Menú Portada
El hermano de Paquirri dice que sus sobrinos se quedaron sin la herencia de su padre por culpa de Isabel Pantoja

Antonio Rivera: “Esta mujer no respetó la voluntad de mi hermano”

Septiembre 29, 2008

El hermano menor de “Paquirri”, Antonio, no se atrevió a explicar en un programa televisivo, exactamente “Dónde Estás Corazón” de Antena 3TV, presionado por Isabel Pantoja o su entorno, referente a los sucesos acaecidos tras la muerte de Francisco Rivera y la herencia que éste legó. El testamento de Francisco Rivera Pérez “Paquirri” es cristalino como el agua: el diestro lega a sus hijos y a sus familiares las fincas, “La Cantora”, “Los Rosales”, “El Robledo” y “Garlochín”. De ésta última se ha hablado poco, pero, posiblemente, sea la que motiva que ni Kiko Matamoros quiera que se sepa, en memoria de Carmen Ordóñez, como su representante.

pq__pantoja1.jpg

Existe otra finca más, “La Garza”, la que en 1994 Isabel Pantoja vendió a Encarna Sánchez por 20 millones de pesetas, ¿Qué ocurre con esta propiedad? Es el único legado que Paquirri deja a Isabel Pantoja, pero establece que esta finca se venda y con los beneficios se paguen los gastos que origine el testamento. El valor calculado en esa fecha era de nueve millones de pesetas.
Isabel Pantoja no acata la voluntad de su marido y los albaceas del testamento realizan una hipoteca sobre la finca “Los Rosales” por 40 millones de pesetas, para hacer frente a los gastos del testamento y pagos adicionales. Recordemos que ésta finca les ha sido otorgada a los hermanos Francisco y Cayetano Rivera Ordóñez.
La difunta Carmen Ordóñez, cuando conoce esta hipoteca, solicita a su padre Antonio Ordóñez que venda la Finca “El Garlochín” y con el resultado de la venta levante la hipoteca de “Los Rosales” para que sus hijos puedan tener algo que les ha dejado su padre. Lo triste es que el dinero de la venta de “El Garlochín” se la quedó Antonio Ordóñez, por lo tanto Francisco Rivera y Cayetano se quedaron sin nada de su padre.
Mucha gente sabe que en una conversación que mantuvo mi padre con Paquirri, le dijp que dejase ya de torear, y mi hermano le dijo que no podía, que tenía que levantar un embargo de una finca de unos 40 millones de pesetas, pero que ése dinero ya lo tenía en la caja fuerte de “La Cantora” y que ya dejaba los toros”, nos confesó Antonio Rivera.
Paquirri se refería a la finca “El Guatito”, embargada y a punto de salir a subasta por 40 millones de pesetas. Muchos de ustedes recordarán la que se armó cuando al llegar a “La Cantora”, la caja fuerte había sido abierta por un cerrajero a petición de Isabel Pantoja. Pues bien, ni los 40 millones de pesetas ni las escrituras de “El Guatito” estaban allí. Es tan sencillo como comprobar en el Registro de la Propiedad de Medina Sidonia quién en subasta se adjudicó por preferencia dicha finca: no fue otra que Isabel Pantoja, viuda del titular del terreno.
Mucho daño ha hecho ésta mujer (Isabel Pantoja), que ni tan siquiera ha aceptado la voluntad de mi hermano y ha perjudicado los intereses de mis sobrinos dejándolos sin nada de su padre; no quiero decirte la de cosas que había en la caja fuerte, como joyas de mi hermano y alguna que otra cuenta corriente en Sudamérica”, dice Antonio Rivera.
Y, al final, Antonio Rivera se desahoga: “¡No te jode que ésta, Isabel Pantoja, en su día le pidiera a Encarna Sánchez 90 millones de pesetas para levantar una hipoteca que pesaba sobre “La Cantora”! ¡Mentira! Esa finca jamás estuvo hipotecada”.
Según el Registro de la Propiedad de Medina Sidonia, las palabras del hermano menor de Paquirri, van a Misa. Entre 1990 y 1996 “La Cantora” no ha tenido anotaciones registrales ni por embargo ni por hipoteca. Se confirma, pues, como en su día manifestaron otros de los allegados a la periodista, que la tonadillera se embolsó dicha cantidad como hizo con otras muchas más cosas. Actualmente, sí existe desde 2003 una hipoteca por valor de 2.700.000 euros. Aunque alguien del banco dejó entrever que mucha gente paga las hipotecas y no formalizan la escritura de levantamiento porque no les interesa. A saber.

Julio Fernández