeropuerto más de 300.000 euros en efectivo (unos 50 millones de las viejas pesetas) mediante personas correo, al igual que se realiza con la droga en los países sudamericanos. El dinero provenía y proviene fundamentalmente de la venta de vídeos y CDs piratas, de las tiendas de ropa al por mayor, de los comercios multiprecio, de la prostitución de lujo, del suculento negocio de los préstamos en casinos y locales de juego, de la falsificación de documentos y de la facturación en negro de los restaurantes chinos ubicados en los distintos puntos geográficos de nuestro país.
 
La legislación española ha permitido durante muchos años que, sin tener que pedir autorización al Banco de España, una persona física pudiera sacar en efectivo por nuestras fronteras hasta 6.010 euros (un millón de las antiguas pesetas). Caso de que se quisiera sacar más dinero en efectivo había que solicitarlo al Banco de España cumplimentando un formulario que se conoce con el nombre de “B1” y que se debe rellenar justificando dónde y cómo se va a ingresar o gastar dicho dinero en el país de destino. 
 
Usando las horas punta del aeropuerto
El informe interno de la Guardia Civil indica que aproximadamente de 50 a 60 personas son utilizadas al día como correo por el clan chino para sacar dinero por encima de este límite legal. Este procedimiento se realiza de lunes a viernes y, principalmente, durante dos horas concretas de la jornada, las que están comprendidas entre las 11 de la mañana y la una del mediodía, horas de máxima afluencia en los tres accesos que el aeropuerto de Barajas tiene en su Terminal T1, desde donde salen los vuelos con dirección a China. 

Los jefes del clan chino saben que a esas horas los accesos de la T1 están prácticamente colapsados y que la Guardia Civil, con muy pocos efectivos, se ve desbordada. También saben que de producirse alguna aprehensión, los guardias civiles acompañarán hasta el despacho de la Aduana a los presuntos delincuentes tributarios dejando vacío su puesto, al no existir retén alguno, lo que colapsaría todavía más las entradas de Barajas. Se da la coincidencia de que los despachos de la Agencia Tributaria se encuentran a bastantes metros de distancia de los accesos de la Terminal Internacional de Barajas y, además, en un piso inferior por lo que, en algunos casos, la distancia entre los controles de la Guardia Civil y la Aduana puede llegar a ser de un kilómetro. 

 
Controlando la Terminal 1
Los correos controlan perfectamente qué entrada de las tres de la Terminal 1 de Barajas es la más saturada y que, a su vez, cuenta con menos efectivos auxiliares de seguridad de Aena, es decir, con menos personal de la empresa contratada por dicho Ente Público. La más utilizada para sacar dinero ilegalmente es la entrada tercera de la T1, conocida como T1 Sur, que es la que cuenta con más afluencia de público y no goza apenas de personal auxiliar. No obstante, según el informe de la Guardia Civil, los chinos intentan sacar dinero por cualquiera de las tres entradas, incluso, se ha dado el caso de que si por alguna de las entradas no lo logran lo intentan más tarde por las otras dos restantes. 
Las personas utilizadas llegan a Barajas de tres formas distintas: una, en el interior de una furgoneta, las fuerzas de seguridad habían localizado un vehículo de diez plazas de la marca Wolswagen; dos, en coches privados, la Benemérita también tenía vigilado un BMW 525 azul merino; y tres, en transporte público para no llamar mucho la atención. En todos los casos, el dinero ya va previamente guardado con meticulosidad entre las prendas de su vestimenta o en los accesorios personales, aunque normalmente los correos no suelen llevar equipaje de mano. Suele ir siempre guardado en fajas unidas al cuerpo, en una doble suela de los zapatos, en dobles fondos interiores de las chaquetas o de los bolsos. Según fuentes de la Guardia Civil, “algunas veces hemos parado a un matrimonio con dos niños (a éstos la Ley impide su registro por ser menores) y el dinero va en un doble fondo del interior del bolso de la mujer. De sobra sabes que cuando paras a algún chino vas a pillar dinero”, afirman. Los fajos de dinero suelen ir compuestos por billetes de 200 y 500 euros para evitar su grosor. 
 
