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El baile privado de un Vivanco y Arancha de Benito

Ana Obregón: “Mi serie va a tener un argumento totalmente revolucionario”

Octubre 18, 2009

Ya está todo preparado para su desembarco en una conocida cadena de televisión. Su papel en una próxima serie le devolverá, como actriz, a la pequeña pantalla.

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La Fundación Puentes del Mundo, a cuyos mandos se encuentra el emprendedor Nacho Sandoval, organizó unas jornadas benéficas a favor de Mensajeros de la Paz, una organización presidida por el Padre Ángel que pretende ayudar a los niños víctimas de conflictos bélicos. Es emocionante conocer la labor humanitaria de este hombre que ya ha ayudado a más de cuarenta y cinco mil jóvenes que llegan a nuestro país para ser tratados médicamente y alimentados con productos de primera necesidad. No es de extrañar, por tanto, que empresas nacionales como RENFE decidieran apostar por la segunda edición del Descenso del Sella Benéfico, genialmente organizado por Marilé Zaera, toda una eminencia en los asuntos de comunicación y creación de eventos de inigualable categoría. La gala, conducida brillantemente por Belinda Wasinghton consiguió reunir a cerca de cuatrocientas personas que abonaron cerca de cincuenta euros destinados a los menores más desfavorecidos.
 
El baile privado de Arancha de Benito
 
A pesar de que los actos preparados fueron todo un éxito, es obligación moral denunciar públicamente la actitud del Principado de Asturias que, al contrario que el año anterior, en esta ocasión rechazó contribuir con tan importante causa. Quienes sí decidieron apoyar el proyecto de Nacho Sandoval fueron multitud de rostros conocidos del mundo del espectáculo, la televisión y la prensa rosa. La presentadora Ana García Obregón, que concedió un seguimiento de veinticuatro horas para el programa ‘Sálvame’ fue, sin duda alguna, la reina de la noche. Hay quien dice que está a cotiza a la baja en el mundo del papel cuché pero los fotógrafos se peleaban por conseguir la fotografía más jugosa. Estaba pletórica. Llamativo fue su encuentro con el actor Micky Molina, que estuvo acompañado en todo momento por su mujer Sandra. Ana y Micky se saludaron efusivamente en la cafetería del tren que nos desplazó hasta Oviedo. Allí hablaron sobre las últimas novedades teatrales y compartieron risas y confidencias sobre sus descendientes. Durante el largo viaje, Obregón y Molina también se intercambiaron sonrisas ante los comentarios jocosos de la letrada Teresa Bueyes, de nuevo defensora de la bióloga, que destelló con su despampanante silueta. Ha perdido siete kilos y ahora, si cabe, luce más explosiva. Teresa no dudó en comentarme que los malos momentos vividos junto a Ana Obregón están más que olvidados: “Cuando alguien es buena persona, al final te das cuenta de que las cosas no se han hecho con mala intención. Y, eso, evidentemente dice mucho de ella”. Sobre su relación con Darek, la abogada me confirmó que nada le une ya al maromo de la falsa sonrisa: “No me interesa nada ese señor porque le ha hecho daño a mi amiga Ana”. Algo más simpática de lo habitual, pero manteniendo las distancias ante las preguntas incómodas, Arancha de Benito disfrutó sin cautela con Aaron, uno de los siete hermanos Vivancos, que el próximo veinticinco de noviembre reestrenarán su espectáculo ‘Vivancos Siete’ en Barcelona. Será la última ocasión de ver semejante representación. Me cuentan que Aaron y Arancha se fundieron en un beso apasionado durante sus bailoteos en una discoteca ovetense. Pasada la medianoche decidieron abandonar la pista central del local para arrinconarse en otra y poder bailar mucho más cerca: “Estoy abierta al amor”, me dijo cuando le pregunté. La de Benito, que no se despegó de su profesora de ‘coaching’ debería recibir clases de galantería o, quizás, de humildad pues, más de uno quedó sorprendido con sus aires de grandeza. Suerte que acudir sin cobrar a un acto de este tipo supera cualquier tipo de pensamiento negativo. No fue la única que aparcó en cuerpo ajeno, pues me cuentan que otro de los Vivancos probó los besos de una mujer de largas piernas a la que también rondó otro de los invitados. Algo disconforme ante las fotografías con las que la revista ‘Hola’ decidió ilustrar su reportaje post ruptura, Natalia Álvarez, mostró todo su encanto durante las cuarenta y ocho horas que compartí a su lado. Es una mujer de carácter dócil y maleable con la que se puede conversar sin miedos ni presiones: “Yo siempre soy muy cauta cuando me preguntan por mi separación porque los niños nunca deben sufrir”, me dijo con una sonrisa imborrable en el rostro. José Manuel Montalvo, Verónica Hidalgo y César Cadaval fueron otros de los invitados.
 
Ana García Obregón diva en Oviedo
 
Sin duda alguna Ana García Obregón fue la mujer más buscada. La gente la quiere y sólo su presencia movió a más de un centenar de personas que gritaban su nombre en todos los lugares por los que paseaba. Hacía tiempo que una marea de fieles seguidoras no inundaba recintos en busca de un autógrafo. Haciendo gala de su indudable generosidad, la actriz no dudó en promocionar todo tipo de objetos para intentar recaudar más fondos para la Fundación. Durante su estancia en ‘Las Caldas’ pude conversar con ella sobre lo divino y lo humano. En pocos días, Obregón ofrecerá una rueda de prensa para anunciar novedades importantes acerca del conflicto que mantiene con Cayetano Martínez de Irujo: “Sé que todo se va a solucionar correctamente. Yo estoy en una época bastante feliz de mi vida y con el tiempo él y yo volveremos a ser amigos”. Centrada en su labor de ideóloga, Ana ultima los detalles de su nuevo trabajo. La bióloga me cuenta que su próximo proyecto de televisión, que anunciamos en exclusiva en este mismo medio hace ya algunas semanas, será algo totalmente innovador: “Será una serie que va a sorprender a todo el mundo porque el argumento es totalmente revolucionario. Nunca antes se ha visto algo parecido”. A pesar de que algunos ponen en entredicho que la Obregón va a retornar a la pequeña pantalla siendo protagonista de un serial en horario de máxima audiencia, lo cierto es que las negociaciones están ya avanzadas y en menos de seis meses se dará pistoletazo a los dos proyectos, nacional e internacionales, de los que hablé hace ya algún tiempo: “me da igual lo que digan, pero me gustaría que cuando comprueben que no he mentido, también lo reconocieran”. Se merece volver a ser feliz.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)