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Tiene dos importantes proyectos

Ana Obregón prueba suerte en Miami

Noviembre 21, 2010

Ana no miente. Su viaje relámpago a Miami –volverá el día doce de diciembre a España habiendo hecho escala en Roma donde presentará una gala junto a Sofía Loren y será invitada a uno de los programas más importantes de la televisión estatal- será de todo menos relajante. Tiene dos reuniones muy importantes que la podrían encauzar como una de las presentadoras estrella de América.

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Está en un momento brillante. No hace falta reseñarlo con palabras. Sus poros rebosan vitalidad. Está más atractiva que nunca. Su mirada late fuerte, incandescente, sonriente. Ana García Obregón está en paz consigo misma. Y eso se nota cuando te la encuentras frente a frente. Es otra mujer. Atrapada en una especie de limbo en el que se respira una total tranquilidad. La ausencia de su hijo Alex, que se marchó recientemente a los Estados Unidos para labrarse un futuro lejos de los focos y los micrófonos, aunque duele y pesa, la consigue paliar con sus incontables amigos que la arropan en los momentos más amargos de la añoranza. Obregón podría describirse como una mujer feliz. Atrás quedaron aquellos días en los que tenía constantes malos entendidos con los periodistas. Ahora atiende con cortesía y sin acritud. Vuelve a ser la Ana querida y admirada por todos. Algo que se pudo comprobar durante su participación en el programa de la imbatible María Teresa Campos, una de las más grandes comunicadoras –sino la que más- de nuestra televisión, donde congenió al máximo con colaboradores y público. Ana salió reforzada de la entrevista, quizás porque se pudo conocer a la Ana García Obregón más desconocida. A esa que llora, ríe y se desgañita por quienes la rodean: “Me lo pasé en grande, acudir a un programa tan blanco, tan maravilloso, y ser entrevistada por alguien como María Teresa Campos siempre es una grata experiencia”, me dijo cuando recordamos los mejores momentos de la interviú.
 
“Estoy haciendo las maletas, sacando los bikinis del armario porque en Miami están a unos veintiocho grados aproximadamente. Una auténtica locura, aunque por desgracia no voy a tener demasiado tiempo para ir a la playa y aprovechar tan buena temperatura”. Ana no miente. Su viaje relámpago a Miami –volverá el día doce de diciembre a España habiendo hecho escala en Roma donde presentará una gala junto a Sofía Loren y será invitada a uno de los programas más importantes de la televisión estatal- será de todo menos relajante. Tiene dos reuniones muy importantes que la podrían encauzar como una de las presentadoras estrella de América. En estos momentos, Obregón estudia con auténtica minuciosidad todos los detalles de las dos ofertas que tiene sobre la mesa, una de ellas para presentar un espacio de entretenimiento. Sin embargo, su viaje a Miami también le valdrá para reencontrarse con su hijo, con quien pasará unos días, coincidiendo con la festividad de acción de gracias. Será el momento en el que podrá aprovechar al máximo de su retoño, a quien le une un gran cariño y al que recuerda constantemente: “Es una pieza de indiscutible importancia en mi vida y no puedo vivir sin él”, insiste una entregada Ana que como madre no tiene parangón. No será el único momento en el que compartirán sueños, caricias y muchas risas. Ana pasará las navidades junto a él. Álex regresará a España a mediados de diciembre y se marchará unos días después de celebrar el fin de año. Justo cuando Obregón tiene pensado cambiar de ubicación de forma fija. La actriz tiene pensando pasar una larga época en Miami, rodeada de ese sol que le hace la competencia. Arriquitaun.
 
Por Saúl Ortiz