Permisividad de Aena
Un miembro del clan chino siempre espera en Barajas la llegada de los correos para acompañarles y despedirles en la entrada de la Terminal T1 y ratificar que logran pasar el control con el dinero encima sin problemas. Estos controladores, que cuando son fichados por la Guardia Civil desaparecen de inmediato, acompañan en el mismo día a distintas personas y en vuelos distintos. Posteriormente, comunican desde el mismo aeropuerto el éxito de la operación a los jefes del clan ubicados en las ciudades asiáticos para que recojan el dinero a la llegada de los correos y eviten así su localización por parte de las autoridades comunistas que llevan un control exhaustivo de los fondos que se mueven en China. Fundamentalmente, el botín va con destino a Pekín y Shaigon. La Guardia Civil tiene además un problema añadido que es el parecido físico entre muchos de los miembros de la comunidad china en España, lo que acarrea dudas a su investigación.
Toda la operación de salida cuenta indirectamente con la permisividad de los responsables del organismo público Aena, que desean que haya fluidez en Barajas en las horas punta y que no haya atascos en las entradas para que así los vuelos sean lo más puntuales posibles en su embarque, lo que provoca que los controles de la Guardia Civil sean cada vez menos meticulosos en el aeropuerto madrileño para evitar demoras. Desde que comenzaron los vuelos directos con China las fuerzas de seguridad detectaron un mayor número de intentos por evadir capitales. Hasta ese momento la salida de divisas se detectaba, como norma general, en los vuelos con escala en Amsterdam (Holanda) o en Paris (Francia).
 
Falta de coordinación
Cuando se aprehende un paquete importante de dinero que puede superar los 20.000 euros, los presuntos delincuentes tributarios son acompañados hasta el despacho de la Aduana para que allí el funcionario técnico de la Agencia Tributaria conocido en el argot como “el vista” se haga cargo del montante y lo ingrese, en teoría, en una cuenta del BBVA destinada a este fin. Al supuesto delincuente se le entrega un recibí para que pueda reclamar y justifique el por qué de la salida de las divisas. Normalmente, según el informe de la Guardia Civil, este dinero no se reclama y queda en esta cuenta de la Agencia Tributaria. 

Según fuentes de la Benemérita, al no existir una buena coordinación entre ellos y los agentes aduaneros a la hora de realizar los trámites, según los primeros por la pasividad y cansancio de éstos, las incautaciones son mínimas y se hace muchas veces la vista gorda. En algunos casos, ante el descontrol que existe, los guardias civiles permiten que el dinero, cuando es detectado, sea devuelto a los familiares o a los miembros del clan que esperan a la puerta del control a que todo haya salido correctamente. Esto hace que no se produzca apenas detenciones para cantidades inferiores a 20.000 euros. “A veces para evitar el follón de tener que bajarlos a la Aduana y bloquear el control permites que se lo devuelvan a los que están afuera”, afirman. Además, en ocasiones, se requiere de un intérprete chino, lo cual dificulta aún más la situación. Las fuerzas de seguridad españolas apenas tienen intérpretes de chino. Máxime cuando entre ellos suelen hablar un dialecto, que nadie logra traducir, que es propio de la región china de Zhejiang. Normalmente, según la Guardia Civil, los chinos detenidos no ponen pegas a su registro. “Suelen ser educados y nada violentos, lo que favorece su salida. Suelen llevar a la vista unos 4.000 euros, cantidad permitida, para intentar dar el pego“, dicen.

Operación Emperador

 
Estas incidencias que se producen en Barajas son recogidas en las llamadas “papeletas de servicio” que rellenan los números de la Guardia Civil destacados en el aeropuerto. Posteriormente, estos informes son recogidos en el “parte diario de novedades” que va a parar a la Comandancia de la Guardia Civil y a los distintos servicios de información y extranjería que completan la investigación. Según la Benemérita, los principales evasores de divisas son los chinos, seguidos a mucha distancia de los ciudadanos de los países del Este.
 
Ahora la Operación Emperador realizada por la Audiencia Nacional contra el blanqueo de capitales y el crimen organizado, con base de sus negocios en el polígono Cobo Calleja de Fuenlabrada (Madrid), ha puesto al descubierto un hecho relevante que se sabía y era evidente. Dos años de investigaciones y de intervenciones telefónicas, unido a la severa crisis de las arcas de la Agencia Tributaria española, han servido al menos para sacar a la luz pública una flagrante irregularidad que muchos silenciaban –incluidos políticos- y que algunos periodistas ya denunciábamos, como es el blanqueo de capitales de relevantes empresarios chinos, como Gao Ping.
 
Juan Luis Galiacho