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En los dos primeros ejercicios, la ex mujer de Rodrigo Rato como presidenta de la Empresa Estatal ha acumulado más de 50 millones de pérdidas

Ángeles Alarcó, presidenta de Paradores Nacionales, destina 393.000 euros a televisión de pago y 175.000 euros a grifería mientras no abandona los números rojos

Mayo 29, 2014

Tan solo en el año 2012 arrojó un quebranto de 10 millones de euros
Ese mismo año, recibió 46 millones de euros por parte del Estado para aumentar los recursos propios de la entidad (capital y reservas), una cantidad insuficiente dado que a principio de 2013 volvió a pedir ayuda y recibió otros 35 millones de aportación directa


Entre los meses de enero y febrero la práctica mayoría de las empresas presentan los resultados del ejercicio anterior. Esto no ha sucedido con Paradores Nacionales, la empresa presidida por Ángeles Alarcó, ex mujer de Rodrigo Rato, que bien entrado mayo aún no ha certificado sus resultados de 2013 que rondarán los 10 millones de euros de perdidas. Todo un síntoma preocupante ya que, si sumamos a esta cifra el resultado negativo de 42 millones de euros del año 2012, la gestión de Alarcó ya acumula en sus dos primeros años al frente de la sociedad más 50 millones de quebranto.

Todo ello bien aderezado por decisiones polémicas y ayudas directas del Estado que no han solucionado los problemas financieros y de falta de liquidez que arrastra la empresa Pública de Turismo. Ya en verano de 2012, a los pocos meses de llegar a la presidencia, recibió 46 millones de euros por parte del Estado para aumentar los recursos propios de la entidad (capital y reservas), una cantidad insuficiente dado que a principio de 2013 volvió a pedir ayuda y recibió otros 35 millones de aportación directa.
 
Ajuste pero no en todos los gastos
 
Pero tampoco el 2014 ha roto esta pauta y a principio de año recibió otra ampliación de capital  estatal por 30 millones de euros. En resumen, 111 millones en tres ejercicios consecutivos. En este tiempo sí ha conseguido una mejora en las condiciones de parte de su abultada deuda; en concreto 61 millones correspondientes a un préstamo sindicado y otros 14 millones más en pólizas de crédito. Esto se consiguió al facilitar diferentes entidades financieras una carencia de dos años (en los que sólo paga intereses), y un plazo de amortización de ocho años y medio, permitiendo que se terminen de pagar los préstamos en el 2022.
 
Pero ni los Bancos van a seguir relajando las condiciones financieras ni el Estado debería realizar aportaciones millonarias todos los años cuando la tijera de los recortes ha llegado a partidas tan importantes como Educación o Sanidad. Para evitarlo, Ángeles Alarcó diseñó un plan de disminución de costes (de 22 millones anuales), que a todas luces es insuficiente. En su planteamiento inicial propuso el cese de actividad definitivo de 7 de los 94 establecimientos de la red, cierres temporales durante cinco meses para otros 27 y el despido de 644 trabajadores, el 14% de la plantilla. Pero, tras la huelga, la empresa pública redujo el Expediente de Regulación de Empleo a 350 despidos y tan sólo se clausuró el Parador de Puerto Lumbreras (Murcia), y se disminuyeron los cierres parciales a una veintena de establecimientos.
 
Nuevos gastos millonarios
 
Y aunque los números no cuadran y no remontan, los datos de ocupación de las habitaciones, en tan solo 5 años, pasaron de una media del 70% a desplomarse a un 52%. Pero Paradores se ha lanzado a toda una ofensiva de gasto con poco sentido económico. La primera licitación por un importe de 393.078 euros, sin incluir IVA, tiene como fin la “contratación del servicio de canales de pago de televisión para su distribución”, no abonando el cliente por el coste de este servicio adicional, sino haciéndose en abierto para todos los clientes, les interese o no. Esta licitación se divide en 2 lotes, el primero por un valor de 309.078 euros para “el servicio de canales de pago en cada habitación” y otros 84.000 euros para el “servicio de televisión en cafeterías”.
 
Una semana después, lanzó una nueva licitación que vuelve a sorprender al no encajar con la política de austeridad necesaria para cuadrar sus cuentas, nada más y nada menos que 175.457 euros para compra de “griferías y sanitarios”. También está dividido en dos lotes, 121.547 para grifería y otros 53.910 para sanitarios.  Todo un gasto de lujo para una empresa que no remonta y que nos cuesta millones de euros todos los años a los contribuyentes y que se salvó de la privatización a pesar de valorarse con la entrada en el Gobierno de Mariano Rajoy.