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Ambos están dispuestos a darse una nueva oportunidad

Antonio Morales ´Júnior´ y su hijo siguen compartiendo negocios

Junio 30, 2009

Mantienen viva la llama del enfrentamiento, pero parece que las aguas pueden volver a su cauce. Antonio Morales y su hijo siguen compartiendo sociedades e, incluso, comentan en petite comité que les gustaría volver a verse.

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La muerte de Rocío Durcal les separó sine die. La imagen de eterna unión que enamoró a toda una nación pronto dio paso a la de la tensión y enfrentamiento. Su familia se desintegró a una velocidad que dejó sin aliento al más pintado. No es de extrañar, pues durante mucho tiempo los Durcal fueron ejemplo de educación, silencio y buenas maneras. Tanto, que incluso se les comparó abiertamente con los Jurado, quienes preferían lavar los trapos sucios en programas de televisión a limar las asperezas en la más estricta intimidad. Craso error. Las apariencias engañan. En la actualidad, la situación no puede resultar más tensa. Antonio Morales Júnior’ saborea la parte más amarga de la vida. Denunciado por sus hijos Carmen y Antonio, quienes reclaman una herencia que les corresponde por ley, la triste mirada del cantante preocupa sobremanera. A pesar de estar recuperado del alcoholismo que le empujó a una profunda depresión, lo cierto es que las tiranteces con sus hijos mayores han desgastado su imagen.
No parece tener solución. La reciente visita de Shaila Durcal, la pequeña del clan, a tierras españolas, no ha logrado unirles como se esperaba. No obstante, me cuentan que la artista, que triunfa sobre los escenarios allende los mares, lo intentó hasta quedar exhausta. Se reunió con sus hermanos y, mirándoles a los ojos, les pidió que pusieran el punto final a una situación que no conviene a nadie. Consciente de que su popularidad abraza gran parte del extranjero, Shaila conversó con su hermana Carmen, que recientemente ha estrenado en Telecinco la serie ‘Golpe de suerte’, e intentó hacerle ver que su imagen puede quedar muy perjudicada. La de los ojos grandes tiene miedo a que la disputa familiar acabe salpicándole. Los esfuerzos fueron en vano. No hubo acuerdo. Carmen sigue dispuesta a permanecer con las garras sacadas hasta que su padre de el brazo a torcer y se negó, incluso, a mantener una conversación telefónica con él. Pocos saben que, reunidas las dos hermanas, Shaila telefoneó a Júnior con la intención de que Carmen charlara cordialmente con él. Se negó, y la guapa mozalbeta se vio obligada a disimular. Quien sí parece algo más receptivo a la reconciliación es Antonio Fernando. Él, que siempre se ha mantenido alejado de polémicas y gravísimas acusaciones, parece haber entendido que, antes que el dinero, están los sentimientos. Así pues, ha decidido mantener sus puestos (apoderado, secretario y consejero) en una sociedad dedicada al show business que comparte con su padre y cuyos beneficios superan los treinta y seis mil euros. No hay movimientos en lo mercantil. Y, es más que probable, que en unos días se hable de nueva oportunidad. O tal parece. Borrón y cuenta nueva.
Por Saúl Ortiz