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El actor, tras permanecer ingresado en la Quirón de Barcelona, tiene el alta médica

Andrés Pajares recibe el alta

Junio 26, 2008

Después de algo más de un mes ingresado en una clínica de Barcelona, el actor Andrés Pajares podrá volver a estar en la calle. Su hija Eva y su secretaria, felices ante la noticia que no les pilló de sorpresa. Ahora deberá continuar el tratamiento durante, al menos, tres meses más.

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Cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende. O algo parecido le ha ocurrido al actor Andrés Pajares que, tras un largo periodo de encierro voluntario en la Clínica Quirón de Barcelona, ha recibido el alta médica tal y como conté en exclusiva en el programa “La Vida en Rosa” de Telecorazón la pasada tarde, y de la que hoy revelo datos en primicia. Tras varias semanas en tratamiento por un trastorno del comportamiento provocado por cuadros de ansiedad algo más que incontrolados, el cómico podrá volver a hacer una vida normal en muy pocos días, pues ha superado con éxito la primera fase de la recuperación. Fuentes hospitalarias me aseguran que el humorista seguirá con su tratamiento farmacológico y psicológico durante, al menos, los próximos tres meses. Pretenden controlar su estado anímico, ahora sensible a situaciones de estrés o alta tensión. Los facultativos que llevan su caso le han recomendado tranquilidad absoluta, reposo y mantenerse alejado de batiburrillos familiares, quizás porque son, en gran medida, los causantes de un trastorno que le ha llevado a permanecer ingresado durante más de treinta días. Sin embargo, me cuentan que, momentos antes de recibir el alta médica, Pajares confesó que ante las incómodas preguntas de los reporteros siempre daría por respuesta un: “por una crisis de ansiedad y un chequeo rutinario”. Así pues, una vez que sus más allegados aprobaron tan respetable propuesta, Andrés promete desvelar en su página web aspectos más que desconocidos de su vida privada y un sinfín de cotilleos y chismes que le han ocurrido en los últimos meses. Allí publicará un pequeño comunicado de prensa para informar a los medios de comunicación sobre su estado de salud, así como para agradecer públicamente a aquellos que se han interesado por su enfermedad. Apuesto que en ese listado de sonrisas aparece, en primer lugar, el nombre de su hija Eva, todo un ejemplo de cordura, saber estar y respeto. Algo que sus otros hermanos, trincones por antonomasia, no han sabido lograr. 
 
Andresito, de viaje romántico
 
Pocos minutos antes de ofrecer en exclusiva la noticia del alta médica del humorista, telefoneé insistentemente a su descarado hijo.  Pese a que no respondió a mi llamada, lo cierto es que en esta ocasión es rotundamente incierto que tuviera constancia ni de la decisión facultativa ni de ningún otro aspecto concerniente a la salud de su padre. Es mentira envenenadora que durante todo este periodo hospitalario haya mantenido contacto con alguno de los doctores que estudiaban el caso de su celebérrimo progenitor. Andresito, ex Pajarín, miente con una facilidad pasmosa. Y, mientras su padre recibirá los abrazos de su secretaria y su hija-no-largona, el azafato viajará en compañía de su “marido” para disfrutar de un viaje alicatador de sentimientos y hormonas. Deberá reponer fuerzas, pues a su vuelta deberá enfrentarse a las denuncias que Teresa Bueyes, su ex abogada; y Luis de Argüelles, su ex procurador, le han interpuesto por moroso. No sólo eso, pues el galán de mercadillo será denunciado en menos de que cante un gallo por injurias y calumnias. Y lo que te rondaré morena.
 
Por Saúl Ortiz