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Tuvo que llevar a su hijo al médico temiendo que estuviera contagiado

Ana Obregón y la ´Gripe A´

Septiembre 27, 2009

Nadie está a salvo de contraer la ´Gripe A´. Nuestros famosos andan preocupados ante el temor de que la enfermedad avance considerablemente. La última en preocuparse fue la actriz Ana Obregón que tuvo que llevar a su hijo al médico.

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No cabe duda de que este es el año de la crisis y de la mal llamada gripe porcina. Nadie está a salvo de las garras de una pandemia que se extiende con llamativa virulencia por todas las partes del globo terráqueo. Hace algunos días Javier Ruiz, presentador del informativo vespertino de Cuatro, confesaba haber sido víctima de esta enfermedad. El valenciano reconocía en una entrevista radiofónica que en esto de la ´Gripe A´ hay más de marketing que de realidad. A buen seguro que sus declaraciones aliviaron a más de un hipocondríaco que estos días colapsan las urgencias de los hospitales buscando respuesta a sintomatologías somatizadas por la presión informativa. No es la primera vez que este brote endémico salta a las pantallas de televisión. Desde hace bastantes meses, las principales cadenas llevan a rajatabla todas aquellas medidas que el ministerio de sanidad ha remitido en caso de alarma. Sin embargo, parece que la situación no está del todo controlada, y ya son varios los famosos internacionales que reconocen haberse contagiado. El excéntrico Marily Manson, por ejemplo, ha declarado públicamente que se le diagnosticó la enfermedad durante un reconocimiento médico rutinario. Otros, como la presentadora Mirtha Legrand no oculta estar obsesionada con el virus y prohíbe que las personas de su entorno más próximo le besen o abracen. En España, de momento, nuestros famosos parecen vivir con cautela todo lo relacionado con esta variante de la gripe común. No obstante, hay quien acude con peligrosa frecuencia a realizarse la prueba para descartar que la padezca. Es el caso de Jaime de Marichalar o de Enrique Iglesias. Más vale prevenir que curar. Eso sí, a tenor de lo publicado hasta la saciedad en medios especializados, los niños y los ancianos componen la población de riesgo y, por tanto, los que deben tener más cuidado a la hora de tratar semejante asunto.
 
Por eso no es de extrañar que Ana Obregón decidiera acudir a urgencias hace unos días, asustada porque su hijo Alex tosía repetidamente y su temperatura corporal estaba algo más alta de lo habitual. Se asustó sobremanera, quizás porque el joven no suele resfriarse en época de cambio estacional. Demostrando que es una muy buena madre, la Obregón optó por cortar por lo sano y puso las cartas sobre la mesa. En sus ojos se reflejaba el miedo y el desconcierto. Hizo bien, pues a pesar del batiburrillo de sentimientos que le acompañó durante toda la jornada, los médicos finalmente descartaron que el adolescente fuera uno más de la larga ristra de enfermos de la ‘Gripe A’.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)