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Por la venta de su casa por 15 millones de libras esterlinas a un magnate kazajistano

Andrés de Inglaterra posible implicado en un caso de blanqueo de dinero

Junio 10, 2012
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El príncipe Andrés de Inglaterra, siempre en el punto de mira de la prensa británica por sus enormes gastos en viajes a cuenta del erario público y por sus amistades peligrosas, podría ahora ser llamado a declarar en un caso de blanqueo de dinero relacionado con la venta de su gran propiedad de Ascot llamada Sunninghill Park y popularmente conocida como Southyork en recuerdo de la serie televisiva “Dallas”. Esta casa, regalo de su madre la reina Isabel con ocasión de su boda con Sarah Ferguson, fue puesta a la venta en 2002 por 12 millones de libras esterlinas pero permaneció sin comprador hasta 2007 cuando el poderoso magnate kazajistano Timur Kulibayev, yerno del presidente de aquel país, se decidió a adquirirla por 15 millones de libras a través de una de sus empresas en las Islas Vírgenes.

La prensa ha afirmado que esa compra fue en realidad “un favor” del multimillonario al duque de York para ayudarle a sacar a flote sus finanzas, pero el problema es que ahora el importante banquero kazajistano señor Ablyazov afirma que Kulibayev compró la propiedad para blanquear una fuerte suma de dinero obtenida por la venta de una de las principales empresas de energía de kazajistan a la república china. Ablyazov, que solicitó asilo político en Inglaterra tras un enfrentamiento con el presidente kazajistano, ha llevado el caso a los tribunales británicos acusando a Kulibayev de corrupción y se muestra dispuesto a llamar a declarar al príncipe Andrés que dice no conocer nada de la trama de supuesta corrupción relacionada con la venta de su finca de 600 acres.

Un escándalo con ramificaciones en Italia

Sin embargo, la excelente relación existente entre el duque de York y el presidente de Kazajistan es de sobra conocida y se sabe también que la venta de la casa se cerró durante un encuentro en una playa de Tailandia entre un grupo de ricos ejecutivos kazajistanos del negocio del petróleo y la íntima del príncipe Andrés, Goga Ashkenazi, de quien se dice que ha sido amante de Kulibayev y a quien se ve últimamente en compañía del príncipe.

Por otra parte, la justicia italiana también parece interesarse por el caso por tener evidencias de corrupción relacionadas con el pago de comisiones de empresas italianas a ciertos políticos kazajistanos. Además, es  inexplicable la suma tan alta que se ha pagado por una casa que se encuentra en un gran estado de abandono, puesto que está deshabitada desde 2002 cuando el duque de York se trasladó a vivir al Royal Lodge del Castillo de Windsor.

Un divorcio de la “realeza judía”

Afortunadamente para el príncipe Andrés, las celebraciones del jubileo están opacando estas informaciones, mientras que toda la prensa inglesa se ocupa del gran divorcio del momento que implica a las dos más grandes familias del mundo de la gran banca judía: los Goldsmith y los Rothschild. Dos familias poderosísimas, eso que podríamos calificar de “realeza judía”, que han entrado en gruesas acusaciones con motivo del divorcio de Ben Goldsmith (durante muchos años el soltero de oro de Inglaterra), y su esposa, Kate Rothschild,de quienes las prensa llegó a decir que tenían al mundo a sus pies. Los hasta ahora esposos, dueños de considerables fortunas personales y de una casa en Londres valorada en 20 millones de libras, se han descarado en las redes sociales (twitter y facebook) aireando sus problemas y lanzándose palabras y descalificaciones muy gruesas, con acusaciones de malos tratos y hasta un arresto de él por parte de la Policía londinense. Todo comenzó con una infidelidad de él con la rapera norteamericana Jay Electronica, en un entorno familiar ya muy complicado. El padre de Kate se suicidó en 1996, y el padre de Ben, el riquísimo Jimmy Goldsmith, fue en su tiempo un personaje muy perseguido por la prensa por su matrimonio con la nieta de una Borbón de España y hasta se llegó a decir de él que podría haber sido el padre ilegítimo de Diana, la princesa de Gales. Además, un hermano de Ben, el parlamentario conservador Zac Goldsmith, ha abandonado a su esposa por la hermana de Kate, Alice Rothschild. Y cabe recordar que otro de los hermanos Goldsmith, Jemina, fue la protagonista de un sonoro divorcio de su esposo el príncipe Imran Khan y mantuvo un romance con el actor Hugh Grant.

Ricardo Mateos