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Acaba de publicar la novela "La cabra de Diógenes", un 15-M en el siglo XIX

Antonio Prieto, el Stéphane Hessel español

Julio 26, 2011
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En España tenemos una versión del escritor de moda en Francia, Stéphane Hessel, de 93 años (berlinés emigrado a Francia), el autor del panfleto, de 32 páginas Indignez vous! (¡Indignaos!) que salió con una tirada de 8.000 ejemplares y lleva vendidos varios millones de ejemplares. Es el libro de cabecera de los manifestantes del 15-M, algo en común debían tener porque en ocasiones  este colectivo social parece un revoltijo sin control que no sabe a dónde va, salvo a la Puerta del Sol, de Madrid.

La versión española del galo Hessel, mantiene bastantes diferencias a su favor: Es una persona sencilla, poco amiga de alharacas públicas. No está recordando, como el francés, continuamente los orígenes de su compromiso político (el Partido Socialista Francés), los años de la Resistencia en la II Guerra Mundial y otras batallitas. El escritor Antonio Prieto (Almería, 1930) ha sido profesor de Literatura en la Universidad Complutense de Madrid, tras ejercer también Italia y Estrasburgo. Es miembro correspondiente de la Academia de Buenas Letras de Barcelona, tras rechazar, más de una vez, su candidatura a la Real Academia de la Lengua. Es un semiólogo prestigioso, autor de interesantes estudios literarios y, sobre todo, un novelista brillante desde que en 1955  ganara el Premio Planeta con “Tres pisadas de hombre”. Ha estado vinculado directivamente a Planeta durante décadas, donde su olfato literario ha descubierto importantes autores, como Juan Eslava Galán, entre otros. En 1997 se le concedió el Premio de los Críticos Andaluces por su novela Isla Blanca, (Seix Barral).

Una obra que emana de nuestra historia

A diferencia del indignado Hessel —aunque no faltan motivos políticos y sociales para indignarse–, la obra de Antonio Prieto se nutre en los manantiales permanentes del tiempo y la memoria como punto de reflexión en el presente. Este escritor bien podría haber vivido en el Renacimiento, sus claves creativas están alentadas siempre por un humanismo sin fisuras.  En 2005, en Alcañiz (Teruel), lugar que revive durante una semana la tradición clásica que dio a esta ciudad varias de las principales figuras del humanismo renacentista del siglo XVI, se celebró el Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico, dedicado a la figura de Antonio Prieto, con participación de más de 200 expertos de todo el mundo.

Ahora, Antonio Prieto acaba de publicar una deliciosa novela histórica– “La cabra de Diógenes” (Editorial Renacimiento) —dónde viene a comprobarse que no hay nada nuevo bajo el sol. Hace casi dos siglos, ya había antecedentes del 15- M en las revueltas románticas y liberales, que desembocaron en numerosos enfrentamientos. La cabra de Diógenes, vertebrada por una fábula de Diógenes el Cínico, sobre la ingratitud, es la historia narrada por un joven que comienza su ilusionada vida en las Cortes de Cádiz de 1812 y acaba en Londres tristemente sin saber si su amada fue una realidad o un ensueño. Amigo de lord Holland, Larra, Espronceda y Martínez de la Rosa, que lo justifican entre otros en cuanto a realidad histórica, participa en los pronunciamientos románticos, en la afirmación liberal y en una acción civil que lo conducen al destierro en Londres, donde conocerá a Foscolo o Blanco White. Al final desengañado, vencido por la constante guerra civil instaurada en su patria, regresa a Inglaterra de nuevo donde abandona su manuscrito en una posada dibujada por un romántico sobre el que se abalanza el acomodaticio realismo.

Eran tiempos difíciles, de nepotismo monárquico, de corrupción, de grandes interrogantes políticos, de descontento social,  semilla de revueltas y enfrentamientos populares, que desembocaron en cruentas guerras civiles, aunque las radicales revueltas populares tenían horizontes políticos concretos, a diferencia del actual 15-M, inmerso en la ambigüedad de la protesta por la protesta. También había otras notables diferencias: los gobernantes. Francisco Martínez de la Rosa, presidente del Gobierno, era catedrático de Filosofía Moral de la Universidad de Granada (1808), se sumó a las filas de los revolucionarios liberales durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) y fue diputado en las Cortes de Cádiz que aprobaron la Constitución de 1812. Por ello, fue encarcelado tras el regreso de Fernando VII y el restablecimiento del absolutismo. En aquel periodo difícil, la regente María Cristina le encargó formar Gobierno y Martínez de la Rosa, reconvertido como liberal moderado centrista, puso en pie un régimen de monarquía limitada con el primer Parlamento bicameral  de la historia de España, reflejado en el Estatuto Real (1834). Fuepresidente de la Real Academia de la Lengua, de lade Historia, de la de Bellas Artes y de la de Jurisprudencia, además de presidir el Ateneo de Madrid. Como escritor, inscrito en la línea imperante del romanticismo, destacó como dramaturgo (La conjuración de Venecia) y en la poesía y el ensayo (El espíritu del siglo). Sí,  hay unas ligeras diferencias con Rodríguez Zapatero, 15 años de culiparlante en el Congreso de los Diputados y ocho de deriva gubernamental, como excelso curriculum. Y no digamos  las diferencias de Javier de Burgos (ministro de Fomento durante el Gobierno de Cea Bermúdez, de Hacienda con Martínez de la Rosa y de Gobernación con Narváez), periodista – fue director de El Imparcial- , dramaturgo- autor de “Los tres iguales”–, que le costó el destierro del gran actor Isidoro Máiquez. Burgos fue también traductor del latín al castellano del poeta Horacio, con interesantes notas y observaciones. Sí, también alguna diferencia con el ministro Pepiño, “, queda claro y “perfeto”, que diría el ilustre político gallego.

La novela de Antonio Prieto recrea ese tiempo de protestas, de sueños, de esperanzas populares a través de su personaje protagonista, ligado a los grandes nombres de la época, un romántico irremisible. Un 15-M de amor y ruptura, una historia de actualidad proyectada desde el pasado con la destreza de un gran escritor.