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Antena 3TV le recortó sus emolumentos y a cambio pidió llevarse a su familia con él a las carreras. Recibió la negativa por parte de la cadena

Antonio Lobato quiere despedirse de la Fórmula 1: está harto

Marzo 27, 2014

Su forofismo por Alonso le lleva a veces a despreciar a sus contrincantes, como cuando llamó "ameba insensible" a Kimi Raikkonen o hacer la guerra contra Hamilton durante su periodo en McLaren

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Hay muy pocos comunicadores que estén tan asociados a una actividad concreta como Antonio Lobato. Es hablar de Fórmula 1 y pensar en él antes que en un coche de carreras. El periodista asturiano empezó retransmitiendo ciclismo en Telecinco, hizo fútbol, pero lo que le trajo fama y dinero fue la Fórmula 1. A Lobato no le tocó la lotería, sino que le tocó Fernando Alonso. Casi vecino de la infancia, se conocieron poco menos que en un circuito. Gracias a esta circunstancia su carrera profesional se elevó a alturas jamás soñadas gracias a las proezas del piloto ovetense y de ahí, y su automática asociación a la figura de “el calvo de Telecinco“, el presentador fue saltando de cadena a cadena hasta el punto de que en las redes sociales le llaman jocosamente “El gondolero“, porque conoce todos los canales. Primero en Telecinco, luego en La Sexta, ahora Antena 3 y se rumorea que incluso podría aterrizar en Movistar TV -algo muy poco probable-, tenedora de los derechos de la F1 en emisión codificada.

Pero no todo es brillo en la vida del profeta de Alonso. Pasar más de 160 días al año fuera de su casa al norte de Madrid, trayectos interminables encerrados en aviones, comidas a deshoras, y ausencias hogareñas acaban pasando factura. Lobato sabe que este tipo de fama es temporal y la década que lleva dándole vueltas al mundo le pesa más de la cuenta. Ya tuvo que renunciar a ser el Jefe de Deportes en su momento porque su actividad viajera le mantenía alejado de la redacción que presidía, compró un perro a su hija a la que apenas ve crecer, y es lógico pensar que su mujer eche de menos su presencia tanto tiempo. Lobato ganó mucho dinero anunciando tarjetas de Banesto o dando muy bien pagadas conferencias, pero ese tiempo pasó. Después, en una política restrictiva de gastos, Antena 3 le recortó sus emolumentos y a cambio pidió llevarse a su familia con él a las carreras. Recibió la negativa por parte de la cadena. 
 
Un alonsista declarado
 
Paralelamente y de forma paradójica, Fernando Alonso sale cada dos semanas por televisión, lo que debería hacer de él un héroe mediático sin fisuras al estilo de otros contemporáneos como Pau Gasol, Iker Casillas o Andrés Iniesta. Sin embargo, posee una legión de detractores denominados antialonsistas; no son mayoría pero son terriblemente ruidosos, activos y activos. Muchos culpan al excesivo forofismo de Lobato, que le lleva a veces a despreciar a sus contrincantes, como cuando llamó “ameba insensible” a Kimi Raikkonen, o hacer la guerra contra Hamilton durante su periodo en McLaren. Con Vettel parece haberse atemperado en sus epítetos contra los enemigos del bicampeón, pero a diferencia de otros compañeros profesionales como en TV3, antiguamente Canal 9, o ahora en Movistar TV, si hay un alonsista declarado en el gremio, ese es Lobato.
 
El presentador se defiende enarbolando la bandera del patriotismo, y las cifras de audiencias parecen darle la razón. Muchos no soportan su forma de retransmitir las carreras, centradas de manera rendida en su paisano y menospreciando el resto de eventos que ocurren en pista, pero cada vez que Alonso falla, abandona, o acaba mal, los telespectadores tienden a dar la espalda en gran medida. En España no interesa demasiado la F1, interesa Alonso; nada más que hay que pasar por cualquier foro de Internet, o web especializada. Sobre Mercedes, Sauber o Lewis Hamilton apenas hay comentarios, mientras que tras cualquier noticia de Alonso se montan encarnizadas batallas dialécticas entre amigos y enemigos: desata pasiones. Antena 3, antes La Sexta y previamente Telecinco no compraron los derechos de las carreras, sino los de ofrecer al astro asturiano, un río de dinero para las televisiones hasta la llegada de la crisis.
 
El popular locutor finaliza su contrato este 2014
 
La audiencia se queja del exceso de anuncios durante las pruebas, muchos más ahora que en la etapa inicial de Telecinco. El mercado publicitario era otro y había lista de espera de meses para poder insertar un spot. Ahora muchos dudan de la rentabilidad debido a los altos costes de los derechos de emisión y se rumorea que Antena 3 tiene una cláusula en su contrato a través del que podría renunciar a la temporada 2015, pactada en el acuerdo vigente; de hecho Lobato tiene un contrato que liquida este mismo 2014, y las señales apuntan a que Movistar podría ser el único operador nacional español que ofrezca la F1 el año que viene.
 
Antonio Lobato disfruta de las playas cantábricas cada vez que puede, se pasea con su Porsche Cayman negro y toca la guitarra para relajarse, pero llegará el día en que tenga que apartarse de la velocidad, ya sea porque el negocio se va a pique por la marcha de Alonso, porque deje de ser rentable y su cadena deje de interesarse, o porque sencillamente se harte. Seguramente, el pupilo y protegido de J.J. Santos volverá a la redacción. Le gusta el ciclismo, no en vano saltó como disparado por un resorte para presentarse voluntario sin apenas experiencia cuando el dúo Jaime Ugarte y Xavier Azpitarte estaban en Italia en pleno Giro y renunciaron en plena carrera por diferencias con la cadena. Todo puede acabar justo donde empezó, pero ahora Alonso tiene un equipo ciclista y antes no.