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BIOGRAFÍA INÉDITA DE ENCARNA SANCHEZ (Y XII)
La locutora escribía en su diario personal anotaciones sobre personajes sobre los que después hacer uso

Apuntes de la agenda privada de Encarna Sánchez sobre Umbral, Mariñas y Pedro J.

Junio 29, 2008
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Hoy vamos a reproducir literalmente, limitándonos a darle forma a la redacción de algunos pasajes de su agenda privada. Concretamente algunos apuntes dedicados, con escarnio, a tres periodistas, Francisco Umbral, Jesús Mariñas y Pedro J. Ramírez. A cual peor, según los testimonios de Encarna Sánchez.

“¿Estos subnormales no tienen a otra?”

“¿Cómo éste subnormal de Paco Umbral se atreve a lanzar esta sarta de mentiras? Me saca de quicio esta gente, el líbelo de Juzgado de Guardia con que se atreve a etiquetarme, faltando a los principios más elementales de la democracia. Sobre todo en un hombre que como él presume tanto de demócrata; yo tengo mucho que decir de él, que se atreve, que se mete en algo tan sagrado como es la vida privada de una persona. ¿Cómo le sentaría a él si alguien, le llamase alcohólico, o demente…?”

“No hubiera sido nadie sin Camilo José Cela. De qué me conoce a mí este señor para ponerme como una chafardera de arrabal. Paco Umbral no es hombre para sostener esta sarta de infundios cara a cara, ni con argumentos ni con lo que tiene que tener un hombre… cosa que dudo mucho tenga. Yo soy un personaje público y además demócrata y acepto cualquier tipo de crítica que se me haga respecto a mi programa o a la imagen que yo proyecte. Pero fuera de mi profesión nadie, de no ser una basura, tiene derecho a prejuzgar y más con calumnias, algo que es sólo mío, mi vida privada.
Si Paco Umbral quiere guerra la va a tener. Hablaremos de él y de su amistad con Camilo, José Cela, su protector, su padrino literario. O, señor Umbral ¿había algo más en su relación con don Camilo? Sencillo soltar el sapo don Paco. Por cierto, la letra F a usted no le va nada bien, otra vez será”.

“He tenido que pagar a Mariñas para que me dejara en paz”

“He llegado a pagar para que me dejen en paz, naturalmente dinero sin recibos, no son tan imbéciles como para firmarme un documento por el dinero que reciben. Pero son tan arrastrados que en cuanto una se cansa de ese chantaje, sale a la luz un reportaje.
En cuanto ese maquinita de mierda ha dejado de cobrar su impuesto revolucionario publica en Época lo que él saber hacer y muy bien, calumniar y difamar a la gente sin ton ni son, pero ésta vez le va a salir el tiro por la culata, le voy a poner una querella que su abuelo va a tener que vender ese título nobiliario que ni él sabe de dónde sale. En el pueblo de Sostres aún están buscando al Vizconde ése.

El señor Jesús Mariñas, no tiene otro argumento más sorprendente que mencionar una condición muy personal de mi vida privada. Cómo se puede tener tan poca vergüenza, precisamente Jesús Mariñas hablando de la vida privada y de los sentimientos personales de los demás, precisamente él.

Ramírez: “De mal nacido es no ser agradecido”

“La gente debe saber que cuando Pedro J. Ramírez tuvo que abandonar Diario 16, la primera entrevista de calor se la hice yo, Encarna Sánchez, diciendo que era una tremenda injusticia que, por defender la independencia, le echaran de un diario. Y cuando inauguró el periódico El Mundo, la primera que le dio su apoyo fui yo, como yo también he estado meses haciendo comentarios sobre su diario para potenciarlo desinteresadamente.
Por eso me sorprende que sea precisamente El Mundo, que al menos me debe reconocimiento y gratitud, el que desde mi óptica no sé si estoy en posesión de la verdad, pero que inicie una especie de campaña orquestada contra mí. No es normal que de un programa de televisión se hable todos los días mal, cuando hay tantos temas importantes que tocar.

A don. Pedro José Ramírez le digo: Si algún día ve la luz algún documento muy comprometedor contra él, no digo hoy ni mañana ni este año ni dentro de ocho, pero estoy segura que saldrá, entonces don Pedro usted medite y piense por qué Encarna no se defendió con estos documentos cuando yo lanzaba sapos contra ella? Sencillamente don Pedro, usted y yo somos diferentes. Porque es de mal nacido no ser agradecido”.

Julio Fernández