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Análisis: ¿Cómo quedan Barça y Real Madrid después del clásico?

Diciembre 5, 2016
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Finalmente se cumplieron las previsiones y el clásico no fue un gran partido de fútbol, si acaso un envite emocionante y competitivo entre los dos claros candidatos al título de Liga (el Atlético parece empeñado en únicamente pelear por el tercer puesto). No obstante, el partido nos dejó algunas cosas interesantes en ambos equipos. El Barça confirmó que ha perdido su estilo y el Madrid que, mientras siga funcionando, se aferrará más a la fe que al juego. Así quedan los dos equipos después del primer gran duelo de la temporada:

Barcelona: estado de pánico

¿Dónde está el Barça?: Eso es lo que se preguntan los aficionados culés. No ven rastro del Barça de los últimos años, excepto cuando Andrés Iniesta está en el campo. El Barcelona más irreconocible de los últimos tiempos ha dejado de confiar ciegamente en el balón para improvisar en muchas fases del partido. El abuso de balones largos hace que el equipo se base únicamente en la capacidad de los tres de arriba. No hay combinación ni presencia del centro del campo.

Líneas separadas: El equipo se parte demasiado, tanto vertical como horizontalmente. Cuando Busquets está solo en la medular, pueden darse dos variantes: que los jugadores de ataque estén en campo contrario o que centren todos sus esfuerzos en un costado. Así, en ausencia de Iniesta, la responsabilidad de la iniciación de juego ha sido para Busquets, que –aunque mejoró en el clásico- se ha visto desbordado por la situación.

Errores defensivos: No deja en buen lugar a Luis Enrique su afirmación posterior al partido (“Dije a los jugadores que no hicieran faltas”). Más bien denota la desconfianza en los suyos para defender jugadas a balón parado. Desde luego, razones no le faltan: Mascherano perdió por completo la marca de Sergio Ramos en el gol y tampoco hubo nadie que le ayudara. A eso hay que unirle las habituales imprecisiones de la zaga azulgrana en los últimos tiempos y los riesgos innecesarios que suelen correr dentro del área. No parece la defensa de un equipo campeón.

Nunca hay plan ‘B’: Ni para un lado ni para otro. Si Luis Enrique quería dar un paso atrás en el clásico, la idea de sacar a Arda Turan para contener y defender no fue acertada. Aquí se unen dos factores: los suplentes no dan la talla y el entrenador no tiene recursos.

Real Madrid: Mientras la fiesta dure…

Los resultados mandan: Más que nunca. El madridismo tiene ganas de Liga y ahora lo que pide a su equipo es que los triunfos sigan llegando. La vistosidad o no del juego queda en un segundo plano. De eso, mientras puede, se está aprovechando Zidane, interesado -desde siempre- en construir un equipo ordenado y compacto a nivel defensivo. De lo demás se encarga la artillería del equipo.

La ‘BBC’ no es imprescindible: Quizás sea intocable si todos están bien, pero se ha comprobado que no es imprescindible. El Real Madrid sigue ganando cuando alguno de sus miembros no está e incluso el equipo adquiere más cualidades (la fantasía de Isco, el despliegue de Lucas Vázquez). Además, el mal partido y el posterior cambio de Benzema dejan claro que algo está cambiando en el Madrid, al menos para una de las partes del trío.

Bien en defensa pero con cosas que mejorar: Aunque la progresión sea lenta, este parece uno de los equipos blancos más trabajados a nivel defensivo de los últimos años. En el clásico el repliegue fue bueno (quizás demasiado) y la defensa a Messi, acumulando a gente en el centro del campo y con constantes ayudas, casi perfecta. La parte negativa, el gol de Luis Suárez. Un fallo de marca de Lucas Vázquez en un arriesgado marcaje al hombre (si falla uno, hay remate).

Demasiado prudente y sin plan: A veces da la sensación de que el plan del Real Madrid es que no hay plan. Los cambios que introdujo Zidane no ayudaron a saber por dónde iban los tiros (salió Casemiro por Isco con 1-0 en el marcador). Además, se echó en falta más valentía a la hora de presionar al Barcelona. Esa es la auténtica kriptonita del cuadro culé que, sobre todo en la primera parte, no aprovecharon los blancos.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99